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Policiales La casa del horror

El "parricida de Pilar" busca ser declarado inimputable por caníbal

“No lo veo bien, es inimputable”, aseguró Mónica Chirivín, la abogada defensora, en relación a las últimas declaraciones del joven acusado de asesinar a su padrastros y a su madre. 

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“Aliviado”. Así describió Leandro Yamil Acosta su sensación luego de matar a su padrastro y a su madre. Lo reveló su abogada, Mónica Chirivín, quién lo describió como “inimputable”, luego de los detalles conocidos del hecho. Sucede que en “la casa del horror”, los hermanastros emularon todas las escenas de una película de terror.

“No siente culpa, sino más bien se siente aliviado por una carga que tenía desde niño. Para él fue como orgásmico. Su psiquis está alterada y eso lo veremos en las pericias

Los hermanastros además de asesinar, descuartizar e incinerar a sus padres habrían cometido canibalismo.

Como si no fuera suficiente asesinar, descuartizar e incinerar a sus padres, Acosta reveló que cometió un acto de canibalismo. El joven habría comido parte del tórax del padrastro. Este acto sumaría a su estrategia para plantear la inimputabilidad del acusado.

INIMPUTABLE

Ante la Justicia, un sujeto inimputable es aquel que no es responsable penalmente de un ilícito que cometió, ya que no está en condiciones de comprender su accionar o las consecuencias de éste. Luego de su confesión caníbal, Acosta será sometido a exámenes psiquiátricos y médicos para analizar su estado psíquico.

“Le pregunté qué gusto tenía y me contestó: 'Es más rica que la carne de cerdo', y me mostró que el pedacito que probó era del torso, por debajo del pecho

“No siente culpa, sino más bien se siente aliviado por una carga que tenía desde niño. Para él fue como orgásmico. Su psiquis está alterada y eso lo veremos en las pericias", sostuvo la letrada de Acosta.

CONFESIÓN

Acosta conversó son Chirivín en el calabozo de la comisaría y, según la abogada, el diálogo “fue tan distendido, que en un momento se acercó a las rejas para que nadie escuchara y me dijo algo increíble: 'Me comí un pedacito'”, en referencia a que había probado un trozo de carne humana.

En el interior de la casa detectaron que limpiaron la escena del crimen para evitar ser descubiertos.

“Le seguí la conversación. Le pregunté qué gusto tenía y me contestó: 'Es más rica que la carne de cerdo', y me mostró que el pedacito que probó era del torso, por debajo del pecho”, relató defensora. “No lo veo bien. Yo creo que si se prueba la autoría, este muchacho quizás no pudo comprender la criminalidad de sus actos. Es inimputable”, sentenció la abogada.

CREERSE HÉROE

Según la letrada, Acosta “es un joven que sufrió mucho en su vida, ya que además de tener que usar una bolsa de colostomía, padeció todo tipo de abusos por parte de sus padrastros cuando era chico”. Asimismo, el acusado sostiene en su defensa que le salvó la vida a sus hermanitos. “Estos dos (por los padres) eran unos hijos de puta”.

Los peritos analizaron las 16 bolsas que encontraron un descampado cercano a la casa del horror.

Por último, el joven aseguró que “después del crimen veía gente muerta, que tenía alucinaciones”. Ante este panorama, su defensa recurrirá al artículo 34 del código penal para que se lo declare inimputable. Mientras tanto, él y su hermanastra continuarán detenidos por doble homicidio calificado.