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Política En el Vaticano

Habemus fecha: Macri podría reunirse con el Papa recién en marzo

El presidente y el Sumo Pontífice podrían verse finalmente las caras en las próximas semanas. Desde el Gobierno niegan que exista una relación fría o distante y reconocen que hasta el momento no había existido un pedido formal para concretar la reunión.

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Luego de la participación del presidente en el Foro Económico de Davos, y en el marco de una cargada agenda internacional, desde el Gobierno ya trabajan en un encuentro entre el Papa Francisco y Mauricio Macri, que podría llegar recién a fines de febrero o principio de marzo. Apuntan a una relación distinta a la que tuvo Cristina Kirchner con el Sumo Pontífice.

Se conocen desde hace años, cuando Francisco era cardenal. La relación siempre fue buena y hasta incluyó en 2013 una visita de Macri al Vaticano. Aunque la decisión del religioso de no comunicarse con el presidente tras su victoria electoral sembró una serie de versiones que hablaban de un vínculo más frío y distante, desde el Gobierno aclararon que hasta ahora no había existido un pedido formal para mantener un encuentro.

En 2013, Macri visitó al Papa Francisco junto a su esposa Juliana Awada y su hija Antonia.

La semana pasada había sido la canciller argentina, Susana Malcorra, la que despertó la inquietud de muchos, cuando sostuvo que se estaba trabajando en la posibilidad de un encuentro, pese a que no aclaró ni la fecha ni el contexto. También desestimó los rumores que sugerían un mal vínculo entre el presidente y el religioso, en especial después de que el Papa le enviara por medio de la madre del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, una carta de felicitación.

Pero además, hay un detalle que no es menor a la hora de concretar el encuentro entre ambos jefes de Estado. Todavía no está en funciones el embajador designado por Macri ante el Vaticano, Rogelio Pfirter, una pieza clave para promover la reunión, ya que los sistemas de protocolo son procesos muy formales, donde intervienen el nuncio apostólico y la cancillería, en la Argentina, y las autoridades del Vaticano.

Por eso, no se descarta que la visita de Macri al Papa pueda producirse recién a fines de febrero o hasta principios de marzo. La fecha no es casual, ya que ambos tienen una agitada agenda en estas semanas. El presidente tiene previsto encuentros con el primer ministro italiano, Matteo Renzi, y con el mandatario francés, François Hollande. Y aún resta definir la visita de Barack Obama al país, deslizada semanas atrás por el propio Gobierno estadounidense.

La visita de Macri al Vaticano fue en septiembre de 2013.

En su visita anterior, en septiembre de 2013, Macri había asistido al Vaticano junto a su esposa, Juliana Awada, y la pequeña Antonia. Más allá de las imágenes oficiales del Vaticano, Macri publicó un video en Youtube donde se ve a su pequeña hija jugando con un teléfono celular a metros del Papa Francisco.

Por su parte, el Pontífice tiene previsto viajar a México entre el 12 y el 17 de febrero, en la que será su cuarta visita al continente americano. Estuvo en Brasil, en 2013, en Ecuador, Bolivia y Paraguay, en julio pasado y en Cuba y Estados Unidos en septiembre. Durante todas esas visitas, la ex presidenta Cristina Kirchner encontró el momento para un saludo rápido y una foto con el Papa, más allá de los otros encuentros más formales que tuvieron.

Sin embargo, en el Gobierno apuntan a una relación distinta a la que tuvo la ex mandataria con Francisco. De hecho, destacan que Macri no lo visitó en el último tramo de la campaña, como hizo en 2013 Cristina, cuando llegó al Vaticano con su candidato a diputado, Martín Insaurralde. Creen que el nuevo presidente tendrá una relación “más institucional”.

Entre otros de los motivos por los que el encuentro sería en marzo y no en febrero, uno de los más importantes es que tiene al menos un mes de recuperación de la lesión en la costilla, que le impide  viajes largos en avión, o visitas a ciudades que se encuentren a más de 2.000 metros de altura, lo que complicaría su llegada al Vaticano. En su blog, el consultor político y periodista, Ignacio Zuleta, asegura que “el pontífice se ríe de los aprontes periodísticos que especulan sobre si lo recibe o no (a Macri), si están peleados o no. El sábado, en una reunión con obispos de Colombia, les dijo a las carcajadas: “Argentina está chillando porque no voy”.