Menu Big Bang! News
Policiales El narco más buscado

Con sospechas sobre el gobierno, Guzmán preparó la fuga durante un año

Antes de su espectacular escape, El Chapo había organizado una huelga de hambre y recibido una visita conyugal sin autorización. “Necesariamente conspiró con el gobierno”, reconoció un oficial azteca. Las imágenes del túnel.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

El mundo no deja de sorprenderse con la increíble fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán, que vuelve a ser el narco más buscado del mundo.

El jefe del Cartel de Sinaloa escapó nada menos que de la cárcel de Altiplano, que encierra a los narcotraficantes más peligrosos del país. Para evitar fugas con helicóptero, su espacio aéreo está restringido. También se prohíben las comunicaciones vía celular.

larga preparación

Los vecinos de la la casa en la que desemboca el túnel del escape aseguran que el predio se compró sólo unos meses después de la última captura del capo.

Los túneles, un trabajo de ingeniería.

Desde entonces, una furgoneta blanca iba y venía del inmueble, con empleados que se ocupaban de emparejar el camino. Una mujer dijo que su hijo trabajó de albañil en la construcción, que recibió una buena paga y que el edificio se hizo en sólo tres meses.

Otra imagen de la vía de escape.

La casa está 100 kilómetros al oeste de la Ciudad de México, y a 1,5 kilómetros del penal. "Debió costar muchísimo dinero porque son unas cinco hectáreas", dijo otro testigo. “Eran como unas 12 personas las que construyeron la casa”.

los antecedentes

Este domingo, la revista The New Yorker (a la que Cristina Fernández dio una entrevista en marzo) reveló los inquietantes detalles que anticiparon la noticia.

Guzmán estaba en la prisión desde febrero, cuando fue capturado en un resort de  Mazatlán. En los 13 años que pasó prófugo, se casó, fue padre, comió en restaurants y expandió su negocio multimillonario.

Cuando fue recapturado, las autoridades mexicanas juraron que jamás volvería a avergonzar al país. Pero las señales contrarias aparecieron rápido.

En julio, la prensa azteca informó que el jefe de Sinaloa lideró a cientos de sus compañeros en una huelga de hambre contra las condiciones del presidio.

Tres meses antes, sus abogados habían apelado a un certificado de nacimiento falso para hacer pasar a una mujer sin autorización. La visita (en apariencia conyugal) fue nada menos que de Lucero Guadalupe Sánchez López, diputada del PAN.

Con este panorama, el escape del Chapo fue todo menos casual. Pionero del “narcotúnel” (método de escape importado por los rosarinos de Los Monos), Guzmán ya lo había empleado para traficar incontables cantidades de drogas a través de la frontera con Estados Unidos.

“Cualquiera que hace un túnel de un kilómetro y medio desde su celda y escapa en una moto, necesariamente conspiró con el gobierno”, reconoció un oficial mexicano a The New Yorker. En un estado de conmoción, el diario El Universal coincidió en que “todos están bajo sospecha”.