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Política

Efecto Mónica López:

Tras la salida de la dirigente política del espacio que lidera Sergio Massa, numerosos candidatos a intendente del Frente Renovador negocian su futuro con los aspirantes del Frente Para la Victoria con el objetivo de mantenerse en el poder en sus municipios. Los acuerdos incluyen mayorías en los Concejos Deliberantes y espacios de poder en las intendencias. 

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El abrupto pase de la ex primera candidata al Parlasur massista Mónica López al Frente Para la Victoria desnudó la compleja realidad que atraviesa el espacio que lidera Sergio Massa. Ante la eventual victoria de Daniel Scioli, los candidatos a intendente del Frente Renovador iniciaron negociaciones con los aspirantes a intendentes kirchneristas para no quedar afuera de la estructura política de poder a partir del 10 de diciembre.

Los acuerdos incluyen negociaciones para garantizar mayorías en el concejo deliberante, espacios de poder dentro de las futuras intendencias y hasta la liberación de algunas zonas del territorio bonaerense para evitar que allí se imponga María Eugenia Vidal, aspirante del Frente Cambiemos.

Sergio Massa vive horas convulsionadas. Su espacio volvió a sufrir nuevas bajas a semanas de las elecciones. 

BigBang pudo saber que una buena parte de los actuales candidatos a intendente massistas negocian con sus pares del Frente Para la Victoria su inclusión en la futura estructura de poder K.

Una vez más el Frente Renovador sufre la pérdida de uno de sus soldados, uno más en la larga lista de candidatos que en medio de la campaña desistieron de apoyar a Massa y regresaron al kirchnerismo ante la posible victoria de Scioli en las elecciones nacionales de octubre. Y la salida de López, una dirigente que pronunció fuertes críticas hacia la gestión del actual gobernador bonaerense deja en evidencia la crisis interna del frente Una Nueva Argentina.

López, crítica de la gestión de Scioli, ayer pidió votar en favor del candidato kirchnerista. 

Concejo Deliberante. La posible victoria del Frente Para la Victoria en la Provincia no será abultada, y por ello los aspirantes kirchneristas saben que no tendrán una cómoda mayoría en el Concejo deliberante, por lo que para garantizar una tranquilidad parlamentaria necesitan de acuerdos. Y hacía allí apuntan sus cañones los candidatos a intendentes massistas, quienes estarían dispuestos a pactar con el oficialismo con el objetivo de garantizar una mayoría que otorgue tranquilidad en la aprobación y sanción de leyes.

Ante la posible victoria de Scioli en las elecciones, los candidatos a intendentes de Massa quieren asegurar su futuro.

Espacio de Poder. Otros ya negocian su inclusión en las futuras intendencias de los candidatos kirchneristas en el territorio bonaerense. Entienden que la victoria del aspirante a gobernador del espacio, Felipe Solá, no llegará a buen puerto y buscan alejarse de la posibilidad de perderlo todo y aspiran a ingresar en las flamantes gestiones y ocupar cargos en la intendencia.

Liberación del territorio.

Mónica López es una de las ex candidatas a intendente del Frente Renovador que se sumó a la largar lista de desertores massistas y lo que se inició con la fuga de dirigentes menores se transformó en una imparable sangría de intendentes, entre las que se destacan la salida del ex presidente del bloque del Frente Renovador en la Cámara de Diputados, Darío Giustozzi, quien se retiró del espacio con durísimas críticas a Massa.

Giustozzi fue el caso más emblemático en abandonar el espacio de Sergio Massa. 

A su salida se suman las partidas de Juanjo Álvarez, dirigente de Hurlingam, Humberto Zúccaro, ex aspirante de Pilar, Raúl Othacehé, ex candidato por Merlo y las de José Eseverri, ex candidato en Olavarría, quien había coqueteado por el aquel entonces candidato presidencial Florencio Randazzo. También dejaron el espacio Gabriel Katopodis, ex candidato a San Martín y Gustavo Posse, intendente de San Isidro.