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Política El el nombre del padre

De las escuchas a Panamá: Franco Macri, otra vez pieza clave en la vida del presidente

Durante toda la carrera política del presidente, su padre, el empresario Franco Macri, fue decisivo. Ayer declaró que su hijo no tenía nada que ver en la investigación por los Panamá Papers. Algo similar a lo que ocurrió cuando lo desvinculó de la causa por las escuchas ilegales a su ex cuñado del mandatario.

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Como ya ocurrió en otras ocasiones, Franco Macri, el padre del presidente, vuelve a ser una pieza clave en la vida del mandatario. La mega filtración de datos de Panamá Papers, difundida el domingo, donde se denuncia una sociedad offshore en ese país fundada por Franco y presidida por Mauricio no es la primera ocasión en la que pone en apuros a su hijo.

En la causa iniciada en 2008 por escuchas ilegales, en la que finalmente el presidente fue absuelto a días de asumir en diciembre pasado, Franco fue una pieza clave en la contratación de la compañía de seguridad privada Ackerman, desde donde se realizaron las escuchas al cuñado del entonces jefe de Gobierno porteño, Néstor Leonardo, el esposo de Sandra, la hermana de Mauricio fallecida de cáncer en 2014.

Años atrás, el padre de Mauricio Macri despegó a su hijo del escándalo de las escuchas ilegales.

Franco había reconocido la contratación de Ackerman Group LLC Security & Investigative Consultants, con sede en los Estados Unidos, para investigar a su yerno. A pesar de que los ojos quedaron puestos en la figura de Macri hijo, era el padre quien aseguraba ser el responsable en esa causa que provocó gran revuelo y críticas hacia el macrismo. En ese expediente el mandatario fue absuelto en diciembre pasado, a pocos días de asumir en el cargo.

Pero la piedra en el zapato comenzaba a molestar. A la causa por las escuchas en las que quedó involucrado el presidente, se le suman las declaraciones más que llamativas de su padre en época de campaña. En enero de 2014, Franco habló del futuro de país, y señaló que el presidente debía salir de La Cámpora, la agrupación kirchnerista.

Incluso, se mostró a favor del por entonces gobernador bonaerense, Daniel Scioli, ex candidato presidencial del Frente para la Victoria, y aseguró que mostró “hechos positivos” que podrían respaldar una candidatura.

Pero durante esa entrevista - con la revista Noticias - Franco lanzó una llamativa declaración que generó tal impacto que aún hoy, a pesar de la “reconciliación” entre el presidente y su padre, resulta extraña: “Mauricio tiene la mente de un presidente, pero no el corazón. Es una vocación. Ser presidente de un país es renunciar a su propia vida, y eso es algo que nunca le pediría a un hijo”.

La seguidilla de declaraciones de Franco, un hombre que supo tener lazos muy cercanos con el kirchnerismo, parecía erosionar la carrera presidencial de su hijo. La dificultosa relación fue admitida meses atrás por el propio Mauricio durante una entrevista en la que relató las dificultades y las diferencias que había tenido en la relación con su padre. De todos modos, el abrazo en la Casa Rosada el 10 de diciembre parecía poner fin a una relación de cortocircuitos constantes.

El escándalo mundial que despertó la difusión de los Panamá Papers, y que salpicó al presidente argentino por la sociedad offshore registrada en 1998 junto a su padre, vuelve a involucrar a Franco en la carrera política de su hijo. De hecho, ayer en un comunicado el empresario desligó al presidente: “Mi hijo no tuvo participación en el capital de dicha sociedad”.

En este sentido, se vio obligado a aclarar que la sociedad Fleg Tranding Ltd., en la que el mandatario figura como director, había sido registrada en Bahamas y era suya y no de su hijo. “Fue debidamente declarada, en especial frente a las autoridades de la Argentina”, señaló Franco.