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Política En EE.UU.

Claves de la Cumbre de Seguridad Nuclear a la que asistió Macri

Más de 50 países discuten en Washington medidas para evitar que grupos extremistas obtengan o utilicen armas atómicas. El eje está centrado en la amenaza de Corea del Norte y el ISIS. El presidente mantuvo reuniones bilaterales con Nueva Zelanda y Canadá.

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Con su eje fijado esta vez en la creciente amenaza del grupo Estado Islámico, pero también en Corea del Norte, gobernantes de más de 50 países discutirán a partir de hoy en Washington medidas para evitar que grupos extremistas obtengan o utilicen armas atómicas en una nueva Cumbre de Seguridad Nuclear.

Más de 50 presidentes dieron inicio formal a la Cumbre de Seguridad Nuclear. 

La cumbre de dos días se celebra cada dos años desde 2010 por iniciativa del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien en un recordado discurso en Praga, al inicio de su mandato, prometió convertir la no proliferación nuclear en una prioridad.

Antes de la cumbre, Obama afirmó que se debe hacer más por concretar la meta de máxima que se puso en Praga de lograr un mundo sin armas nucleares.

El presidente mantuvo una reunión bilateral con su par de Nueva Zelanda.

Por eso, llamó a Rusia a reducir su arsenal atómico y prometió seguir enfrentando a Corea del Norte y su programa nuclear militar.

De hecho, Corea del Norte centró las discusiones en la antesala de la cumbre con reuniones entre Obama y los líderes de China, Japón y Corea del Sur.

Uno de los ejes de la cumbre está centrado en la amenaza latenta que significa Corea del Norte.

La idea es mantener la presión sobre Pyongyang y dar garantías a Biejing por un escudo antimisiles que Washington quiere instalar en territorio surcoreano.

“Hoy daré la bienvenida a más de 50 líderes mundiales a nuestra cuarta Cumbre de Seguridad Nuclear para impulsar uno de los pilares centrales de nuestra agenda de Praga: evitar que los terroristas adquieran o usen un arma nuclear”, había anticipado el mandatario norteamericano en un artículo publicado por el Washington Post.

Revisaremos nuestros progresos, como haber logrado que más de una decena de países se deshicieran de uranio y plutonio altamente enriquecido”, agregó, al tiempo que prometió nuevos compromisos de los asistentes para “seguir reforzando los tratados e instituciones internacionales” sobre seguridad nuclear.

Macri con su par canadiense, otra de las reuniones que aprovechó a mantener.

Luego de su reunión trilateral con su par surcoreana, Park Geun-hye, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, Obama urgió a que la comunidad internacional “haga cumplir” las nuevas sanciones impuestas por la ONU a Corea del Norte por sus pruebas nucleares y de misiles de largo alcance.

Obama destacó la importancia de “trabajar juntos” ante el desafío que suponen las últimas acciones del régimen norcoreano, que disparó esta semana un nuevo misil de corto alcance.

El presidente y un gesto optimista en el ingreso a la cumbre. 

Este nuevo lanzamiento llega en un momento de tensión, luego que Corea del Norte llevara a cabo su cuarta prueba nuclear a principios de enero y el lanzamiento de un cohete espacial en febrero.

Según Obama, durante su reunión con Abe y Park se abordaron también “pasos adicionales” que se pueden tomar “colectivamente” frente a la amenaza de Corea del Norte para garantizar “la paz y estabilidad” en la región.

Más tarde, el presidente estadounidense se reunió con su par chino, Xi Jinping, para discutir cómo profundizar su cooperación contra el contrabando de materiales nucleares.

Macri con su mujer, Juliana Awada, y el embajador Martín Lousteau. 

Asimismo, trataron las formas de desalentar futuros ensayos nucleares de Corea del Norte, según dijo el propio Obama a periodistas al inicio del encuentro privado.

China votó a favor de las últimas sanciones que el Consejo de Seguridad de la ONU impuso a ese país por su más reciente ensayo atómico, y Obama tenía previsto pedir a Xi que Beijing comience a aplicar las penalidades correspondientes, consideradas de las más severas impuestas por Naciones Unidas a algún país.

El presidente Obama y su par chino, Xi Jinping, tuvieron una reunión clave. 

A comienzos de mes, Washington y Seúl iniciaron conversaciones sobre el despliegue del “escudo antimisiles” estadounidense THAAD en el país asiático, un polémico proyecto que ha generado el rechazo de China y Rusia y que Obama tenía previsto discutir con el presidente chino.

Militares de Corea del Sur y Estados Unidos, durante un ejercicio militar conjunto.

 Antes de la entrevista entre Obama y el líder chino, funcionarios estadounidenses trataron de dar garantías de que el sistema no es una amenaza para China, que ya ha dicho que sus radares pueden captar información militar confidencial china y teme que aumente la influencia norteamericana en la región.

La llegada del mandatario chino a la cumbre. 

El sistema “está diseñado para responder a la amenaza de Corea del Norte y sólo es capaz de ello”, expresó Dan Kritenbrink, director de Asuntos Asiáticos del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

“De ninguna manera amenaza ni a China ni a Rusia ni otros intereses de seguridad de la región, y no hará nada para minar la estabilidad estratégica entre Estados Unidos y China”, agregó.

El día más intenso de la cumbre será mañana, cuando los líderes se reúnan para aprobar un documento final.

La cumbre tuvo su inicio formal hoy, con una cena de trabajo en la Casa Blanca en la que Obama y sus invitados compartieron “sus perspectivas sobre la amenaza de terrorismo nuclear”.

Los mandatarios compartieron una cena en el inicio de la cumbre. 

De la cumbre participan también el presidente francés, Francois Hollande; el primer ministro británico, David Cameron; el primer ministro de India, Narendra Modi; el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan; el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko; y el presidente de Kazajistán, Nursultan Nazarbayev.

Además del presidente de la Nación, Mauricio Macri, otros dos mandatarios latinoamericanos se hicieron presentes allí: el mexicano, Enrique Peña Nieto y la chilena, Michelle Bachelet. En tanto, la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, decidió no asistir a la cita debido a la crisis política en su gobierno.

Los avances del Ejército Islámico en Irak, Siria y más allá, sumados a sus ataques de la semana pasada en Bruselas, elevaron el interés de Washington por abordar en la cumbre el riesgo de que ese u otros grupos extremistas tengan acceso a los materiales nucleares que varios países tiene para su uso civil o militar.

Es por ello que está previsto que uno de los paneles de la cumbre se centrará específicamente en el grupo yihadista, también conocido como ISIS.

La amenaza y el terror del Estado Islámico, otro de los ejes de la cumbre. 

“Dada la continua amenaza que representan organizaciones como el grupo terrorista que llamamos ISIS, también revisaremos nuestros esfuerzos contarterroristas, para evitar que las redes más peligrosas del mundo obtengan las armas más peligrosas del mundo”, afirmó Obama.

“Si bien Washington no tiene por ahora datos concretos de que el EI esté tratando de conseguir un artefacto nuclear improvisado, cree necesario tomar medidas para prevenirlo”, aseguró ayer Laura Holgate, encargada de control de armas en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

La cumbre está marcada por la ausencia de la otra gran potencia nuclear mundial, Rusia, que decidió no participar en protesta por lo que calificó de “falta de cooperación a la hora de elaborar la agenda” del evento.

La presencia de Macri

Dentro del importante contexto internacional, la presencia de Mauricio Macri supone un paso más en la apertura internacional que pretende el Gobierno de Cambiemos.

De hecho, ya en las primeras horas el presidente aprovechó para mantener reuniones bilaterales junto a sus pares de Nueva Zelanda y Canadá.