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Política Hombre clave

Marcos Peña, el funcionario más poderoso del Gobierno de Macri

El futuro jefe de Gabinete, Marcos Peña, es uno de los hombres más cercanos a Mauricio Macri. Lo conoció en 2002 y desde entonces forjó una intensa relación no solo con el presidente electo, sino también con la mayoría de sus funcionarios.

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Habla con él todo el día. Le pide consejos, le pregunta por la mejor forma de comunicar, por los lineamientos del discurso y también lo sienta en su mesa chica de decisiones estratégicas. Con apenas 38 años el jefe de la campaña de Cambiemos, Marcos Peña, se transformó en uno de los hombres más influyentes en la mente de Mauricio Macri.

Incluso ayer le agradeció “especialmente” y se acercó a abrazarlo delante de todos sus funcionarios y dirigentes de confianza sobre el escenario del búnker de Costa Salguero.

Peña le dice algo al oído a Macri, en la conferencia de esta mañana. Foto: DYN.

La influencia de Peña fue creciendo: primero como asesor todo terreno en la agenda diaria del presidente electo, en su rol como secretario general del Gobierno porteño junto a sus colaboradores (como el subsecretario Federico Suárez, entonces Director de Culto), pero luego se amplió a las decisiones más sensibles, como la estrategia política, el manejo de encuestas y la tarea cotidiana del jefe comunal.

Hoy no sólo será jefe de gabinete nacional sino uno de los hombres más poderosos del país. Concentrará el trabajo de todas las áreas y, por supuesto, la comunicación oficial.

Entre sus decisiones más importantes se podrían enumerar dos: convencer a Macri de no jugar la carrera presidencial 2011 e ir por la reelección dados los buenos números que tenía Cristina Kirchner en ese entonces, y por el otro negarse a acordar con Sergio Massa este año, cuando una buena parte del PRO le pedía lo contrario. La lógica por la cual Peña se negaba a ir con el Frente Renovador era clara: explicaba que parte del voto massista podía ir a Scioli, con lo cual que el ex intendente de Tigre no juegue en la primera vuelta podía implicar una victoria del Frente para la Victoria sin ballottage. Premonitorio.

Su vínculo con los ministros porteños fue de menor a mayor. En un comienzo no pocos se sorprendían, y hasta enojaban, por tener que recibir consejos y órdenes de un joven. Lentamente el grupo de Blackberry que armó Peña comenzó a ser también una forma de que el gabinete se acerque hasta, en muchos casos, generar amistades.

Durante siete de los ochos años de gestión prácticamente no apareció en los medios masivos de comunicación, aunque, por lo bajo, era quien determinaba los lineamientos del discurso, elegía a los voceros de cada tema y armaba los “papers” para funcionarios, diputados y dirigentes, con los que se manejaban en el PRO.

Años atrás, Marcos Peña y Macri junto al jefe de Gobierno electo, Horacio Rodríguez Larreta

Dentro de su equipo trabajan Miguel de Godoy, el secretario de Medios y con quien arma la estrategia comunicacional; Fernando de Andreis, ex jefe de bloque de legisladores porteños y futuro secretario general de la Presidencia, y Federico Suárez, el hombre que se encarga de armar los contenidos de todas las áreas junto al subsecretario de Medios, Marcelo Nachón.

Marcos Peña junto al secretario de Medios de la Ciudad, Miguel de Godoy.

Hoy ocupa un lugar privilegiado en la “mesa chica” del macrismo: se sienta junto al empresario y amigo íntimo de Macri, Nicolás Caputo, y a Jaime Duran Barba, con quien interactúa a diario. Propone, discute y tiene, como pocos, poder de veto. Este año estuvo muy cerca de ser candidato a vicepresidente pero Macri terminó eligiendo a Michetti. Una de las razones: no quería perderlo a su lado.

De “Marquitos” a Marcos

El futuro jefe de gabinete nacional nació en marzo de 1977 y desde pequeño vivió la política en su casa: es el hijo menor de cinco hermanos cuyo padre es Félix Peña, diplomático de carrera y hombre de consulta en materia de relaciones internacionales.

Eso lo llevó a vivir en Maryland, EEUU, cuando tenía apenas siete años, y luego regresó a Argentina para terminar la primaria. El colegio Champagnat lo encontró en la secundaria.

Estudió Ciencias Políticas en la Universidad Di Tella (aún tiene lazos con la casa de estudios e incluso muchos de sus jóvenes asesores provienen de allí). Empezó a trabajar políticamente en el Frepaso, en la campaña de José Octavio Bordón en 1995. Luego trabajó, de manera gratuita, en la subsecretaria de Comercio Exterior dos años después. En ese entonces conoció a una alumna de su padre, de quien se haría muy amigo: Gabriela Michetti.

En 2002 conoció a Macri y comenzó a trabajar, junto Juan Pablo Schiavi (el ex secretario de Transporte) para armar un partido nuevo. Fue Peña quien invitó a Michetti a un encuentro en “una casa de familia” donde empezó a construir la relación con el ahora presidente electo.

En una reunión de gabinete junto al presidente electo, Mauricio Macri, en el año 2009.

Para esos años supo ser “Marquitos”. Fue el legislador porteño electo más joven de la historia, allá por 2003, cuando asumió con sólo 26 años. Dos años después fue cabeza de la lista de legisladores porteños y se dedicó a los temas educativos. Cuando Macri ganó por primera vez la jefatura de Gobierno lo nombró secretario general pero siempre tuvo injerencia en el ministerio de Educación, que ocupó Mariano Narodowski hasta el escándalo con Ciro James, el espía.

En 2011 fue de los pocos que se opuso a que Macri continúe su carrera hacia la Casa Rosada y lo convenció de que se quede en la Ciudad para ser reelecto. El 54% de CFK confirmó su intuición.

Dos años después intentó, en vano, convencer a Gabriela Michetti para que pase a la Provincia de Buenos Aires y eso lo llevó a un duro enfrentamiento con la ahora vicepresidenta. Estuvieron semanas sin hablarse por este tema. Sin embargo, una vez elegida como candidata, el diálogo volvió a abrirse.

Año 2009. Marcos Peña acompaña a Macri en la inauguración de una plaza en Villa Pueyrredón.

Vida familiar

Cuidadoso de mantener un bajo perfil, está casado con la periodista Luciana Mantero, quien, entre otras cosas, escribió una rica biografía sobre Margarita Barrientos y su trabajo en Los Piletones. Juntos tienen dos hijos y tuvieron que pasar distintas peripecias para poder ser padres. Incluso, Mantero escribió un par de columnas al respecto en la revista del diario La Nación en la que cuenta las angustias que tuvo que pasar durante largo tiempo para poder ser madre. Luego publicó “El deseo más grande del mundo”, con testimonios de mujeres que buscan ser madres.

Fan de U2, pudo conocer a Bono junto a su mujer, Luciana.

Con sus hijos suele veranear en una casa en La Paloma, en Uruguay. Es uno de los funcionarios con el menor patrimonio del gabinete porteño y vive en Palermo, donde suele deambular.

Con un poco habitual look de saco y corbata, Marcos Peña en una reunión con Mauricio Macri.

Es muy extraño verlo en corbata y, de hecho, hace un culto de la informalidad como una forma, también, de tomarse relajadamente la política. Rara vez se enoja, al igual que Macri, mantiene un tono sobrio para hablar. Hoy será su álter ego en el Gobierno nacional y acaso uno de los hombres que más influirá en los destinos del país con sólo 38 años.