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Policiales Sorpresa y temor

Secuestros virtuales: una modalidad que no para de crecer

El humorista Claudio Rico se despertó en la madrugada con la peor noticia: su hijo estaba secuestrado. Después se comprobó que era mentira. Cómo protegerse de los delincuentes.

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Se sabe: la imaginación de los delincuentes no descansa. Desde hace unos años los secuestros virtuales, se han convertido en una modalidad que juega con la sorpresa y el temor para obtener dinero fácil, sin mucho riesgo.

El humorista Claudio Rico, que trabaja en el programa de Jorge Rial, en radio La Red, fue víctima de un hecho de estas características, durante el fin de semana, aunque en grado de tentativa. Recibió una llamada durante la madrugada de un persona que se hacía pasar por su hijo y que en medio de llantos le decía que estaba secuestrado y le pedía dinero para que lo dejaran en libertad.

Trató de comunicarse con su hijo, que estaba en un boliche, y con la la música no escuchó el llamado. Desesperado, Rico le pidió ayuda a un abogado amigo, que como primera reacción trató de calmarlo. Finalmente, consiguió comunicarse con su hijo, quien le tranquilizó de inmediato. Lo encontró en el boliche y se dieron una abrazo interminable.

Claudio Rico sufrió una tentativa de secuestro virtual.

Rico no fue la única víctima. Otros personajes conocidos, como José María Listorti, también sufrieron intentos similares, el año pasado. Inclusive contó que a su mamá le había pasado lo mismo. Decidió contar lo que le había ocurrido para que la gente tuviera conocimiento.

 
Semanas atrás, una vecina de Barrio Norte contó a BigBang que sufrió una experiencia similar. A las tres de la madrugada recibió una llamada de una mujer que llorando le decía que era su hija y que estaba secuestrada. “Mamá, dale los dólares”, le decía. El tema es que la mujer no tenía ningún ahorro en moneda extranjera. Además, la voz de la mujer que llamaba no se parecía a la de su hija. Un poco más tarde pudo hablar con el marido de su hija, quien le confirmó que estaba durmiendo a su lado.

Pero otra vecina del mismo barrio fue víctima dos veces del mismo engaño: y pagó dos rescates, aunque sus familiares estaban sanos y salvos. Pero la mujer agobiada creyó el cuento que le estaba haciendo y dejó una bolsa con dinero, en un contenedor de basura situado no muy lejos de su casa.

Algunas de las bandas que se dedican a los secuestros extorsivos operan con reclusos que están alojados en penales y que tienen cómplices afuera que son quienes se dedican a cobrar los rescates. Los delincuentes usan teléfonos celulares que ingresan en las cárceles gracias a la complicidad de los guardias.

Otras bandas directamente operan sin contactos con los presidios, pero tienen grandes estructuras. Días atrás, fue desbaratada una banda que operaba en la zona de Rosario: hubo 18 detenidos y se secuestraron varios coches de lujo. Fueron acusados de haber cometido más de cien hechos y haber logrado un botín de 2,5 millones de pesos.

Cómo protegerse

Según una guía realizada por el Ministerio Público, hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones para evitar ser víctimas de un secuestro virtual:

- Procure no brindar por teléfono información que permita su identificación o la de su familia.

- Si un niño o una niña atiende el teléfono, supervise que no aporte sus datos personales ni de su familia y que la llamada la continúe una persona adulta.

- Desde otra línea telefónica verifique que su familiar o allegado se encuentre bien. Intente mantener una vía de comunicación abierta con sus familiares y allegados.

- Es importante solicitar a la persona que llama, el nombre y apellido del familiar o allegado que se indica en situación de emergencia, así como la descripción física, información de la vestimenta, el lugar y las circunstancias del suceso que habría padecido.

- Si recibe un llamado de alguien que dice pertenecer a una fuerza de seguridad o trabaja en un hospital, solicite sus datos personales, cargo, lugar donde trabaja, nombre de su superior y una vía de comunicación directa.