Menu Big Bang! News
Mundo Cruce cultural

Populares series de TV invaden los museos norteamericanos

Como una representación del arte contemporáneo, la pantalla se mete en los ceremoniosos museos para dejar una huella de los consumos contemporáneos. La atracción que generan esos programas atraen a un nuevo y joven público.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

Entre los retratos de Thomas Jefferson y Abraham Lincoln un cuadro de Francis Underwood, el inescrupuloso presidente de House of Card, acapara todas las miradas de los visitantes de la National Portrait Gallery en Washigton. La atracción de este personaje ficticio habla de la preminencia que tomaron las series televisivas en la sociedad norteamericana.

Frank Underwood se abre paso entre los presidentes norteamericanos.

La imagen de Kevin Spacey – quien protagoniza a Underwood- sentado en el despacho de la oficina Oval, será exhibido hasta octubre y forma parte de la campaña lanzamiento de la cuarta temporada de este drama político.

Como una muestra más de la cultura popular, ya son varias las series que se cuelan en los museos ganando su propio espacio y atrayendo un nuevo público hacia esos ceremoniosos lugares que parecían ser reservados sólo a un público culto.

“Las exhibiciones de cultura popular se están extendiendo a medida que los museos comprenden la necesidad de cambiar sus prácticas para llegar a audiencias nuevas, más jóvenes y más diversas", explica Peggy Levitt, socióloga en el Wellesley College en Massachusetts, a una agencia de noticias.

Es así que en el Museo Nacional de Historia Estadounidense, también en Washington, se expusieron objetos icónicos de la serie Breaking Bad. El traje protector amarillo y el sombrero negro usados por Walter White, el profesor de química que se convierte en un narcotraficante fueron exhibidos el año pasado y volverán a los salones del museo en 2018 en una muestra sobre cultura estadounidense.

El típico traje con el que Walter White cocinaba metanfetamina, convertido en una pieza de arte.

El recorrido incluye la ciudad de Chicago, donde el Driehaus Museum de Chicago expone vestimenta de comienzos del siglo XX usada por los aristocráticos personajes y los sirvientes de la serie Downton Abbey.

Amos y sirvientes representados en el Driehaus Museum de Chicago.

También Mad Men se ganó su lugar el año pasado en el Museum of the Moving Image de Nueva York. Allí se exhibieron piezas del narcisista ejecutivo publicitario de los sesenta, Don Draper.

Los particulares vestuarios de Mad Men fueron la atracción en el Museum of the Moving Image de Nueva York.

Para Dustin Kidd, un sociólogo de la Temple University in Pensilvania:"No hay nada sorprendente al ver la influencia de la televisión" en los museos estadounidenses”. Por su parte, la directora de la National Portrait Gallery, Kim Sajet explicó:"No solo refleja el impacto de la cultura contemporánea popular en la historia de Estados Unidos, sino que también ejemplifica la tradición de bellas artes de los actores retratados en sus papeles", concluyó.