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Los Lanatta quisieron asesinar a Aníbal: "Era él o nosotros"

Martín Lanatta reveló que durante la fuga quisieron matar a Aníbal Fernández. "Lo buscamos en tres casas pero no lo encontramos". Los secretos de una venganza no concretada y por qué creen que el ex jefe de Gabinete orquestó la escandalosa fuga de General Alvear.

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Durante las dos semanas que permanecieron prófugos, los hermanos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci le dispararon a dos policías bonaerenses, a dos gendarmes y estuvieron dispuestos a matar a todo aquel que le les cruzara en el camino. En el cinematográfico periplo buscaron cometer una venganza: matar a Aníbal Fernández, el ex jefe de Gabinete al que acusaron de ser el autor intelectual del triple crimen de General Rodríguez.

Martín Lanatta, su hermano Cristian y Víctor Schillaci.

"No sé si es paranoia o realidad, pero siento que todavía seguimos en peligro porque este tipo todavía tiene contactos en la cárcel. Fuimos a tres lugares pero a Aníbal no lo encontramos. Era él o nosotros", dijo Martín Lanatta según pudo saber BigBang.

"Fuimos a tres lugares pero a Aníbal no lo encontramos

Los sicarios condenados por matar en 2008 a Sebastián Forza, Diego Ferrón y Leopoldo Bina, acusaron a Aníbal de ser el cerebro detrás de esos asesinatos. Incluso están convencidos de que Fernández orquestó la salida de la cárcel de Alvear el 26 de diciembre de 2015. "El nos sacó a cambio de que dejara por escrito que él no había tenido nada que ver en el triple crimen. Nos hizo una emboscada. Nos sacó para mandarnos a matar", dijo Martín Lanatta. 

Los Lanatta dicen que Aníbal Fernández ideó la escandalosa fuga de Alvear.

Acusación desde Ezeiza

Ante la jueza María Romilda Servini de Cubría, ante quien declaró hace dos semanas, Lanatta contó que durante la primera noche de la fuga durmieron en el Parque Pereyra. Al otro día, según reveló Perfil, los tres fueron a buscar a Aníbal Fernández para matarlo. Fueron a tres casas y no lo encontraron. "Nos dimos cuenta que no estaba porque no había seguridad", detalló Martín Lanatta.

Desde que fue recapturado con su hermano Cristian y su amigo Víctor Schillaci, con quienes se fugó el 27 de diciembre de 2015 de la cárcel de Alvear, el hombre condenado por el triple crimen de General Rodríguez, ocurrido en agosto de 2008, anuncia un ataque explosivo que tiene entre manos. El plan, al que le da forma desde la cárcel de Ezeiza, es acusar al ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, de orquestar la escandalosa fuga de General Alvear y planear una emboscada contra Lanatta por haberlo señalado como el cerebro detrás del triple crimen de General Rodríguez, ocurrido en agosto de 2008.   

Cristian Lanatta y Víctor Schillaci fueron detenidos en Santa Fe.

Lanatta ya no le dice “El Morsa”. Aún se siente acorralado por “el fantasma Aníbal”. Está convencido que Aníbal tuvo que ver en la fuga y que planeaba atentar contra él y sus compañeros. Es decir, que le hizo una cama: sacarlo de la cárcel a cambio de que se desdiga y lo desvincule de los crímenes.

El informe del escándalo

El 2 de agosto de 2015, Jorge Lanata emitió un informe en el que Martín Lanatta señaló a Aníbal Fernández como autor intelectual del triple crimen de General Rodríguez. Además, acusó al por entonces Jefe de Gabinete de haberse sumado a la ruta de la efedrina y de haber cobrado hasta cinco millones de dólares de un cartel narco. 

Martín Lanatta
Martín Lanatta, condenado por el triple crimen, señaló a Fernández como autor intelectual.

La versión del condenado

Lanatta, condenado en 2012 a prisión perpetua por “privación ilegal de la libertad agravada en concurso real con homicidio agravado por ensañamiento”, dijo que Aníbal quería sacar del medio a Forza, Ferrón y Bina y quedarse con el control del tráfico de efedrina.

Martín Lanatta sigue detenido en el penal de Ezeiza.

“Quien dio la orden de la muerte fue Aníbal”, denunció Lanatta en alusión al triple crimen de Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón. “El negocio del tráfico de la efedrina se lo quedó él con la gente de inteligencia. Forza llegó a ser un estorbo porque sus clientes no llegaban a los carteles de México”, justificó, y anticipó: “Tengo pruebas de todo esto y se las voy a presentar a la Justicia”.

El vínculo comercial se complejizó cuando su socio se unió con Bina y Ferrón. “Pérez Corradi estaba vinculado con Aníbal y ellos tenían armada una banda oficial del negocio. El problema es que los chicos estaban armando otra y les querían cagar el negocio”, remató. Aníbal Fernández dijo que no conocía a Lanatta. "No sé quién es y nunca trabajó para mí", afirmó. Ahora, esta compleja historia vuelve a ponerlo en el centro de la escena.