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Política elecciones 2015

Curiosidades del ballottage, del sobrino de Napoleón a la renuncia de Menem

Argentina implementó el sistema, instaurado en Europa en el siglo XIX, bajo el gobierno de facto de Lanusse. La reforma constitucional de 1994 fijó las reglas que rigen hasta hoy. Cámpora y el ex gobernador riojano, dos nombres clave.

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Los argentinos nos estamos acostumbrando al ballottage. Así se definieron las dos últimas elecciones que votaron los porteños: en la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta venció a Martín Lousteau. En la Nación, Daniel Scioli se medirá mañana con Mauricio Macri. El sistema, sin embargo, tiene una larga tradición.

Rodríguez Larreta, electo jefe de Gobierno.

La segunda vuelta electoral para cargos ejecutivos o legislativos se instauró en 1852 con el Segundo Imperio de Napoleón III, sobrino de Napoleón Bonaparte.

Napoleón III instauró el sistema en Europa.

"Ballottage" proviene del verbo ballotter, votar con bolillas. Su objetivo es llegar al cargo público obteniendo más de la mitad de los votos emitidos. 

Además de Argentina, hay 13 países americanos que lo tienen: Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Nicaragua, Perú, República Dominicana, Uruguay.

En nuestro país, en 1972, el presidente de facto Alejandro Agustín Lanusse, enmendó por decreto la Constitución de 1853 y restableció la elección directa para presidente y vicepresidente.

Lanusse implementó una segunda vuelta particular.

Ese sistema exigía el 51% de votos válidos para ganar la elección; de no llegar se llamaba a una segunda vuelta, de la que podían participar todas las listas que hubieran obtenido más del 15% en la primera ronda.

En las elecciones del 11 de marzo de 1973, el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI, con Héctor Cámpora) obtuvo el 49,56 por ciento de los votos; la UCR (Ricardo Balbín), el 21,29 por ciento y  la Alianza Popular Federalista (APF, Francisco Manrique) el 14,90 por ciento.

Cámpora fue presidente después de la renuncia de Balbín.

La segunda vuelta debería haber sido entre el FREJULI y la UCR, pero Balbín desistió del ballottage y Cámpora se convirtió en el nuevo presidente. 

Con el Pacto de Olivos, en 1994, se otorgó rango constitucional al sistema de doble vuelta electoral. La versión argentina tenía sus particularidades: sólo habría ballottage cuando ninguno de los candidatos alcanzara el 45% de los votos en primera vuelta o cuando no superara el 40 por ciento con una diferencia de más del 10 por ciento respecto al que le sigue.

El Pacto de Olivos, otro mojón en la historia del sistema.

La Constitución de 1994 rigió las elecciones de 1995, 1999, 2003, 2007 y 2011. Sólo hubo escenario de ballottage el 27 de abril de 2003, cuando la Alianza Frente por la Lealtad (Carlos Menem-Juan Carlos Romero) obtuvo el 24,45 por ciento y la Alianza Frente para la Victoria (Néstor Kirchner-Daniel Scioli), el 22,24 por ciento.

Menem no quiso competir e inauguró las presidencias kirchneristas.

Pero esa vez tampoco hubo segunda vuelta: la renuncia de Menem consagró presidente a Néstor Kirchner.