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¡Alerta! Cómo identificar reacciones alérgicas graves ante picaduras de insectos

Las picaduras de algunos insectos pueden derivar en manifestaciones alérgicas graves. 

Para muchas personas, las picaduras de insectos sólo generan ronchas que, aunque molestas, dan lugar a un malestar limitado. Pero hay otros para quienes eso puede generar reacciones alérgicas severas que, si no son tratadas a tiempo con adrenalina o epinefrina, pueden llegar a ser mortales.

En algunos casos, la manifestación alérgica se limita a enrojecimiento, inflamacion y picazón de manera local, dura unos días y se denomina como "reacción local exagerada". Pero la situación se agrava en reacciones que comprometen todo el organismo.

De cuerdo a Jorge Máspero, especialista en Alergia e Inmunología y director médico de la Fundación CIDEA (Centro de Investigación de Enfermedades Alérgicas y Respiratorias), estas reacciones alérgicas sistémicas severas (también llamadas "anafilaxias") "suelen repetirse ante nuevas picaduras, muchas veces con mayor severidad y, en general, no desaparecen espontáneamente con el crecimiento, sólo se curan si reciben inmunoterapia con el veneno adecuado".

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En este punto, el diagnóstico adecuado es necesario ya que puede sumarse un factor de riesgo importante: la presencia de mastocitosis sistémica indolente, una afección que determina el desarrollo de reacciones extraordinariamente graves a las picaduras de insectos. 

La severidad de la reacción alérgica puede variar dependiendo de la zona donde se recibió la picadura: suele ser más frecuente si sucede en partes del cuerpo muy vascularizadas como la cabeza, los dedos, los labios o los genitales. 

Los principales síntomas de una manifestación grave son 

  • Urticaria en grandes áreas del cuerpo.
  • Inflamación en la garganta o la lengua.
  • Dificultades para respirar, mareos, calambres, náusea o diarrea.
  • En casos extremos, caída rápida de la presión arterial, que puede derivar en shock y pérdida del conocimiento.

Ante la presencia de alguno de esos síntomas después de la picadura de algún insecto es necesario tratamiento médico urgente.

Prevención

De acuerdo a Máspero, en verano se debe tener especial cuidado con las picaduras de abejas, avispas y hormigas rojas, intentando tomar precauciones para evitarlas: 

  • Aumentar los cuidados en los lugares donde hay agua y plantas.
  • Alejarse del "territorio" de los insectos picadores, que tienen más probabilidad de picar si sienten amenazado su hogar.
  • Evitar vestimentas de colores vivos y perfumes que pueden atraer insectos buscadores de néctar como abejas y avispas.
  • Tomar precauciones al cocinar, comer o tomar bebidas dulces como gaseosas o jugos al aire libre. Mantener la comida tapada hasta el momento de servir. 
  • Utilizar calzados cerrados.

Si el paciente posee un diagnóstico previo de alergia y posee un autoinyector de adrenalina, es ideal usarlo lo antes posible frente a la aparición de los síntomas por más que no sean aún severos. 

Al recibir la picadura de una abeja de miel que ha dejado su aguijón en la piel, quitarlo lo antes posible raspando rápidamente con la uña. Los avispones, avispas y véspulas no dejan comúnmente sus aguijones. 

En el caso de las picaduras de las hormigas, generalmente producen la formación de una vesícula aproximadamente 24 horas más tarde. Estas ampollas no deben tocarse: se secan y sanan en un lapso de 7 a 10 días. Los diabéticos y otras personas con trastornos circulatorios, como várices y flebitis, debe controlarse la picadura con su médico de cabecera. 

Paralelamente, las personas que ya han tenido reacciones alérgicas graves ante picaduras pueden consultar por la posibilidad de recibir inmunoterapia, la cual previene ese tipo de respuestas en un 97% de los pacientes tratados.
 

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