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Mundo monopolio

Una sola firma es dueña del mercado global de gafas de lujo

Luxottica, con sede en Milán, controla el 80% de los productos de alta gama, un valor que asciende a 28 mil millones de dólares. Tiene marcas como Ray-Ban, Chanel, Gucci y Versace. El precio del glamour y cómo se crea una marca top.

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Los anteojos de sol de alta gama tienen algo en común, aparte del glamour y su elevado precio: pese a la gran variedad y oferta, la mayoría los produce la misma empresa. 

Un negocio donde el glamour y el snobismo se paga caro.

Ray-Ban, Oakley, Prada, Chanel, Gucci, Versace, y la lista sigue: todos los lentes de esas marcas están diseñadas y fabricadas por una sola firma, la italiana Luxottica, una desconocida para gran parte de los consumidores, pero principal protagonista del mercado mundial, revela BBC.

Según la revista Forbes, el 80% de las marcas de lujo en el mercado mundial de gafas, que asciende a US$28.000 millones, está controlado por la firma italiana con base en Milán. Luxottica no sólo es propietaria de marcas como Ray-Ban u Oakley, sino que tiene la licencia para producir las lentes de grandes marcas del mundo de la moda. Y las estrellas las usan. Negocio redondo.

Kate Moss, una de las caras preferidas de las grandes marcas.

Los expertos creen que tan poca competencia nunca suele ser buena para el consumidor, que acaba pagando por unas gafas de marca cientos de dólares. Pero se olvidan del valor agregado “snobico”.

Zaira Nara, antes del embarazo, fue modelo local de la megamarca.

A diferencia del sector de las computadoras, en el que en general los productos mejoran y se abaratan cada vez más, el de las gafas no presenta cambios tecnológicos y, sin embargo, los precios suben. Según expertos, el costo de producción se estima entre US$25 y US$50, y se venden a cientos o miles de dólares una vez agregado el diseño y el atractivo del nombre de la marca.

Cómo crear una marca top

Los legendarios anteojos marca Ray-Ban, preferidas de Hollywood, tuvieron un inicio humilde: en 1999 se vendían en las gasolineras de EE.UU. por US$19 y su calidad era deficiente. Ese año, Luxottica compró la compañía.

Tom Cruise en Top Gun. Y Ray Ban por las nubes.

La primera medida fue retirar las gafas de 13.000 puntos de venta. Sacrificó el beneficio a corto plazo y gracias a su experiencia en marcas de lujo fue mejorando la calidad y el diseño de las lentes. En 2000, Ray-Ban generaba para la marca italiana US$273 millones; en 2014 ya aportaba US$2.231 millones. Y todo gracias a Tom Cruise y varias estrellas de cine que las usaban.

Conforme mejoró el producto, Luxottica aumentó el precio: las gafas pasaron a costar US$79, luego US$89 y ahora por un modelo básico se pagan al menos US$129.