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Política Fiesta de gastos

Fan de Apple, Milagro Sala organizaba sorteos de autos, motos y LCD

La líder de la Tupac Amaru quedó en la mira tras ser detenida y se fueron conociendo nuevos manejos de los fondos públicos que recibía. Desde la computadora con la que iba a las sesiones del Consejo Deliberante, hasta los concursos y las extremas reglas para participar de esa fiesta. Las historias.

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Mientras se siguen conociendo los manejos económicos de la líder de la organización Tupac Amaru, Milagro Sala se abstuvo el lunes de declarar ante el juez de Control Nº 3, Gastón Mercauen el marco de la causa en la que es investigada por supuesto "fraude a la administración pública, asociación ilícita y extorsión".

Sin embargo, detrás de la causa hay historias de los oscuros manejos que tenía su agrupación y hasta sus polémicos bienes en medio de la extrema pobreza jujeña.

Con ropa deportiva, Sala fue trasladada al juzgado de Gastón Mercau. No declaró.

Una de las primeras polémicas es su costosa Mac, valuada en, al menos, $25 mil, que llevaba a las sesiones cuando era legisladora en Jujuy. 

Sala, en su banca de la Legislatura jujeña, con su Mac.

Sorteos para todos y todas

Con parte de los fondos que la organización recibía de la Nación, al menos dos veces por año se hacían sorteos para toda la comunidad que reside en el “cantri” del Barrio Alto Comedero, donde la Tupac Amaru tiene el imponente complejo de viviendas, con piletas, escuelas y polideportivos.

Comienza la fiesta en el “cantri” de la Tupac en el Barrio Alto Comedero. Una jornada en la que toda la comunidad “tupaquera” se llevaba un presente. Primero, hablaba Milagro y luego una banda de música arrancaba la fiesta.

Allí la maestra de ceremonia, Sala, primero presentaba un show musical, donde toda la comunidad “tupaquera” bailaba y se divertía. Y luego se daba comienzo a los sorteos que incluían una venteina de autos marca Chevrolet, una misma cantidad de motos del estilo Scooter, muy usadas en la provincia y una serie de televisores plasma LED.

Música, baile y celebración en la fiesta de los regalos. Todo financiado con fondos públicos.
Una veintena de autos Chevrolet y VW Gol 0 KM esperan que Milagro les asigne sus nuevos dueños.
Todos los vehículos llevan los vidrios con el símbolo de la Tupac.
Los habitantes del barrio se arremolinan sobre el escenario donde se ven lñas motos y los TV LED

Para participar de esos sorteos, no sólo había que vivir en el barrio de la Tupac sino que, además, había que cumplir algunas de las normas impuestas en la comunidad por la líder de esa organización, como por ejemplo, mandar a los chicos a la escuela, ser un buen esposo, tratar bien a sus mujeres, trabajar en algún proyecto, no faltar a ninguna de las movilizaciones, no deambular en estado de ebriedad, no consumir drogas, entre otras.

Muchos beneficiarios tuvieron por primera vez un auto en su poder, aunque dependiera de su conducta en la organización.

Quien fuera encontrado alcoholizado o drogado en el barrio era sancionado y, si se reincidía, se ganaba la expulsión de la casa que le brinda la organización.

Las motos a punto de ser sorteadas, se lucen a un costado del escenario.
Las casi 50 motos que se sorteaban, al menos dos veces por año, eran adquiridas a la firma Maverick,
con fondos que llegaban desde Buenos Aires.
Vista desde el escenario de los trofeos: al fondo los autos, más cerca las motos y los TV LED de la marca TCL.

Ni hablar de aquellos hombres que maltrataban a sus esposas: además de recibir una reprimenda física, podía perder todo lo que había obtenido, es decir casa, privilegios y trabajo. Hasta se llegó a echar a hombres del barrio, por este motivo. La férrea disciplina había que cumplirla sin excusas