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Policiales PARRICIDIO

Viaje a una mente perversa: Secretos del caníbal de Pilar

A partir de las declaraciones de Mónica Chirivin, abogada de Leandro Acosta, que declaró que hubo canibalismo en el caso del doble crimen, Big Bang News consultó a un especialista en psiquiatría para tratar de entender cómo funciona la mente de un psicópata. 

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El caso de la pareja que fue descuartizada y calcinada en su casa de la localidad bonaerense de Manuel Alberti, en el partido de Pilar, sigue generando conmoción y estupor.

Ahora, confirmaron que el asesinato de Ricardo Klein (52) y Miriam Esther Kowwalzuck (50) incluyó actos de canibalismo, una práctica que nos remonta a los orígenes mismos de la especie humana.

Así lo aseguró Mónica Chirivin, abogada de Leandro Acosta, el joven acusado por el doble crimen. "Me dijo que se comió un pedacito", reveló la letrada en declaraciones a C5N.

Sobre las causas del crimen, Chirivin contó que había "odio, traumas y rencores desde la infancia", y que el joven padece un trastorno de personalidad. Consultada sobre la reacción del joven tras el homicidio, reveló que "fue algo orgásmico" y que "en ningún momento lloró ni se angustió".

Además, contó que el imputado "se enojó muchísimo" cuando Karen Klein, su hermanastra y pareja, declaró ante la justicia que él había sido él el autor del crimen. "Siempre está vulnerable, su autoestima es baja y siente que lo estigmatizan", dijo la letrada.

Según le reveló Leandro Acosta a su abogada, Karen Klein "estaba muy contenta, conforme y tranquila" tras matar e incendiar a sus padres. "Esto habla de una pareja especial", opinó la doctora. 

Karen Klein y Leandro Acosta, los hermanastros imputados por e doble crimen. 

Las declaraciones se realizaron luego del peritaje oficial que se llevó a cabo en la justicia, donde se analizaron las bolsas con los restos humanos. Además, la abogada del joven acusado del parricidio en Pilar aseguró que Leandro Acosta está tomando "medicación psiquiátrica" desde antes del crimen.  "Es un chico que no tiene fuerza, le cuesta hasta desplazarse. Desde los 10 años tiene un problema en el colon y padece cuadros extraños, como caída del pelo por nervios", concluyó. 

Roberto, el hermano de Ricardo Klein, uno de los asesinados. 

La palabra de un especialista 

El médico psiquiatra y docente de la UBA, Hugo Marietan, se refirió al caso en diálogo con Big Bang News. “El canibalismo tiene una raíz antropológica. En las guerras se solían comer los cuerpos de los enemigos. Se lo vestía de simbolismo, de que si comías el cuerpo de un guerrero o un soldado, adquirías la fuerza y la potencia de ese soldado, eso es antiquísimo”, afirmó.

“También era un acto alimenticio, pero con la mentalidad que tenemos nosotros es muy difícil entender que había lugares donde era muy complicado conseguir proteínas de buena calidad, entonces se usaba el cuerpo de los enemigos para cumplimentar esa deficiencia de proteínas”. agregó. 

Hugo Marietán, médico psiquiatra, un experto en el tema. 

Con respecto a estos casos en los tiempos modernos, dijo que “es un rezago de la superación del canibalismo, de la antropofagia, que perdura en algunos sujetos”, e hizo la salvedad entre un psicópata y un psicótico.

“El psicópata es un gourmet exquisito, que usa una carne de altísima calidad, como la humana, para comer de vez en cuando. Lo hacen con intencionalidad, manejan muy bien su psiquis, cazan a su presa. Conocen perfectamente lo que hacen, por qué lo hacen y lo hacen por una necesidad especial que es disfrutar de ese tipo de carne. Por eso, no son inimputables”, concluyó.

La policía científica trabajando en el lugar. 
El frente de la casa de Manuel Alberti donde tuvo lugar el horror, con custodia policial. 

 El caníbal de Daireaux

​Hasta ahora, el único antecedente de este tipo en nuestro país es el de Raúl Piñel, conocido como “El caníbal de Daireaux”, quien en una salida transitoria de la cárcel asesinó a su padre, y luego se comió su corazón y sus riñones

Hoy está encerrado, pero nunca fue condenado por el homicidio. Fue sometido a pericias psiquiátricas y psicológicas que determinaron que es un psicótico que no comprendió la criminalidad de sus actos, por lo que fue declarado inimputable

Raúl Piñel, el caníbal de Daireaux, se comió el corazón y los riñones de su padre. 

Al ser considerado peligroso para sí o para terceros, Piñel, de 38 años, está alojado en el neuropsiquiátrico que funciona en la Unidad 34 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), en la cárcel de Melchor Romero, partido de La Plata.