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Policiales horror en palermo

Crimen del sommelier: inquietantes declaraciones de una vecina de la madre asesinada

Su departamento está dos pisos más abajo del que tenía la víctima. Contó que Luciano Sosto tiraba cosas de la ventana y que iba a matar a su madre, “pero de un disgusto”.

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El crimen de Estela Garcilazo, la madre del sommelier Luciano Sosto, sigue sumando testimonios inquietantes.

Esta vez habló en el juicio María del Carmen Bruno, propietaria del departamento 2B. En la misma línea pero dos pisos más arriba vivía la mujer que apareció asesinada el 26 de diciembre de 2013. En el 5B, el propio Sosto.

Sosto inquietaba a sus vecinos.

Bruno contó que el sommelier “tenía un sistema para dejar abierta la puerta de entrada al edificio y no bajar a abrir” cuando recibía sus visitas, “chicos jóvenes” que llegaban “de a uno o de a dos”.

Además “tiraba comida, agua o cualquier cosa” desde la ventana. “En mi balcón encontraba sorbetes cortados como los que se usan para consumir sustancias -se quejó-. También encontré bandejas de comidas”.

Mientras Sosto la miraba fijamente desde el banquillo de los acusados, la testigo agregó que ese comportamiento causaba tanto malestar, que otros vecinos le gritaban para que dejara de tirar cosas.

El sommelier “tiraba agua y comida”.

Bruno contó que una vez escuchó “a alguien hablando con voz lastimosa. Me dio curiosidad, miré y era la señora Garcilazo que le hablaba a la puerta de la cocina. Le estaba dejando a Luciano una bandeja de comida en el piso y le decía: ‘Por lo menos decime gracias mamá’”.

Más tarde, escuchó “un estallido” y vio esa bandeja “estrellada en el jardín”. Los consorcistas comentaban que Sosto iba a matar a su madre, “pero de un disgusto”.

Cuando supo del crimen, otra vecina de Bruno le mandó un mensaje de texto: “Si no era la madre, iba a ser uno de nosotros”.

los antecedentes

Sosto está acusado de homicidio y abuso sexual, en ambos casos agravados por el vínculo; si es culpable, podría recibir cadena perpetua.

Garcilazo apareció muerta en la cocina de su departamento. Al principio se pensó en una muerte accidental por una caída, pero la autopsia determinó que tenía golpes y había sido asesinada por asfixia manual.

El miércoles, la médica que vio el cadáver había dado otros detalles escalofriantes.