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Policiales Un caso cerrado

Crimen de Natalia Fraticelli: absuelven definitivamente a sus padres

El ex juez santafesino Carlos Fraticelli y su fallecida esposa, Graciela Dieser, quedaron definitivamente absueltos por el asesinato de su hija adolescente, luego de un fallo de la Corte Suprema que declaró al hecho como “cosa juzgada”.

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La Corte Suprema dejó firme la absolución del ex juez santafesino Carlos Fraticelli y de su esposa, Graciela Dieser (quien se suicidó en 2012), por el asesinato de la hija de ambos, Natalia. El matrimonio había sido condenado a prisión perpetua por la muerte de la adolescente de 15 años, quien apareció asfixiada y con una bolsa en su cabeza, el 20 de mayo del 2000.

Fraticelli, Dieser y su hija Natalia en épocas felices.

Fraticelli y Dieser fueron acusados de homicidio calificado por el vínculo y por alevosía, y su condena fue confirmada en todas las instancias de la justicia santafesina. Sin embargo, cuando el caso llegó a la Corte Suprema de Justicia, la sentencia fue revocada: la Corte detectó graves vicios de procedimiento. Fraticelli y Dieser, ya separados, recuperaron la libertad y en el 2009 se proclamó oficialmente su inocencia. 

Sin embargo, sobrevino un nuevo derrotero de apelaciones que desembocó, en diciembre de 2014, en la intervención de la Corte de Santa Fe, que ratificó las absoluciones. La fiscalía general presentó un recurso de queja ante la Corte Suprema de la Nación, que en su último acuerdo desestimó el recurso y dejó firmes, hoy, las absoluciones. 

De esta manera, el caso queda definitivamente cerrado y es “cosa juzgada”.  Ya no hay más instancias judiciales en las que las absoluciones de Fraticelli y Dieser puedan ser revertidas.

Carlos Fraticelli, retratado en la cárcel.

En el 2006, cuando fue liberado, Fraticelli dijo que quería comenzar a trabajar como abogado penalista. “Quiero volver a la docencia y defender a quienes hayan pasado lo mismo que yo”, subrayaba. Sin embargo, advirtió que tenía sus límites: “Ex compañeros míos de prisión quieren que los defienda. Por ética, no defenderé a violadores ni asesinos”.