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Política Inoportuno

Scioli eligió el peor momento para visitar Uruguay y Brasil

Otra vez el candidato pareciera equivocar los tiempos, como la visita a San Juan en medio del escándalo por la contaminación de una mina: hoy visitará Uruguay, donde se desató una crisis política interna tras el apoyo que recibió de Mujica. Y en Brasil lo espera una Dilma con poco tiempo y ganas, donde el Congreso la acorrala para sentarla en el banquillo de los acusados.

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Cuando aún le falta sumar algunos votos para atravesar el 40% de los votos y lograr así ganar la elección evitando el ballotage, el candidato oficialista, Daniel Scioli, eligió salir del barro de la campaña local y trasladar sus deseos presidenciables al exterior. Sin embargo, el candidato, que a esta altura debería tomar mejor el pulso de algunas situaciones, no eligió el mejor momento para visitar esos país. En Uruguay existe una fuerte controversia, entre frenteamplistas y Colorados, por el apoyo del ex presidente José “Pepe” Mujica en la campaña de Scioli y los resabios que aún quedan de una mala relación con el kirchnerismo. Por el lado de Brasil, la presidenta Dilma Rousseff, atraviesa su peor momento político y está al borde del juicio político.

Mujica inauguró con Scioli una Escuela agropecuaria en la localidad de Magdalena, en plena campaña

Con Fe y Esperanza

Este mediodía será recibido por el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, y desde Montevideo viajará directo a Brasilia, para entrevistarse con la presidenta Dilma Rousseff, en el palacio del Planalto, cerca de las 17 Hs.

Según fuentes del equipo de campaña de Scioli, el candidato busca, con esta salida al exterior, "seguir afianzando el bloque latinoamericano y profundizando las relaciones bilaterales", explicaron.

En Montevideo, hablará con Vázquez sobre la manera de "fortalecer una agenda de mayor integración", en caso de que Scioli sea electo Presidente.

En tanto, el encuentro de la tarde en Brasilia estará centrado en el intercambio comercial de ambos países y además, en afianzar “la integración de Argentina al mundo".

Uruguay con reparos

Lo cierto es que Scioli no eligió el mejor momento para estas visitas internacionales. En el gobierno de Tabaré Vázquez, no cayo nada bien el claro apoyo que el ex presidente José Mujica, le brindó al candidato argentino.

Mujica visitó Buenos Aires la semana pasada y acompañó a Scioli en un par de actos de campaña y le dio claramente su apoyo. Esto le trajo al Frente Amplio, el partido que gobierna el vecino país, una controversia con el Partido Colorado.

Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner, vivieron un duro enfrentamiento por la construcción de la pastera en Gualeguaychú. Llegaron a
retirarse el saludo y hasta confrontaron en la Corte Internacional de La Haya. Esos resquemores aún perduran.

El ex presidente uruguayo y referente de los Colorados, Julio María Sanguinetti, no dejó de recordar cuando Tabaré Vázquez y su sucesor, José "Pepe" Mujica, del Frente Amplio, sufrieron los desaires tanto de Néstor como de Cristina Kirchner. "Con Vázquez la situación fue muy dura con Kirchner, llegaron prácticamente a no saludarse", señaló.

Incluso, Sanguinetti afirmó que la presidente argentina "nunca hizo una visita en serio" al Uruguay.

"Nunca hizo un acto formal de respeto, nunca vino a hacer una visita de Estado. Son cosas que realmente terminan mostrando una relación de un muy bajo respeto e intensidad. Pese a lo cual, con esa retórica, hoy mismo Mujica está haciendo campaña por el kirchnerismo en Argentina", sentenció.

José María Sanguinetti, ex presidente uruguayo, fue quien dejó ver el malestar y causo una crisis política con el partido gobernante,
al recordarles los destratos del kirchnerismo al Uruguay y sus presidentes, además de los caprichos del socio en el Mercosur.

"En los hechos para Uruguay sólo han sido daños. Y, a su vez, hoy está produciendo en el Uruguay un debate existencial muy importante", dijo Sanguinetti, quien planteó también la alianza dentro del Mercosur.

"Estamos atados a una Argentina que practica en la economía una especie de nacionalismo agresivo, muy primitivo técnicamente, con esos controles de cambio y subsidios cruzados", añadió.

Dilma en apuros.

Scioli encontrará a Rousseff intentando refugiarse en el partido de los Trabajadores (PT) para evitar tener que comparecer ante la Justicia por los sucesivos casos de corrupción de su gobierno, que ya le han costado la desafectación de al menos 8 ministros de su gabinete.

Cristina y Dilma mantuvieron una cordial relación, sin embargo hubo malestar en las relaciones comerciales.

El Supremo Tribunal Federal de Brasil hizo lugar hoy una acción promovida por el oficialista Partido de los Trabajadores que puede obligar a la oposición contar con mayoría especial para aprobar el inicio de un proceso de "impeachment, contra Dilma Rousseff.

Un ministro, del Tribunal Supremo Federal, señaló que ese pedido cuente con el voto de 3/5 de la Cámara de Diputados y no de mayoría simple. Lo que se busca es evitarle a la oposición sentar a la Presidente en el banquillo de los acusados.

Esa disposición del magistrado anula una interpretación del reglamento realizada por el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, según la cual era necesario sólo una mayoría simple para iniciar el proceso hacia un eventual juicio de impedimento o "impeachment".

Acorralada por la Justicia, la Presidente de Brasil intenta sortear el “impeachment”.

De esta forma la más alta Corte no da por cerrado el caso y aguardará la respuesta del diputado Cunha que pese a todo puede dar curso al "impeachment" valiéndose de otras vías procesales.

Dilma cuenta por estos días con su más baja imagen entre los brasileños, y debe lidiar además, con la idea que que todo lo hecho por el PT, está bajo sospecha de corrupción, algo difícil de remontar a estas alturas.