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Política En emergencia

Herencia K en picada: deudas y negociados en la fábrica de aviones militares

Lo que fuera la primera fábrica de aviones de América Latina hoy es un depósito de deudas y proyectos "fantasmas". Desde su reestatización en 2009, las pérdidas se acumulan y sólo en dos años alcanzaron más de $ 1.400 millones.

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La Fábrica Argentina de Aviones Brig. San Martín (FADEA), de Córdoba, no escapa a formar parte de la herencia desvencijada y deficitaria que dejó la gestión kichneristas. Con pérdidas estimadas en más de $ 1.400 millones entre 2013 y 2015, la fábrica estatal de aviones "no fabricó ninguna nave en décadas" y sólo se dedicó a darle cierto mantenimiento a las Fuerzas Armadas, según un informe confidencial de marzo de este año, al que pudo acceder BIgBang. En el corto plazo se prevé que desde el Gobierno realicen una denuncia penal para dar cuenta de todas estas irregularidades.

Con varios proyectos de aeronaves en carpeta, este organismo, encargado de fabricar el mítico avión de guerra argentino Pucará no llevó a cabo ninguno de los desarrollos para los cuales se destinaron importantes inversiones. Tampoco se concretaron en los plazos acordados, los servicios de mantenimiento para los que fue contratado.

En la fábrica de se produce el avión de guerra Pucará.

Cristina Fernández de Kirchner usó como excusa para la reestatización de FADEA en 2009 la crisis internacional y la oportunidad que tenía esa industria para iniciar la sustitución de importaciones en empresas áreas. Este proceso por el que se adquirió las acciones de la firma estadounidense Lockheed Martin conllevó $ 110 millones.

Ya en 2011, bajo la presidencia de Raúl Algañaraz el informe revela que "se anunciaron planes productivos rimbombantes acompañados de contrataciones y compras de forma irregular". El propio directorio responsabilizó al funcionario por desvío de fondos por $ 300 millones y remarcó: "No se fabricó nada que pueda volar".

Argañaraz, hombre del entorno del ministro de Planificación Julio De Vido se hizo cargo de Fadea cuando Arturo Puricelli estaba al frente del Ministerio de Defensa. El funcionario es tristemente recordado por haber contratado a Florencia Peña para que diera una charla sobre violencia de género de tres horas, por la módica suma de $ 42.350, uno de los motivos por la cual las irregularidades en FADEA comenzaron a llamar la atención. También fue implicado, en 2007 en el caso de la valija de US$ 800 mil que trasladaba a Antonini Wilson, ya que como director financiero de Enarsa firmó el alquiler del avión Cessna que trasladó al venezolano.

En la fábrica de se produce el avión de guerra Pucará.

Tras la asunción de Julio Martínez como Ministro de Defensa y el nombramiento de la apoderada de la UCR riojana, Cristina Salzwedel se realizó una evaluación general de la situación en la que se encontraba FADEA. Así se procedió a revisar las líneas de producción y servicio con el fin de reflotar la fábrica. Los planes a corto plazo harán foco en retomar la fabricación de helicópteros, aviones, autopartes y ampliar el área de servicios a pintura, mantenimiento, investigación y desarrollo.

Los planes para reflotar la planta incluyen la ampliación de servicios a terceros.

Al igual que ocurrió con otros entes estatales, las nuevas autoridades se encontraron con una planta de personal desmesurada y una fuga de dinero en horas extras y servicios en comisión que sólo en 2015 alcanzó los $ 47 millones. Asimismo se contabilizó en contrataciones de servicios de terceros (herreros, utilajes, carpinteros, soldadores, durleros, cañistas) un gasto anual de $ 4 millones. Por ello, se suspendieron todo este tipo desembolsos más la reducción de un 50% de sus gerencias.

Este desmanejo de los fondos es lo que deberán investigar las nuevas autoridades. Podría presumirse que detrás de ellos haya varios negociados de los cuales se beneficiaron los políticos de turno.