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La nueva vida de Lilita: consejos a Macri y mudanza al campo

Más tranquila que en otras épocas, la diputada Elisa Carrió está convencida de que Macri quiere “un cambio en serio”. No busca un cargo en el Ejecutivo, y continuará con su banca como diputada. Su nueva vida para el 2016.

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Tras la segunda vuelta del próximo 22 de noviembre, el futuro de Elisa Carrió parece ir definiéndose con el correr de los días. La diputada mantiene una excelente relación con el candidato del frente Cambiemos, luego de las asperezas que mostraron en los comienzos de la alianza. Mantienen conversaciones de manera constante, lo asesora en su campaña y conversan sobre posibles funcionarios para diversas áreas si Mauricio Macri se impone en el ballottage.

La diputada atraviesa un período más tranquilo. Incluso, dejó sus viejos prejuicios sobre Macri y ahora se muestra convencida de que el líder de Cambiemos quiere “un cambio en serio”. En su entorno, explicaron al diario Perfil que “se siente respetada” y “tratada como una reina”.

Pero el futuro de Carrió parece lejos de la gestión. La ex precandidata a presidenta quiere continuar en su banca como diputada, donde le quedan otros dos años. De todos modos, aunque no quiere cargos en el Gobierno, sí mantiene la expectativa de que sus dirigentes de la Coalición Cívica ocupen espacios en los organismos de control gubernamentales.

Mientras tanto, Carrió quiere una vida más tranquila. Por eso, en sus planes está la idea de vivir en su chacra de la provincia de Chaco, un espacio con lujos y rodeada de vida agreste. Hace dos años, en una entrevista donde habló de la construcción de la chacra que realizaba en un campo chaqueño, la diputada había asegurado: “La verdad es que mi sueño es morir en el campo y creo que tengo derecho a eso”.  

Así es el country en Chaco donde Carrió había comenzado la obra de su chacra.
“Mi sueño es morir en el campo, y creo que tengo derecho a hacerlo”, se había defendido Carrió.

La nueva relación entre Macri y Carrió había nacido en medio de la incertidumbre. La diputada tenía duras críticas hacia el candidato a presidente. De hecho, en las primeras reuniones del armado político, bromeaba con el pasado de Macri y el dinero. Pero con el correr de los meses, la relación se fue acercando. Ahora atraviesan, una relación “casi terapéutica”, admiten en sus entornos: no sólo conversan de política, sino que el propio Macri se abrió a contarle de la relación con su padre, Franco, con quien retomó el diálogo hace poco tiempo.

La buena relación en términos personales se reforzó gracias a dos mujeres importantes en candidato a presidente: su esposa Juliana Awada, a quien Carrió considera clave en el “nuevo Macri”; y Gabriela Michetti, candidata a vice de Cambiemos, amiga de la diputada y quien le insistió para que se acercara al espacio político.

Junto a la esposa de Macri, Juliana Awada. Elisa Carrió tejió una buena relación con ella

Pero además, en términos estrictamente políticos, Macri encontró en Carrió una buena consejera. Conversan sobre estrategias de campaña, y aunque ella no quiere ningún cargo, sino que pretende mantener una vida más tranquila, agendan nombres de posibles funcionarios que pudieran ocupar cargos si Cambiemos vence al Frente para la Victoria el 22 de noviembre.

Se permiten chistes y conversaciones profundas. La nueva relación. Foto: Diario La Nación.

La última de esas charlas fue la semana pasada, y barajaron el nombre de un posible sucesor de Alejandra Gils Carbó en la Procuración General de la Nación.