Menu Big Bang! News
Policiales Temor

Cacería narco: buscan a "Ruti", el Chapo peruano de la Villa 31

El narco peruano, condenado por la matanza de cinco personas, podría haber regresado al país para “retomar su negocio”. Su vida, cómo lo buscan y los llamativos movimientos que se registran en la Villa 31.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

Pasaron sólo seis meses desde que Alionzo Ramos Mariños, más conocido como “Ruti”, fue expulsado del país tras cumplir una condena de diez años por organizar la matanza de cinco personas durante una procesión religiosa en la Villa 1-11-14. Otras cinco misteriosas y recientes muertes en los pasillos de la Villa 31 alertaron a las autoridades, quienes temen que el narco de 51 años haya regresado al país para recuperar sus negocios.

“Ruti” al momento de ser detenido. Gentileza: Página12.

En el último mes se registraron cinco asesinatos vinculados con peleas entre bandas narco. Alertados por el incremento de la tensión, efectivos de la brigada de la comisaría 46 redoblaron esta semana los patrullajes y encontraron a tres sospechosos (un argentino, de 45 años, y dos de nacionalidad peruana, de 24 y 28) rodeando dos contenedores de la villa 31 vis de Retiro, dentro de los cuales se encontró un arsenal.

Detalle de las armas halladas por la Policía

  • Una pistola Bersa Thunder calibre 38 (con cargador completo)
  • Una carabina Mauser
  • Una escopeta Mossberg
  • Una carabina (sin inscripción, ni número)
  • Un revólver Pucará calibre .38
  • Una pistola calibre .45 sin numeración
  • Una caja con municiones, incluso cargadores de fusiles FAL con 21 proyectiles.
La villa 1-11-14, en lo planes de todos los narcotraficantes.

El hecho, investigado por la jueza federal María Servini de Cubría, dio lugar a la teoría del regreso de “Ruti”, quien además de su prontuario en la Argentina posee otras causas en su país natal por su permanencia a Sendero Luminoso.

Marcos Estrada González, el ex socio y enemigo de “Ruti”.

Lo grave es que si se confirma que ‘Ruti' y su gente están detrás de los homicidios en Retiro y gana la disputa, es posible que quiera recuperar el territorio en la 1-11-14”, alertaron fuentes judiciales al diario La Nación.

Sus antecedentes: tiene causas por narcotráfico, homicidios y atentados.

La historia de “Ruti”

Ramos Mariños abandonó Lima en la década del 90 para instalarse en la Argentina, país en el que se convirtió en uno de los jefes narcos más importantes y encargado de desatar, entre otras, la feroz guerra del Bajo Flores. Su objetivo principal era tener el control de la cocaína en varios barrios porteños y por un tiempo, lo logró.

“Ruti” es trasladado a prisión luego de cometer una masacre en la villa 1-11-14.

El narco no vino solo: lo acompañaron su hermano y un vecino, Marcos Estrada González, quien luego se convirtió en su “peor enemigo”. Los tres se hicieron fuertes, crearon la organización y ganaron terreno en las villas, pero les duró poco: una investigación los llevó de nuevo a la cárcel, esta vez en la Argentina.

Estrada González obtuvo la libertad luego de ocho meses de prisión, mientras que los hermanos Ramos Mariños permanecieron un tiempo más tras las rejas. En su ausencia, Marcos decidió seguir con el negocio, traición que le ganaría la enemistad de sus socios.

La Villa 31, en Retiro, uno de los territorios más buscados por los narcotraficantes.

Indignados por la actitud de Marcos, los hermanos organizaron a sus soldados y planificaron su asesinato. El lugar: la villa 1-11-14. La fecha: el 29 de octubre de 2005, día en el que 500 personas se reunieron en el lugar para celebrar la procesión del Señor de los Milagros, una antigua tradición peruana.

El plan era aniquilar a Marcos, pero los soldados terminaron disparando contra la multitud y mataron a cinco personas, entre ellas un bebé recién nacido. Un testigo señaló a “Ruti” y aseguró que lo había visto “disparando tiros al aire” y “arcribillando a la gente que quedaba en el piso”. La acusación le valió el regreso a prisión: esta vez en la celda 15 del pabellón J del penal de Ezeiza.