Menu Big Bang! News
Política Arde Jujuy

La otra Milagro Sala: Pachila, la mujer de los millones de la Tupac

Patricia Cabana se hizo conocida por un video en la que se la ve retirar, el 3 de diciembre, ocho bolsos con $14 millones. Una historia de urgencias, necesidades compartidas y polémicas cooperativas.

Estás viendo esta nota en: Modo Lectura Rápida

Ver nota completa

“Pachila” presenta su documento y juega con su celular. La cajera del Banco Nación aprueba la operación. Son las 14.46 horas del jueves 3 de diciembre en San Salvador de Jujuy. En una semana, Cristina Kirchner dejará de ser presidenta. En sólo quince minutos, Pibes Villeros se apurará a retirar $ 14 millones que eran originalmente para viviendas. El destino del dinero aún es un misterio.

A Patricia Margarita Cabana le devuelven su documento, le entregan ocho bolsos pesados y la hacen salir por una puerta trasera del Banco Nación. A pocos metros la espera un Volkswagen Touareg con vidrios polarizados. La operación se repetirá durante toda la semana previa al cambio de gobierno. La cooperativa, una de las 300 dependientes de la Tupac Amaru, se quedó con $29 millones.

Patricia Margarita Cabana, conocida en Jujuy como “Pachila”, es la líder de la cooperativa Los Lobitos.

Milagro Sala pasa sus oscuros días y sus largas noches en la Unidad Penitenciaria n°3 del barrio Alto Comedero. La líder de la Tupac Amaru lleva ya 35 días detenidas por los presuntos delitos de “asociación ilícita, fraude y extorsión” con penas de hasta diez años. Uno de los auditores generales de la Nación, Alejandro Nieva, le confirmó ayer a BigBang que está comprobado el desvío de fondos.

El auditor Alejandro Nieva había confirmado ayer a BigBang que existen pruebas en contra de Milagro Sala.

Patricia Margarita Cabana, o, como la llama la propia Milagro Sala, “Pachila”, quien desde ayer se hizo conocida por el video donde se la ve realizando el trámite para el polémico retiro millonario, quiso dar testimonio de vida el mes pasado en Página/12 cuando la Policía de Jujuy detuvo por “instigación al delito y tumulto” a su líder.

“Pachila” y “La Flaca” se conocieron en 1998 militando en ATE. Desde entonces, son inseparables.

“Yo siempre pensaba: ‘no puedo’, pero ‘La Flaca’ no dejaba de alentarme: ‘vos podés, vos podés’”, recordaba Pachila. Patricia Cabana y Milagro Sala se conocieron en 1998 repartiendo bolsones de comida de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE). Era otro tiempo, otro país. Fernando De la Rúa todavía no asomaba como futuro presidente, pero la peor crisis de la Argentina ya se veía venir.

 

 

 

A “Pachila” le costó cubrir sus necesidades básicas. De 37 años, nacida el 16 de enero de 1979 en San Salvador de Jujuy, siempre supo cómo es vivir en la calle. Desde muy chica se las arregló vendiendo con su abuela pan casero y verduras en las esquinas hasta que su abuela murió cuando ella tenía sólo 13 años.

 

La relación con su madre nunca fue buena: la abandonó ni bien nació y, muerta su abuela, la echó de su casa. Con los hombres tampoco le fue bien. A los 18 años tuvo su primera hija, pero su pareja la terminó engañando. Intentó rehacer dos veces más su vida, una vida que le dio seis hijos en total. Sin embargo, su verdadero “amor” es, aseguró, su trabajo en la Tupac Amaru.

La Justicia investiga a las cooperativas de la Tupac Amaru por el desvío de fondos destinados a viviendas.

Luego de aprender el oficio de albañil, Patricia Cabana decidió el 1 de noviembre de 2003 inscribir a su flamante Los Lobitos, una cooperativa de trabajo que llamativamente tiene su sede legal, Alvear 1152 barrio centro, en el mismo lugar que la propia Tupac Amaru. La coincidencia se repite con otras siete organizaciones sociales más como Pibes Villeros.

Sus hijos mayores ya no necesitan alquilar porque a través de los recursos del Instituto de la Vivienda y Urbanismo pudieron construir sus casas “con sus propias manos”. Los menores, en cambio, piensan en su futuro estudiantil. Uno quiere ser abogado, otro militar y el restante escritor. Así, “Pachila” tendrá quien la sepa defender de la historia que ya se escribe.

Es que, según el fiscal de Jujuy, Mariano Miranda, “los $14 millones -retirados por la propia “Pachila” del Banco Nación- no están, ni tampoco las obras”.