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Política Ex CEO de General Motors

Una nueva era: Isela Constantini asume en Aerolíneas Argentinas

La ex presidenta de la filial de General Motors en Argentina, designada por Mauricio Macri en el cargo, asumirá la conducción de la empresa estatal que hoy cuenta con una gran planta de empleados de La Cámpora. Finanzas en rojo y nuevos destinos.  

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En los pasillos de Aerolíneas se respirará aire nuevo en la mañana de hoy. Isela Constantini asumirá como presidenta de la línea de bandera y tomará las riendas de una compañía con AND kirchnerista. La ex presidenta de la filial de General Motor en el país, designada en el cargo por Mauricio Macri, reemplazará a Mariano Recalde, quien bajo su gestión sumó a más de 2500 trabajadores.

Su desafío consistirá en bajar el déficit y reorganizar la estructura interna de empleados de la firma. Además, buscarán que la “línea de bandera” conecte todo el país.

Constantini tomará las riendas de una compañía con un fuerte déficit comercial.

La agenda de Constantini estará cargada por estos días: llevará adelante una auditoría profunda de la empresa para conocer el Estado de las cuentas de una firma que requiere de un subsidio por día de un millón de dólares para sobrevivir. La herencia financiera es compleja.

Analizarán las cuentas de una firma con pérdidas millonarias. 

En las primeras horas del lunes, Constantini se reunirá con Manuel Álvarez Trongé, quien estuvo a cargo de la firma hasta hoy. Hombre cercano al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, será el puente para que la flamante presidenta conozca la intimidad de una empresa copada por integrantes de la agrupación política que dirige Máximo Kirchner. Inclusive, Trongé realizó en su corta gestión al frente de la firma un análisis del estado de situación que la nueva titular de la línea de bandera recibirá en mano. 

La flamante gestión analizará la planta de empleados que ingresó bajo la presidencia de Recalde.

Una de las primeras tareas consistirá en saber quién es quién dentro de la compañía, que hoy cuenta con un personal de más de 11.500 empleados. Los primeros cambios estructurales ya comenzaron a verse. De la mano de Constantini asumirán también un grupo de ejecutivos de su confianza. En el área de Recursos Humanos se desempeñará Daniel Maggi; Diego García, en la gerencia Comercial; Pablo Miedziak, en el área Económico Financiera; y Diego Sanguinetti, en Planificación Estratégica de las Operaciones.

Se espera que los primeros tiempos de convivencia sean arduos. Dentro de la empresa existe una división en los empleados, entre quienes se encontraban en la empresa antes de la asunción de Recalde y entre quienes comenzaron a formar parte de la firma tras la estatización. Hoy, sin el funcionario K al frente de la gestión, el ambiente en los pasillos de Ezeiza y Aeroparque no es el mejor. Las rispideces entre los antiguos contratados y los ahora desprotegidos camporistas recrudeció.  

Nuevos Destinos

La flamante gestión de Aerolíneas considera que el diseño de los vuelos de la empresa es erróneo y deja fuera del sistema a provincias importantes. Existen ciudadanos que deben aguardar una semana para conseguir vuelos directo hacia, por ejemplo, destinos del norte del país. Y si bien hay viajes internacionales que generan fuertes ingresos, el macrismo cree que es incompatible que no haya una real conexión del interior del país en la empresa que dice ser la línea de bandera de todos los argentinos.

Cristina encaró la reestatización de la empresa tras la privatización en los años noventa.

Hoy el máximo desafío de la empresa es ponerse a la altura de otras competidoras privadas como Lan. Ganar lugar en el mercado y convertirse en la línea aérea por excelencia de todos los argentinos, objetivo que hasta hoy no logró.

Finanzas en rojo

Unos 50 millones de dólares se utilizan por mes para pagar sueldos, es decir alrededor de 600 millones de esa moneda extranjera por año. El costo por empleado, según consignó el diario La Nación, es de 50 mil dólares al año, sin contar los beneficios extras que reciben como pasajes de cortesía. Además, también pondrán el ojo en los salarios y dinero en viáticos que reciben los pilotos.

Costantini se graduó en comunicaciones en la Universidad Católica Pontificia del Paraná, Brasil, y obtuvo el MBA de la Universidad Loyola de Chicago, Estados Unidos, con especialización en Marketing y Negocios Internacionales. Se desempeña como presidente de General Motors para Argentina, Uruguay y Paraguay, y directora General de Servicio al Cliente y Posventa para América Latina.

A esto hay que agregar la de las otras empresas del grupo, como Optar (agencia de viajes), JetPaq (carga aérea) y Austral. Todas tienen sus intereses y sus jerarcas de La Cámpora al mando.