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Política ABSA, la firma estatal

En crisis, Vidal lanza plan de obras para sanear la empresa de agua potable

La Gobernadora lanzará un ambicioso proyecto de inversiones para reconstruir la empresa ABSA, que brinda agua potable en la Provincia. Planean la instalación de plantas potabilizadoras y la culminación de proyectos que dejo el sciolismo. La preocupante herencia naranja. 

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Las graves irregularidades y la falta de inversión hallada en el servicio de agua potable de la empresa estatal ABSA, que presta servicio en 91 localidades de la provincia de Buenos Aires, obligaron a María Eugenia Vidal a diagramar un plan de inversión para apalear los serios inconvenientes en la prestación del servicio que afectan a su distrito.

El alarmante estado de las plantas potabilizadoras que halló la gestión de Vidal. 

BigBang accedió a un documento de la gobernación en el que se detallan los proyectos que la gestión de Vidal piensa encarar para los próximos años, los cuales dependerán de la capacidad del ministro de Economía provincial, Hernán Lacunza, para conseguir fondos en el extranjero.

El ministro de Economía de Vidal es el encargado de atraer inversiones para la Provincia.

Es que por estos días, Hernán Lacunza, al frente de la cartera de economía provincial comienza una gira para obtener unos US$ 500 millones que serán destinados en buena parte para dar inicio a los proyectos.

El estado de abandono de la empresa es alarmante. 

El concepto general del plan de inversión, que sumará unos $5.400 millones, será generar soluciones integrales entre distintos municipios y áreas del gobierno provincial, tales como el acueducto Nueve de Julio – Carlos Casares – Pehuajó.

Entre el período 2016 -2019, Vidal planea llevar a cabo obras en La Plata y Bahía Blanca, que contemplan el recambio de colectores cloacales y cañerías, obras financiadas con recursos propios a partir de los incrementos en las tarifas de los servicios. El proyecto contempla la puesta en valor de las Plantas Potabilizadoras Patagonia y Punta Lara, de la Planta de Desagües Líquidos Cloacales de ambas ciudades.

Parte de la planificación de obras que desarrollará el gobierno provincial. 

En el plano más ambicioso de la iniciativa, el Gobierno provincial planea realizar tres obras de gran envergadura para recuperar la capacidad de ABSA.

La obra del acueducto Río Colorado, que recorre las localidades de Bahía Blanca, Pedro Luro, Ascasubi, Origone, Argerich, Medanos, Cerri y Punta Alta Polo Petroquímico, cuyos trabajos comenzaron con el sciolismo pero que nunca se culminaron, será redefinida.

La construcción representa una inversión de $2.250 millones otorgados por el Banco de Desarrollo de América Latina y $550 millones de la Provincia. Se trata de un acueducto Troncal que cuenta con una planta potabilizadora, 3 cisternas, 4 estaciones de bombeo y un anillo de distribución en la ciudad de Bahía Blanca. La obra beneficiará a 450 mil personas.

Los proyectos representan inversiones multimillonarias que deberán ser financiados en el exterior.

También, en la localidad de Bahía Blanca se planifica la construcción de una planta Depuradora de Líquidos que beneficiará a 200 mil personas también se instalará en Bahía Blanca con una inversión superior a las 1000 millones de pesos. El Gobierno realizó el llamado a licitación y analiza la oferta de las firmas que se presentaron.

Los principales proyectos se realizarán en La Plata y Bahía Blanca. 

En la capital provincial, Vidal analiza instalar la “Planta La Plata”, una potabilizadora de agua que representará una inversión de $1.600 millones y beneficiará a 600 mil personas. Este proyecto es uno de los que depende de la suerte de Lacunza en su viaje por el exterior. Entre los organismos de crédito internacional apuntados para atraer fondos se encuentra la Corporación Andina de Fomento.

La Gobernadora está obsesionada con iniciar su ambicioso plan de obras, aunque entiende que para lograrlo deberá conseguir el financiamiento externo que aguarda con ansias. El mismo que podría permitirle comenzar a realizar cambios en otras áreas también alarmantes, como el sistema ferroviario. 

Una empresa en crisis

ABSA fue creada en 2002 y le otorgó el contrato de concesión a la empresa francesa Azurix. Cuenta con 2.293 empleados para cubrir 50 mil kilómetros cuadrados y 3,7 millones personas.

Algunas piezas halladas tienen hasta 50 años de antiguedad. 

La firma presenta falta de inversiones a largo plazo, un déficit operativo superior a los $1.000 millones anuales, plantas potabilizadoras con 70 años de antigüedad y cañerías, que incluso, tienen 100 años de antigüedad.

Sectores inundados dentro de las instalaciones de ABSA. 

En gran parte de la concesión, ABSA trabaja con perforaciones subterráneas. Según el informe, esta “electrodependencia” generó que, “ante la crisis eléctrica o baja tensión, la empresa no puede operar correctamente”, y, por otro lado, “los pozos tienen una vida útil de pocos años por la sequía de las napas o la falta de presión de los acueductos”.