Menu Big Bang! News
Política Derechos Humanos, a 40 años del golpe

De Alfonsín a Macri, la cambiante relación de Abuelas con los gobiernos democráticos

Las Abuelas de Plaza de Mayo mantendrán un encuentro con el presidente de la Nación, Mauricio Macri. Estela de Carlotto llegará a la Casa Rosada a las 18:30. Días atrás mantuvieron un encuentro con el jefe de Gabinete, Marcos Peña. 

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

El encuentro que mantendrá esta tarde Estela de Carlotto con Mauricio Macri llega luego de varios años de una aceitada relación entre los organismos de Derechos Humanos y los gobiernos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández. Durante años, las Abuelas de Plaza de Mayo tuvieron no sólo lugar, sino un expreso apoyo político en su lucha por memoria, verdad y justicia.

Pero con el cambio de gobierno, las relaciones cambiaron. Semanas atrás, Carlotto reveló que Mauricio Macri le había negado una reunión, y desde el gobierno apuraron un encuentro entre los organismos y el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Las Abuelas llegaron con un reclamo de continuidad en materia de Derechos Humanos, pero también exigieron la libertad de Milagro Sala.

Días atrás, el encuentro entre Abuelas y el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Macri las recibe hoy.

Lo cierto es que las relaciones entre los sucesivos gobiernos y las Abuelas de Plaza de Mayo no siempre fueron tan cercanas como durante las épocas de kirchnerismo. El encuentro de hoy será un nuevo acercamiento, tras el encuentro con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y muy cerca de la llegada del presidente de Francia, Francöis Hollande, quien tendrá una reunión con los organismos de Derechos Humanos.

Con Raúl Alfonsín como presidente y la dictadura militar finalizada hacía poco tiempo, más de una vez Carlotto aseguró que las relaciones fueron de mutuo respeto, aunque con desencuentros. En una entrevista, años atrás, aseguró que tras el fin del gobierno de facto “no importaba tanto de qué partido era, sino que era un presidente constitucional elegido por el pueblo”. “(La asunción de Alfonsín) fue un día de festejo, alivio y liberación”, lo describió.

“Aplaudimos el juicio a los ex comandantes, del cual fuimos parte aportando datos y como testigos. Pero más tarde llegarían las leyes de impunidad. No escucharon nuestra voz cuando con lágrimas en los ojos, planteamos que no se podían aprobar esas leyes de impunidad”. La frase describe la angustia de los organismos de Derechos Humanos ante el Punto Final y la Ley de Obediencia Debida, sancionados durante el gobierno de Alfonsín

El año pasado, Estela no dudó en saludar a Carlos Menem en el Congreso. “Soy respetuosa”, dijo.

Las normas, de 1986 y 1987, simbolizaron el “olvido” del Estado acerca de lo ocurrido en la última dictadura.   Para colmo, con el gobierno de Menem llegaron los dos indultos que consagraron la impunidad. Sin embargo, también durante el gobierno menemista se le otorgó autonomía a la Comisión Nacional por el Derecho  la Identidad (Conadi), y se conformó la Secretaría de Derechos Humanos. “Hizo mucho malo, pero él me recibió cuando lo pedimos”, señaló Estela en referencia a Menem el año pasado.

El último encuentro entre Carlotto y Menem fue en la Quinta de Olivos, en 1999. Una frase marcó el encuentro: “Queremos ver a los nietos antes de morir”. En ese entonces, las Abuelas habían recuperado a 64 nietos. Hoy, la cantidad de familias que reconstruyeron su historia suman 119.

Durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, las Abuelas tuvieron una relación aceitada con la Rosada.

Con Fernando de la Rúa la relación fue muy fría. En medio de una crisis económica, política y social, los organismos de Derechos Humanos fueron recibidos por el entonces presidente en agosto del 2000. Allí le exigieron al mandatario radical que se manifieste públicamente para reclamar que “los que saben dónde están los nietos, se sinceren y lo digan. Sería una forma de poner fin a todos los pronunciamientos de los militares en actividad y retirados”.

Un dato curioso: además de De la Rúa, fueron recibidas por Ricardo Gil Lavedra, por entonces ministro de Justicia, que había sido uno de los jueces que juzgó a las juntas. También estuvo la actual diputada kirchnerista, Diana Conti, por entonces subsecretaria de Derechos Humanos.

Las reuniones con Kirchner eran sucesivas. Estela era una fuente de consulta en materia de DDHH.

Con la llegada de los Kirchner a la Rosada en 2003, Estela se convirtió en una fuente constante de consulta en materia de Derechos Humanos. La conocía a Cristina, pero no a Néstor. A los pocos días de haber sido electo, la convocó y conversaron varias horas sobre las políticas de Derechos Humanos. Los encuentros fueron sucesivos y se fueron incrementando con el correr de los años. 

Esta tarde, a las 18:30 las Abuelas de Plaza de Mayo ingresarán a la Casa Rosada nuevamente. Esta vez, con un nuevo gobierno y las expectativas puestas en que no haya un retroceso en las políticas de Derechos Humanos.