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Política Yattah

El otro Mauricio: el candidato a presidente menos conocido

Mauricio Jorge Yattah se presenta por el Movimiento Solidario Popular. Dice que la Side lo controla y que por eso se lo ve poco en los medios. En la década del ‘90 tuvo una feroz pelea por una medianera.

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Mauricio Jorge Yattah es el precandidato presidencial menos conocido de todos los que participarán en las PASO del próximo domingo y difícilmente supere el corte de 1,5 % de los votos para llegar a las elecciones de octubre.

Pero gracias a la Ley Electoral que distribuye espacios gratuitos entre los diferentes precandidatos pudo poner en el aire en el que propone “hacé, sentí, viví” y asegura que con tu voto “vamos a mejorar nuestra calidad de vida”.

El titular del Movimiento Solidario Popular asegura que por su "exposición política" está en "la máxima expresión (de control) de la SIDE", por lo que "no" se lo ve "en ningún medio" de comunicación.

"Aquellos que estamos tratando de mejorar el sistema, de cambiarlo, de estar en contra de las cosas que está mal, siempre nos anulan", sentenció el precandidato.

Yattah encara su primera campaña presidencial con videos y presentaciones de PowerPoint. Lleva como compañera de fórmula a María Belén Moretta. Su boleta lleva el nombre Mauricio, en una gran tipografía, quizás con la esperanza de que algún incauto lo confunda con el precandidato del PRO.

Este Mauricio se presenta como "el que aparece con megáfono en mano en reparticiones públicas", quien estuvo en "cacerolazos", y como "el damnificado principal de la guerra de la medianera en Mar del Plata" en abril de 1991.

La guerra a la que se refiere fue una pelea que mantuvo en aquel año con un vecino, juez, Ricardo Juan Borrazas, que por aquel entonces tenía 45 años y era el titular del Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 8. Según recuerda el diario La Capital, Mauricio Yattah, era hasta ese momento “un contador de 44 años que no ejercía su profesión sino que se dedicaba a la enseñanza de inglés con un método propio, en un instituto que llevaba su apellido y que funcionaba en su domicilio”.

La pelea se inició cuando la familia Borrazas levantó una ligustrina que separaba los terrenos de las dos casas y quiso construir una pared que se adentraba más de metros en los dominios de Yattah. El argumento era que los planos estaban errados.

Eso dio pie una pelea cuerpo a cuerpo, que se prolongó durante año y a una causa judicial que terminó en la nada. Aunque quien más caro lo pagó fue el juez Borrazas, quien terminó perdiendo su cargo.