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Policiales Crimen de La Calera

El ex intendente asesino de San Luis le apunta a su enemigo político

Romina Aguilar, esposa de Diego Lorenzetti, ex intendente de La Calera, San Luis, fue acribillada por sicarios el 30 de enero frente a su casa. Su esposo, acusado, ahora dice que ella creía que su padre era el ex senador Alberto Leyes, su rival político, y que se iba a hacer un ADN, presentando el hecho como un móvil para el crimen y mejorar su situación.

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Fue un crimen de alto impacto, y no sólo por sus protagonistas y las misteriosas circunstancias que se desataron luego de la aparición sin vida de Romina Aguilar. 

Lorenzetti, el ex intendente detenido y procesado.

Diego Lorenzetti, el suspendido intendente de La Calera y procesado por el asesinato de su esposa Romina, a quien habría mandado a matar, reveló hoy al ampliar su indagatoria que su mujer creía que el ex senador de San Luis Alberto Leyes podía ser su padre, e intentaba hacerse un análisis genético para corroborarlo.

Romina fue asesinada por sicarios que habría contratado su esposo. 


Lorenzetti declaró hoy ante el juez Sebastián Cadelago Filippi, quien lo indagó por el asesinato de su pareja Romina Aguilar, y sostuvo que ambos habían sido amenazados por integrantes de la familia Leyes, que eran sus contendientes partidarios.

El acusado admitió que en su primera declaración indagatoria, ante una consulta de la jueza que instruyó la causa, dijo que no tenía idea de quién podía haber mandado a matar a su esposa, pero ahora explicó que respondió de esa manera porque le habían dicho que era "gente muy peligrosa" y que debía "pensar en su hijo".

 

La trama novelesca


La madre de Aguilar no decía "ni si, ni no", dijo el acusado, cuando le preguntaban sobre la presunta paternidad, pero le aconsejaba que no dijera eso porque eran "gente muy peligrosa". 

 

A la derecha, el ex senador Alberto Leyes.

De acuerdo con Lorenzetti, Aguilar guardaba "una partida de nacimiento donde el nombre del padre estaba ausente" y había decidido en los últimos meses de la campaña electoral hacerse un ADN e iniciar un juicio por daños y perjuicios a Leyes ante las críticas que recibía su marido, que finalmente ganó la intendencia por sólo dos votos.

 

El acusado, su esposa e hijos. Dijo que lo amenazaron.

Lorenzetti dijo que en una oportunidad fue interceptado por Alberto Leyes y su hijo, quienes le pidieron que le avisara a Aguilar que se dejara "de joder", porque "no le va a sacar un mango a mi familia". 

En otro tramo de su declaración, señaló que a los pocos días del crimen adujo que había sido perpetrado por "cuestiones políticas", porque eso fue lo primero que se le cruzó por la cabeza, dado que ya por entonces sospechaba de Leyes, su rival político y posible padre biológico de la víctima.

Aguilar fue asesinada de varios disparos en la mañana del sábado 30 de enero, cuando salía de su casa para dirigirse a una escuela donde completaba sus estudios y dos hombres, que circulaban en moto con ojotas, le dispararon.
La justicia comprobó que eran sicarios enviados a perpetrar el asesinato, pero aún no pudo determinar quién los envió.