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Política Se necesitará un "ejército" de 34 mil personas para fiscalizar las mesas

El "cepo" a las boletas en Provincia que favorece al Peronismo

Los partidos chicos, los más derrotados. La ventaja peronista en el conurbano, la estrategia judicial y las explicaciones del Director Nacional Electoral.

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El director nacional electoral, Alejandro Tullio, le bajó el tono a la polémica desatada tras la resolución del juez con competencia electoral de la Provincia de Buenos Aires, Laureano Durán, de limitar la presencia de boletas por partido, en cada mesa bonaerense, a 25 por cada partido o frente.

La tira de ficción “El Puntero”, de Pol-Ka, retrató el manual del militante en el conurbano y la estrategia electoral.

Para Tullio se trata de  "una cuestión de logística", apenas, como garantía de inicio del comicio, y consideró como "denuncias infundadas" las que realizaron algunas agrupaciones políticas que dijeron que la medida "favorece el robo" de papeletas.
Según Tullio, "se armó ayer" una "polémica artificial" porque "el juez Durán, siendo elecciones primarias, habiendo varias listas por cada agrupación política, puso un límite de 25 boletas cada uno por una cuestión de logística. Eso no quiere decir que va a haber solamente 25 boletas: va a haber 25 más las que lleven los fiscales".

"Se termina la discusión. Siempre fue así, es exactamente igual que siempre. Podrán decir 'hay partidos que no tienen fiscales en todas las mesas'. No importa: hay una figura, el fiscal general, un fiscal por escuela. Tenemos que empezar a ser menos transigentes con las denuncias infundadas", indicó el funcionario a radio Del Plata. 

El Director Nacional Eñectoral, Alejandro Tullio, defendió la medida de Durán por una cuestión logística.

La realidad en el Conurbano profundo

De que se trata esta polémica: La Resolución Nº 30 dispuesta por el juez Durán puso un tope de 25 boletas por lista sólo para las PASO, un límite que anteriormente no existía aunque cada partido enviaba unas cincuenta para la apertura de las mesas. En esta elección, la PASO del 9 de agosto, hay habilitados a participar al menos 10 frentes. Cada uno de ellos podrá poner en cada una de las 34 mil mesas de los más de 5 mil establecimientos, unas 25 boletas. Además podrán llevar otros dos fajos de 25 boletas cada uno, para reponer en caso de faltante. Pero el problema se les presentará a aquellos partidos o frentes que no tengan los 34 mil hombres para fiscalizar cada mesa.

Por ejemplo: se abre el comicio, se ponen las boletas en el cuarto oscuro y al promediar el comicio, alguien- por su cuenta o por encargo de algún partido interesado- se lleva, luego de votar, todas las boletas de un mismo partido. Ocurrirá que ese partido no tendrá sus boletas en el cuarto oscuro y salvó que algún elector desee votarlo, nadie reparará en el faltante. Se podrá reponer esa cantidad, con uno de los dos fajos para contigencias. Pero la operación puede repetirse.

La pelea por las boletas.

¿Que ocurrirá cuando agotado los dos fajos de contingencia para reponer faltantes se hayan agotado? ¿Y aquellos partidos o frentes que no cuenten con los 34 mil fiscales para estar en cada una de las mesas?. Es decir que si no se cuenta con un ejército de militantes que resguardarán las boletas y los votos,¿se garantizará un comicio democrático y limpio para todos los que se postulen?

En campaña Scioli, Domónguez, Espinoza y Magario, peronista que garantizarán cada detalle de sus votos.

Se sabe que en el conurbano hay lugares de votación que resultan complejos de fiscalizar. Hay varias historias o leyendas que hablan de lugares donde ni siquiera los fiscales de la oposición se los deja permanecer. Obviamente que después de permanecer en el poder de la provincia durante 32 años, el peronismo y todo su andamiaje electoral tiene perfectamente aceitados los variados mecanismo para cometer fraude. De hecho, políticos, especialistas, consultores dan por hecho que hay un 3% de los votos bonaerenses que entran en este manejo electoral.

Hay mucho en juego y muchos dispuestos a inmolarse

En una elección tan apretada, para la PASO y para la general de octubre, en la que se disputa por primera vez el poder real desde 2003, todos estarán dispuestos a hacer lo que sea por retenerlo. Y cuantos más controles y mejores, haya, más sano será para la democracia.

En la Interna de Cambiemos, los radicales corren con ventaja para fiscalizar. El PRO ruego por los
5 mil fiscales que le falta. En cambio a Carrió se la ve relajada.

La medida fue repudiada por la agrupación Cambiemos, el Frente Renovador, el Progresista y el de Izquierda, que inclusive presentó un recurso judicial para que se deje sin efecto. Tullio, sin embargo, justificó la decisión porque, explicó, "la provincia de Buenos Aires abarca más de 34 mil mesas en cinco mil establecimientos de votación".

“La provincia de Buenos Aires abarca más de 34 mil mesas

Pero por otra parte Tullio opinó que le “resulta agresivo que se quiera hacer una operación política de algo que es una cuestión logística. El problema de los fiscales y las boletas es un problema que deviene de la multiplicidad de fuerzas políticas a las que, a veces, no les caben estas dos palabras: ni son tan políticas ni son fuerza". 

O sea, para Tullio, quien no tenga ese ejército de fiscales, que se perjudique. Así de simple.

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