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El temor oculto que inquieta a Macri en la recta final de la campaña

Política Cambiemos busca el ballottage

El temor oculto que inquieta a Macri en la recta final de la campaña

El candidato presidencial se prepara para encarar dos semanas clave. Estrategias, propuestas y los miedos que debe superar para seguir dando pelea.

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Mauricio Macri ya piensa en la recta final de su campaña presidencial. Tras relanzar su frente Cambiemos el sábado con Ernesto Sanz, titular de la UCR, y Elisa Carrió, el candidato presidencial se prepara para encarar dos semanas con dos ejes centrales: sumar propuestas focalizadas e intentar eliminar prejuicios sobre un hipotético Gobierno suyo. La estrategia se contrapone con el temor que tienen hoy los candidatos a intendente de que el kirchnerismo decida pasar a la ofensiva en pleno comicio y se repita el “efecto Tucumán”.

En ese sentido el mayor temor que tienen hoy los macristas es que el domingo 25 de octubre, en pleno comicio, se complique la elección a media tarde y haya impugnaciones masivas de mesas y desmanes. 

Estrategia

Según adelantaron a BigBang fuentes de la campaña en los próximos días se presentará un programa impositivo que consta de una baja selectiva de gravámenes al trabajo que se sumará a un plan de viviendas y créditos hipotecarios. La propuesta tiene que ver con los primeros cinco años de trabajo de los jóvenes (con beneficios impositivos en esos casos) y, por el otro lado, permitir que convivan los planes sociales con los salarios de baja categoría, en particular, en las economías regionales.

Macri apuesta por Vidal para poder realizar una buena elección en la Provincia.

Otra de las propuestas tendrá que ver con un plan de vivienda, en particular con créditos blandos a una tasa menor al 20% y fija. En los detalles están trabajando en el equipo económico que lidera el titular del Banco Ciudad, Rogelio Frigerio.

Por otro lado, Macri volverá a enfatizar la idea de “cuidar” a productores y trabajadores. “Tenemos que sacarnos el estigma que vamos a trabajar para los ricos”, sintetiza uno de los armadores de la campaña que conducen Marcos Peña y Emilio Monzó. “Tenemos que ser menos vergonzante, tenemos que hablar del Estado y no dejar que el kirchnerismo tome como banderas propias esos temas”, explica otro de los dirigentes que lleva el día a día de actividades. En este sentido, se verá a un Macri desacartonado, con tono campechano y apelando al “voto útil” que permita que haya ballottage.

Macri y su apoyo incondicional: su mujer, Juliana Awada, presente en el último tramo de la campaña.

En el seno del macrismo aseguran que, si bien el líder del PRO no creció, tampoco lo hizo Daniel Scioli, con lo cual la ventana de oportunidad para meterse en la segunda vuelta sigue intacta. Es más: evalúan que el gobernador bonaerense tocó su techo y confían en dos cuestiones: el buen desempeño de María Eugenia Vidal en Provincia como gobernadora y, en el mismo sentido, que Aníbal Fernández arrastre hacia atrás la boleta del Frente para la Victoria. En este sentido, Macri se mostró el sábado en Ferro junto a sus aliados de Cambiemos:

A esto hay que sumarle un dato adicional: Macri envió un “comando especial” al norte del país, donde en las PASO tuvo un paupérrimo desempeño. Con ayuda de los radicales, cree que de allí puede sumar votos. “Peor elección en el NOA y en el NEA no pudimos tener”, se lamentaba uno de los armadores políticos. Por ello Monzó, junto a Pablo Walter, caminan el norte desde hace semanas reclutando dirigentes territoriales que aseguran aunque sea parte de la frustrada fiscalización.

Mientras tanto, los candidatos a intendentes bonaerenses comenzaron rondas de reuniones con una sola preocupación: los desmanes que pudieron ocurrir el 25 de octubre.

El mayor temor que tenemos es que si ven que están perdiendo tipo 15 o 16 horas pudran todo y comiencen a impugnar mesas y descontrolar escuelas por todos lados”, relata a BigBang uno de los candidatos amarillos que quedó muy cerca de llegar a la municipalidad.

Enfervorizado, Macri gritó “¡vamos Argentina carajo!” al final de su discurso en el estadio cubierto de Ferro.

La semana pasada los candidatos a intendente Ramiro Tagliaferro (Morón), Diego Valenzuela (Tres de Febrero) y Julio Garro (La Plata) compartieron un almuerzo para analizar el futuro electoral. Los tres tienen grandes chances de ganar sus distritos pero se mostraron muy preocupados. “¿Qué hacemos si la diferencia es de menos de un punto? Mirá lo que pasó en Tucumán”, dijo uno de ellos. El miedo a la falta de legitimidad de un futuro gobierno salpica a oficialismo y oposición.

Macri con Moyano: una foto mirando al futuro y a la gobernabilidad con el peronismo.

Por lo pronto Macri seguirá con sus recorridas por el Interior, con caravanas y liturgia peronista, convocando a “peronistas que no estén de acuerdo con el Gobierno”. Acaso por ello el sábado pasado, en Ferro, saludó y nombró en varias oportunidades al sindicalista Gerónimo “Momo” Venegas (Peones Rurales), en la misma semana que se sacó una foto con Hugo Moyano