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Política el Gabinete de macri

Por qué el nuevo ministro de Trabajo usa silla de ruedas

En una entrevista concedida hace unos años a la revista La Tecla, Jorge Triaca contó como lidió con las consecuencias del accidente que lo dejó sin movilidad en las piernas desde los nueve años. 

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La designación de Jorge Triaca a la cabeza del Ministerio de Trabajo por parte de Mauricio Macri ha traído obvias miradas sobre su vida personal y, por supuesto, sobre el accidente de tránsito que lo confinó a una silla de ruedas cuando apenas tenía nueve años.

Una entrevista concedida hace unos años a la revista La Tecla arroja luz sobre ese costado tan íntimo y particular de su vida.

Triaca se desplaza en silla de ruedas desde los nueve años.

“Se me cayeron veinte años encima”, cuenta el funcionario en aquella charla. “Una es la propia limitación de tu cuerpo. Después, el contexto físico que te rodea, la relación con los demás, desde la mirada de ‘pobrecito’ que te dan muchos hasta la necesidad de valer más allá de la silla. Es decir, lograr que te valoren o te quieran por lo que sos, por lo que pensás, y no por las características que te da tu incapacidad”.

Sin embargo, a pesar de los difícil de la situación, Triaca confiesa que no le impidió vivir su adolescencia a pleno. Terminó el colegio y se recibió de economista, para luego casarse y ser padre. “Hice cosas que no pensé que podría hacer, como practicar algunos deportes. Igual, creo que todo tiene que ver con la decisión de querer vivir la vida, de aprovecharla al máximo, y con la actividad que hago eso se alimenta todos los días”, agrega.

“Todo tiene que ver con la decisión de querer vivir la vida, de aprovecharla al máximo.

Con lo que sí tuvo que enfrentarse fue con las limitaciones edilicias de muchos de sus lugares de trabajo. Mientras se desempeñaba en el Ministerio de Economía, el baño no estaba adaptado a sus necesidades y se veía obligado a ir a los sanitarios del Patio Bullrich. En el Congreso, se topó con que ni siquiera había rampas, aunque actualmente hay varias instaladas, además de elevadores y plataformas en vez de butacas para los parlamentarios que se desplacen en silla de ruedas. 

Las que no tuvieron problema en adaptarse fueron sus hijas y los demás niños de su familia. “Para los chicos, la naturalidad con que toman la silla de ruedas es diferente de la de los adultos. Ellos siempre me preguntan por qué estoy en silla, y yo les digo la verdad, que tuve un accidente y no puedo mover las piernas, y se olvidan del tema”, cuenta Triaca.

El nuevo funcionario admite que a veces le suma naturalidad a su situación intercambiando bromas con la futura vicepresidenta Gabriela Michetti, quien también se desplaza en silla de ruedas.