Menu Big Bang! News
Policiales Policiales

Cayó el "nuevo" Robledo Puch: un asesino serial vinculado con cinco homicidios

Mientras permanecia detenido acusado de tres asesinatos en ocasión de robo, una pericia balística determinó que Javier Hernán Pino estaba ligado con dos homicidios más, hasta ahora sin resolver. 

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

Javier Hernán Pino, quien está preso desde el 21 de octubre del año pasado, quedó acusado formalmente de cinco homicidios cometidos en las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Salta, luego de que se comprobara científicamente que una pistola 9 milímetros de su propiedad fue utilizada en todos los hechos.

Pino fue trasladado a Salta luego de ser detenido en Santiago del Estero. 

Los asesinatos de los que se lo acusa son los del comerciante chino Ni Qi Fu, el playero salteño Ariel Ríos, los hermanos rosarinos Javier y Agustina Ponisio, y la masajista Claudia Sosa. Todos al parecer fueron cometidos en ocasión de robo, algo que emparenta su caso con el de Carlos Robledo Puch, el asesino serial más famoso de la historia argentina

Fu fue encontrado muerto de ocho disparos en el supermercado del cual era propietario en el barrio porteño de Balvanera. El cuerpo de Sosa, por su parte, fue hallado en un departamento céntrico y junto a él había una vaina calibre 9 mm. El playero Ríos, mientras tanto, murió de un balazo en la cabeza y 70 mil pesos fueron sustraídos de la estación de servicio en la que trabajaba. 

Una de las armas halladas en poder de Pino.

 El último crimen cometido por Pino fue también el que lo hizo caer. El 16 de octubre del 2015, Monica Pesce ingresó a su casa en la ciudad santafesina de Rosario y encontró a sus hijos, Javier y Agustina Ponisio, asesinados con disparos de armas de fuego y 25 mil pesos faltantes. Al revisar las cámaras de seguridad de la zona, la mujer reconoció el auto del asesino, a quien tenía identificado como amigo de su hija, y alertó a la policía. 

Los hermanos Ponisio fueron las últimas víctimas de Pino. 

Los investigadores, así, pudieron seguir el rastro de Pino hasta Frías, donde fue detenido en su domicilio, en el cual se encontraron dos armas calibre 9mm., celulares, llaves y distintos objetos que serían los que faltaban en las distintas escenas del crimen.