Menu Big Bang! News
Los reclusos renuncian que perdieron beneficios tras la fuga de los condenados por el triple crimen.

Los reclusos renuncian que perdieron beneficios tras la fuga de los condenados por el triple crimen.

Policiales Cárceles en la mira

Efecto Lanatta: temen más fugas y los presos amenazan con amotinarse

Los presos de las cárceles bonaerenses se quejan porque a partir de las fugas de los Lanatta y Schillaci les disminuyeron las visitas y hay más medidas de seguridad. Cómo son los negocios sucios entre guardias y presos.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

“Estamos con mucha bronca. Por culpa de estos tres giles nos cortaron visitas y nos controlan hasta la respiración”, dice un preso que lleva más de seis años detenido en la cárcel de Florencio Varela. La escandalosa fuga de los hermanos Cristian y Martín Lanatta y de Marcelo Schillaci, ocurrida hace diez días, generó el descontento de cientos de presos que están detenidos en cárceles bonaerenses. A muchos de ellos les cortaron las visitas y otros beneficios, como las salidas transitorias.

“Pedí visitas y me las negaron, pedí traslado y me lo negaron. Estoy harto -se quejó un interno-

“Si esto sigue así, la vamos a pudrir. Algunos ya empezaron con huelgas de hambre, pero la idea es juntarnos y armar algo más pesado”, dijo un preso a BigBang. Ayer hubo un motín en una cárcel de Benito Juárez en reclamo de mejores condiciones de detención. “Nos van a matar a todos”, denunció uno de los internos en un video que difundieron en las redes sociales. “Pedí visitas y me las negaron, pedí traslado y me lo negaron. Estoy harto”, dijo otro interno.

 

“Si esto sigue así, la vamos a pudrir -amenazó otro recluso-

Los condenados por el triple crimen se fugaron del penal de General Alvear.

A partir de la fuga de los condenados por el triple crimen de General Rodríguez, ocurrido en 2008,  la Justicia dispuso que se refuerzo la seguridad en las cárceles bonaerenses. En especial en las prisiones de máxima seguridad donde están detenidos presos peligrosos: asesinos, secuestardores, ladrones de blindados y narcotraficantes. “En algunos penales se reforzó la seguridad, en otros se les sumaron horas extras a los guardias  y se convocó a personal que no estaba afectado”, dijo una fuente del gobierno bonaerense a BigBang

​En la Provincia de Buenos Aires hay 34.126 reclusos, alojados en 54 cárceles. La principal hipótesis es que los condenados por el triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, huyeron gracias a la complicidad penitenciaria, por lo que Vidal echó a la cúpula del Servicio Penitenciario Bonaerense. Cerca de la gobernadora creen que estas fugas fueron en respuesta al plan de Emergencia Penitenciaria que pensaba anunciar Vidal.

Por la fuga  Vidal echó a la cúpula del Servicio Penitenciario Bonaerense.

Negocios sucios

“En la cárcel los presos no pueden manejar dinero, pero en la cárcel todo tiene precio”. El que habla es un guardia que lleva 25 años en las cárceles bonaerenses. Fue testigo de motines, peleas y muertes. Pero nunca creyó que iba a llegar a ver a presos usando celulares de alta gama en los que hablan por Whatsapp.

“En la cárcel se paga por sexo, por drogas y hasta por tener un celular”, dice el guardia. Los presos tienen prohibido tener teléfono, aunque en la práctica muchos de ellos tienen celulares porque coimean a los guardias. La corrupción en las prisiones bonerenses van desde tener protección, visitas sexuales y celulares hasta planear fugas y delitos.

“Para tener sexo fuera de la visita íntima, tenés que garpar 200 mangos. Por menos también arreglás

Eso es peligroso porque ahora llaman para cometer secuestros virtuales. De ese modo evitan llamar de un fijo y que aparezca el mensaje que avisa que se está llamando desde una cárcel”, dijo a BigBang el comisario retirado Norberto López Camelo.  

Sierra Chica: el párroco denunció que los presos pagan para tener sexo.

Las tarifas tumberas

Las visitas higiénicas o íntimas son un derecho de los presos. Todas las semanas pueden tener relaciones con sus mujeres. Pero los presos que pagan un “plus” a los guardias pueden tener sexo más seguido.

“Tipos han llegado a pagar dos lucas por mes a cambio de seguridad y una celda digna. En la tumba te cobran hasta por el agua

“Para tener sexo fuera de la visita íntima, tenés que garpar 200 mangos. Por menos también arreglás. Un gramo de merca se consigue a 50 mangos. La protección cuesta mucho más. Tipos han llegado a pagar dos lucas por mes a cambio de seguridad y una celda digna. En la tumba te cobran hasta por el agua”, dice un ladrón de blindados que estuvo detenido en Florencio Varela.

Los presos amenazan con rebelarse por las nuevas medidas de seguridad.

“La visita higiénica puede durar hasta dos o tres horas. En el pabellón se arma una especie de hotel alojamiento. Una pieza con cama. Los mismos presos manejan el tema. El que paga más plata, puede tener sexo más días y más horas”, dice a BigBang la mujer de un preso. 

El capellán de la cárcel de Sierra Chica, Pedro Oliver, había denunciado que la capilla del penal era usada como “hotel alojamiento” para los presos que coimean a los guardias. Muchas veces, el pago lo hace el abogado del preso o algún familiar.

Los reclusos denuncian que perdieron derechos de visitas y beneficios.

Una fuga puede costar hasta 30 mil pesos o más”, dice un abogado penalista que pide reserva de identidad. “Para proteger a un defendido hay que ponerse con el jefe de guardias y con el capo del pabellón”, revela.