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Política Mal momento

Clima de fin de ciclo: escracharon a Guillermo Moreno en la plaza del Vaticano

El ex secretario de Comercio fue increpado a los gritos por un grupo de argentinos en la Plaza de San Pedro. “Chorro”, “ladrón”, fueron algunos de los insultos que tuvo que escuchar el funcionario.

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El ex secretario de Comercio Guillermo Moreno y actual agregado comercial de la embajada argentina en Roma vivió un mal momento en la Plaza de San Pedro, el paseo que antecede a la Basílica del mismo nombre, en el Vaticano, sede del pontificado de Francisco.

Un grupo de argentinos lo increpó a los gritos. “Chorro, chorro, chorro”, se escucha como le gritan al funcionario, cuando camina por la plaza, separado por una valla, donde se concentran los visitantes al Vaticano.

Los miércoles es uno de los días en que se realizan las tradicionales audiencias en las que el Papa recibe a los visitantes, previa obtención de un ticket de entrada (gratuito).

Moreno se exilió en Roma cuando dejó la Secretaría de Comercio.

En los cuatro videos que publica BigBang se escucha como desde un grupo increpan a Moreno, le dicen “ladrón” y le reclaman “baja la inflación”.

En un momento, Moreno se ríe y saluda a los que lo insultan. Nunca se altera y sigue caminando, como si nada ocurriera. En un momento se detiene y exhibe una bandera en la que se ve el escudo del Partido Justicialista.

Pero quienes pierden la paciencia son dos o tres de los acompañantes de Moreno, que se acercan a la valla y empiezan a discutir a los gritos con los “escrachadores” de Moreno. En un momento, intervienen los agentes para que las incidentes no pasen a mayores.

Desde que dejó la Secretaría de Comercio, Moreno se exilió en Roma. En ese destino, se cuida de salir a lugares públicos para evitar, justamente, situaciones cómo la que vivió hoy.

Cuando tiene que armar alguna reunión la organiza directamente en su casa o concurre también a sitios privados. Pero se cuida, por ejemplo, de concurrir a restaurantes donde podría encontrarse con argentinos para no sufrir un escrache.