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Policiales Catarata judicial

Lo que la fuga les dejó: los sicarios podrían sumar 35 años a su condena

Aunque el escape no tiene pena, los condenados por el Triple Crimen de General Rodríguez acumularon al menos tres nuevos delitos que se sumarían a la condena que recibieron en 2012 por el asesinato de Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón.

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Después de trece días de escape, Martín Lanatta fue detenido el sábado en Cayastá, al norte de la provincia de Santa Fe. Su hermano, Cristian, y el también condenado por el Triple Crimen de General Rodríguez, Víctor Schillaci, fueron atrapados el lunes en la misma provincia. Los crímenes que cometieron durante su cinematográfico escape podrían incrementar la condena perpetua que recibieron en 2012.

“La fuga no es imputable como delito. Un fallo de la Corte Suprema de Justicia de hace más de veinte años define a la libertad como objetivo -señaló el abogado penalista Miguel Ángel Pierri-

Los rostros delictivos más vistos de los últimos tiempos.

En su huida, los prófugos acumularon al menos tres nuevos delitos que se sumarían a la condena a prisión perpetua que recibieron en 2012: privación ilegítima de la libertad, resistencia y atentado a la autoridad y cuádruple homicidio en grado de tentativa. Podrían imputarles, además, tenencia de armas y adulteración de documentos. ¿Cuántos años podrían sumar a sus sentencias?

La cárcel de Ezeiza, donde fueron trasladados los detenidos.

La fuga, en principio, no es un delito penado. “Un fallo de la Corte Suprema de Justicia de hace más de veinte años define a la libertad como objetivo. Por eso el escape no es penado, sino el derrotero de delitos que se cometen en el proceso”, explicó a BigBang el abogado penalista Miguel Ángel Pierri. Y en el caso de los sicarios, hubo de todo: tiros, secuestros, robos y extorsión.

“Por acumulación (de condenas) podrían llegar a sumar 70 años, pero la Justicia aplica lo que se denomina un cómputo y testimonio

Por acumulación podrían llegar a sumar 70 años, pero a diferencia de lo que sucede en España o Estados Unidos, en donde las penas se suman y existen condenas de 500 años, acá se aplica lo que se denomina un cómputo y testimonio”, aclaró el penalista.

“Cada tribunal va haciendo el cómputo y se van unificando

Fueron condenados el 21 de diciembre de 2012 perpetua por el Triple Crimen de General Rodríguez.

Según la explicación del letrado, las condenas son dictadas de forma independiente, pero cada juez la unifica con la anterior. “Cada tribunal va haciendo el cómputo y se van unificando. Por ejemplo, si un juez tiene que juzgar a Lanatta por los disparos a los policías bonaerenses en Ranchos, pero ya hay una condena anterior por la privación ilegítima de la libertad al penitenciario del penal de Alvear, se plantea: ‘Lo condeno a diez, pero como ya tiene una previa de seis años, unifico una final en doce”.

“Al ser reincidentes, perdieron la posibilidad de solicitar salidas laborales o reducción de condena. Van a tener que cumplir hasta el último día

Martín Lanatta permanece detenido desde el domingo en Ezeiza.

De esta forma, Pierri advierte que los prófugos sumarán, en caso de avanzar las denuncias, el equivalente a una nueva condena a cadena perpetua que en la Argentina puede alcanzar hasta 35 años. “Lo que marca sustancialmente la diferencia en este caso es que, al ser reincidentes, perdieron la posibilidad de solicitar salidas laborales o reducción de condena. Van a tener que cumplir hasta el último día”, destacó.

Un escape cinematográfico: delito a delito

El 27 de diciembre, la noticia del escape de los condenados por el Triple Crimen del penal de General Alvear sorprendió a la opinión pública. Con el paso de las horas, la reconstrucción de la fuga detalló que los reclusos redujeron y maniataron a dos guardias y los ocultaron en uno de los baños. Luego de abandonar la prisión, se subieron a un Fiat Uno de uno de los penitenciarios y tomaron como rehén al custodio de la guardia.

“Ya en la salida del penal de General Alvear uno de los penitenciarios dijo que lo redujeron. Nos encontramos con el primer delito: privación ilegítima de la autoridad

La primera foto de Martín Lanatta luego de su captura en Santa Fe.

Ya en la salida del penal de General Alvear uno de los penitenciarios dijo que lo redujeron. Si él lo denuncia o un fiscal decide investigar, nos encontramos con el primer delito: privación ilegítima de la autoridad”, detalló Prieri.

Cuatro días más tarde, los sicarios balearon a dos agentes de la Policía bonaerense que estaban apostados en la ruta provincial 20, a la altura de la ciudad de Ranchos, en un control vial. “Se puede sumar otra causa por lesiones graves o inclusive acusarlos de homicidio en grado de tentativa. Además, una de las efectivas ya dijo que los había reconocido antes del disparo”, sumó.

Fernando Pengsawath y Lucrecia Yudati, los efectivos bonaerenses baleados en Ranchos.

La misma postal se repitió una semana después ya en Santa Fe, cuando los prófugos dispararon contra dos gendarmes. “Hablamos de las mismas acusaciones. Además, hay que recordar que estaban armados con un fusil fal”, advirtió. Así, Lanatta y sus secuaces podrían sumar cuatro denuncias por homicidio en grado de tentativa y portación de armas.

Ya en Cayastá, localidad en la que cayó la banda con dos días de diferencia, los sicarios habrían mantenido reducida a una persona durante tres días. “Hablamos, una vez más, de privación ilegítima de la libertad”, explicó. Héctor Ferreira, ganadero de la zona, relató tras su liberación: “Me pusieron boca abajo y me ataron en la pieza. Me robaron la comida, el celular, una escopeta y mi camioneta. Estaban vestidos como efectivos policiales de Gendarmería y tenían armas largas”.

La ex suegra de Cristian denunció que le robaron una camioneta. Fue detenida y sospechan que fue cómplice.

Días antes, durante primeros días del escape, la ex suegra de Cristian, Elvira Susana Martínez, denunció que los prófugos se presentaron en su casa y le robaron una camioneta. “No la tomaría en serio la denuncia, para mí hay que investigar si no fue en realidad una encubridora. De todos modos, en caso de confirmarse, se sumaría el delito de robo automotor”, relativizó el penalista horas antes de que la mujer fuera detenida, acusada de encubrir a los prófugos.

La reciente captura de Cristian y Schillaci suma otro delito: el secuestro del dueño de la arrocera Spaletti, de la localidad de Cayastá. De ser así, los últimos en caer tendrán un delito más que Martín, el primero en entregarse a las autoridades. Además de la falsificación de documentos, Pierri advierte que “se puede sumar la figura de ‘resistencia a la autoridad’ cada vez que se encontraron con efectivos”.

Los dos últimos detenidos en Comodoro Py. Luego fueron llevados a Ezeiza.

Martín permanece detenido en el penal de máxima seguridad de Ezeiza y sus secuaces también fueron trasladados a esa prisión. Estarán juntos, pero en pabellones aislados.