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Policiales Crimen de Fernando

Numerología, esoterismo y pollo: los solitarios días de Nahir tras las rejas

La joven permanece recluida en la comisaría de la mujer de Gualeguaychú.

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Nahir Galarza pasa sus días encerrada en la comisaría de la mujer de Gualeguaychú desde aquel viernes 29 de diciembre en el que confesó haber matado de dos disparos a su novio, Fernando Pastorizzo. Lo hizo acompañada de su abogado. Incluso entregó el arma homicida, la pistola 9 milímetros reglamentaria de su papá.

Nahir quedó detenida de inmediato después de confesar la autoría del crimen.

“Basta, por favor; fui yo. No quiero que le hagan nada a mi familia”, dijo y se quebró. Después de romper en llanto, Nahir se descompensó y entró en crisis. Transpiraba y lloraba. Ya no había vuelta atrás, sabía que quedaría detenida en el momento.

Fernando estaba a pocos días de cumplir 21 años.

Su celda es pequeña y está incomunicada del mundo exterior. No tiene ventana. La cama es una estructura de cemento y un colchón viejo y finito. Pidió cambiarlo, incluso sus padres llevaron uno nuevo a las puertas de la comisaría; pero no le otorgaron el privilegio.

¿Nahir escapando de la escena del crimen?

 

Puede recibir visitas dos veces por semana y tiene prohibido salir al patio. Hay dos mujeres detenidas en la comisaría. Rosita, también cumpliendo una medida preventiva, no le habla. Tampoco sabe mucho de lo que sucede afuera. Desconoce, por caso, la difusión de los chats en los que Fernando le revelaba a sus amigos la feroz golpiza que le había propiciado su novia.

Los chats en los que Fernando denunciaba que Nahir le había golpeado.

Para pasar el tiempo, Nahir sigue preparando las materias de la facultad. No pierde las esperanzas de poder volver a la Universidad de Concepción del Uruguay. Paradójicamente, cursaba el segundo año de la carrera de abogacía cuando le disparó de muerte a su novio de toda la vida: lo había conocido cuando tenía 14 años.

Así llegaba Nahir a la primera audiencia

Para escaparse un poco, al menos en pensamientos, la rubia lee un libro de numerología de la “bruja” estadounidense Linda Goodman. También avanza en El lobo estepario de Hernnan Hesse y la reedición de La montaña mágica de Thomas Mann.

Todavía la Justicia no definió qué cuerpo se hará cargo de la asistencia psicológica de la imputada. Es lo que espera para ampliar su declaración. Mientras tanto, sus padres siguen los consejos de un profesional que les recomendó que no perdiera su rutina de gimnasia para reducir el estrés.

Sólo hay otra detenida en la comisaría: Rosita, pero no se hablan.

¿Pidió un personal trainer? Hay versiones encontradas y desde su entorno lo desmienten. Pero lo cierto es que, hasta el brutal asesinato, Nahir entrenaba todos los días por la mañana con su mamá y jugaba al hockey en el club Neptunia. Era una de las delanteras goleadoras de la liga.

Todos los días, su rutina se corta para recibir el tupper de comida que le prepara su mamá. No la ve, se lo dan los guardias. ¿Qué come? Mantiene la estricta dieta a la que se sometía antes de asesinar a Fernando. No come harinas, ni hidratos. Prefiere el pollo y las ensaladas frescas. Sigue soñando con retomar su carrera de modelo.

El testimonio de un amigo de Fernando

Quienes la vieron la describieron como “imperturbable”. Así también se mostró en la audiencia que tuvo lugar el miércoles, en la que se encontró cara a cara con sus ex suegros. Desde su entorno, en cambio, sostienen que está “aterrada” por la reacción de su ciudad. Teme un “linchamiento social”. Más allá de la batalla de abogados en Tribunales, lo cierto es que Nahir no expresa remordimiento alguno.