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Política Cuatro días en Roma

CFK visita al Papa y regresa para armar las listas en medio del paro

La Presidente llegará mañana a Roma para despedirse de Francisco, el domingo a las 17. También recibirá, el lunes, un premio de la FAO y se encontrará con Lula y el presidente italiano Sergio Mattarella. Eligió no ver a los holdouts. A su regreso cerrará las listas y delineará la estrategia electoral.

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La presidenta Cristina Kirchner arribará mañana, a bordo del Tango 01 y acompañada por una comitiva que aún no trascendió, al aeropuerto de Ciampino para mantener una reunión con el Papa Francisco, el domingo a las cinco de la tarde. Es muy probable que sea su último encuentro con el Papa como Presidenta. 

Una vez en Roma, Cristina se alojará en el ya conocido Hotel Eden, cercano a la Piazza di Spagna y de los jardines de Villa Borghese, famoso por su espectacular terraza restó con vista a la ciudad.

Ubicado cerca de Piazza di Spagna, el exclusivo Eden, recibirá por cuarta vez a la Presidenta.
El restó, en las terrazas del Eden, con la imponente vista del Vaticano y la ciudad de Roma.

En Roma también se llevará cabo, el lunes la 39° Conferencia de la FAO, el organismo de la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas. Allí será una de las principales oradoras y recibirá un premio de esa organización hacia la Argentina en reconocimiento a sus progresos en la lucha contra el hambre. Estos reconocimientos a ella siempre le agradan sobre todo cuando le hacen olvidar las altas mediciones de pobreza e indigencia que, en Buenos Aires, el Observatorio de la Universidad Católica no deja de medir y difundir.

Y antes de emprender el regreso, almorzará, ese lunes, en el Palacio del Quirinale con el flamante presidente Italiano, Sergio Mattarella.

El presidente de Italia, Sergio Mattarella, recorrerá este mismo camino el lunes junto a Cristina, y delante de la guardia militar.

Pero antes, la primera actividad importante la espera el sábado 6, en los coquetos salones del Eden, cuando se encuentre con un viejo amigo de los Kirchner, Lula Da Silva. Respecto al encuentro con el Papa, Cristina encontrará a Francisco algo cansado, debido a que el sábado el Santo Padre hará una visita de 12 horas a Sarajevo, la capital de Bosnia- Herzegovina. Y antes a las 16, Francisco recibirá al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Por eso, cuando Cristina y Francisco se vean las caras, nada será como aquél almuerzo en Santa Marta, donde los muchachos de La Cámpora atajaron al papa a la salida del ascensor para fotografiarse con él.

Francisco recibirá a CFK en la misma sala donde recibió a la Reina Isabel y al Duque de Edimburgo.

Esta vez, el encuentro será extremadamente protocolar y estará bajo el rígido control del Vaticano: será en un estudio adyacente, el Aula Pablo IV, usada para recibir a jefes de Estado. Allí, Francisco recibió a Raúl Castro el 10 de mayo, y dio un giro de 180 a la relación histórica entre Cuba y Estados Unidos.

Se estima que el encuentro, no se extenderá más allá de los 40 minutos y estará reservado sólo dos o tres acompañantes más. Ninguno de ellos candidatos. Es que Francisco, no quiere repetir el uso que se hizo de su imagen cuando en Río 2013, apareció en medio de los saludos protocolares, Martín Insaurralde pegado como estampilla a Cristina.

La sorpresa de Francisco cuando apareció Insaurralde en plena campaña 2013, pegado a Cristina en Río de Janeiro.

Lo que sí está confirmado es que CFK regrese al país el lunes por la noche/madrugada del martes, donde la espera un paro masivo de transportes que será contundente.

De hecho la Presidenta resolvió no asistir, el miércoles 10, a la cumbre entre la Celac y la Unión Europea, en Bruselas, ya que prefiere no quedar expuesta ante los holdouts que ya embargaron las cuentas de la Embajada ante la UE que conduce Hernán Lorenzino. Allí también se quedarán esperando los ministros de Economía de los países del Mercosur, que tienen facturas para pasarle.

Cristina, deberá adentrarse en el armado de las listas para el cierre el 20 de junio. Y designar los vices de ambos.

A su regreso, tendrá algunas certezas sobre el panorama opositor para las elecciones y deberá a ponerse a trabajar para armar las listas de todo el país. Además de diseñar la estrategia del Frente para la Victoria y señalar a los vice de Scioli y Randazzo.