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¡Feliz día! Agustín Barletta, un papá trans que fue por todo y más: "Mi hijo era un sueño imposible"

Después de una vida cargada de incomodidades, a los 24 años el joven decidió iniciar su transición, hasta llegar al día de hoy, donde goza de un presente totalmente pleno.

Este domingo se celebra el Día del Padre, y además de ser una fecha cargada de amor, resulta un momento muy especial para algunas personas, ya que les recuerda que pudieron cumplir el sueño más importante de su vida. Ese es el caso de Agustín Barletta, un padre trans que nunca bajó los brazos y que nunca tampoco se cansó de luchar por sus derechos y deseos.

Aunque ahora el joven de 32 años atraviesa su mejor momento y vive una realidad totalmente "plena", lo cierto es que para él las cosas no siempre resultaron fáciles. "Hay que luchar con que algunos te digan que querés ser así, cuando en realidad no queremos ser nada. Ya nacimos así", aseguró.

Agustín Barletta inició su transición cuando tenía 24 años.

En diálogo con BigBang, el joven comentó que sus primeros recuerdos de la infancia comienzan a partir de los 5 años, cuando tenía la sensación de que su cuerpo no correspondía para nada con lo que sentía.

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“Uno se expresa jugando de niñe y mis primeros pasos fueron hacia una pelota. De hecho, a medida que iba creciendo, odiaba cumplir años, por el tema de los regalos que no me identificaban. Siempre estaba eso de sos nena y tenés que jugar con esto y ponerte eso, pero yo me sentía un niño y jugaba con varones”, explicó.

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Aunque nació “con vulva”, desde muy pequeño Agustín tuvo la certeza de que quería otra cosa para su vida, y a pesar de que durante muchos años le costó comprender de qué se trataba, cuando llegó a la adultez pudo entender lo que significaban las cosas que de chico sentía.

A través de su Instagram Barletta cuenta cómo vivió su transición.

“Yo jugaba con los juguetes que mi hermano mellizo no usaba. A mi hermano lo envidiaba, pobre, porque yo necesitaba experimentar lo que él vivía. Y la verdad es que mi hermano comparte hasta que lo que no tiene, y siempre jugó conmigo y sentí su acompañamiento. Hasta en un punto siempre le digo que me salvó la vida, porque gracias a él pude experimentar”, relató.

Otro de los recuerdos no tan buenos de su infancia tiene que ver con que su hermana 11 años mayor solía siempre jugar con él, ocasión que aprovechaba para peinarlo y disfrazarlo, algo que sin dudas Agustín detestaba.

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Más allá de que su madre y sus hermanos no comprendían muy bien qué era lo que ocurría, sobre todo porque en ese momento no había información ni herramientas para acompañar a las personas transexuales, con el paso del tiempo empezaron a ayudar al joven a lograr su cambio.

Cuando tenía 22 años, y ya estaba en pareja con su actual mujer y madre de su hijo, mientras miraba la TV en compañía de su novia y su madre, vio por primera vez en pantalla a un chico transexual.

“En ese momento vi a Alejandro de Gran Hermano y esa fue la primera vez que vi un hombre trans. Hasta ese momento nunca había escuchado ni siquiera el término hombre trans, solo estaba la palabra travesti. Para ese entonces mi mamá sabía que me gustaban las chicas, pero se ve que vio realmente lo que me pasaba, y con Alejandro en la tele, me miró y me dijo ‘ni se te ocurra’”, contó.

Al ver esa imagen, la idea le quedó dando vueltas en la cabeza, hasta que un día, su pareja le hizo ver un video de un chico que mostraba como había sido su transición durante un año al empezar a tomar tetosterona.

Barletta vio por primera vez a un chico transexual en el Gran Hermano del año 2011.

“Fue ver algo que no había podido ver nunca, porque no le había podido poner nombre, y después de eso, mi transición fue a los 24 años”, dijo, y agregó que aunque ahora está más pleno que nunca, los procesos a los que debió enfrentarse fueron bastante dolorosos.

“Por lo general, las personas trans tenemos que pasar por un tratamiento hormonal e intervenciones quirúrgicas. Hay personas trans que no lo consideran necesario, porque de hecho la Ley de Identidad de Género menciona que no es necesario hacer una intervención quirúrgica ni tratamientos psicológicos, pero yo me hice una mastectomía, que es muy dolorosa. Igual te da más felicidad de lo que duele”, aseguró.

Respecto a su transición, comentó que fue bastante difícil poder llevarla a cabo, porque trabajaba en un call center y tenia que decir su nombre anterior cada vez que atendía el teléfono, aun cuando ya había cambiado su identidad en el documento.

"Pasaron seis meses después de haber presentado mi nuevo DNI y no me cambiaban el nombre en mi legajo, me seguían hacer diciendo mi nombre viejo, mis compañeros no querían que usara el baño de hombre ni el de mujeres, así que utilizaba el de discapacitados, entre otras cosas. Yo les avisé de mi cambio, y es agotador tener que salir del closet todo el tiempo. Pero yo siempre digo que si a mi me costó 24 años entender lo que me pasaba, no puedo ser tan obtuso de que creer que apenas se lo digo al otro, lo va a entender", afirmó, y luego comentó que una vez que llevó a cabo la transición, empezó a pensar que su vida podía ser diferente.

Según contó el joven a este sitio, enamorarse no siempre le resultó fácil, ya que durante la adolescencia empezó a gustar de chicas, aunque esas historias no eran correspondidas. Por eso mismo, tuvo la idea de refugiarse a través de un perfil falso de MSN, una de las primeras plataformas de comunicación instantánea a través de Internet.

Así logró tener su primera relación a distancia (con una chica muy cercana y que veía a diario), y durante un año sostuvo que se encontraba en otro país, hasta que decidió decir la verdad, con las consecuencias que eso trajo.

"En ese momento me llamaba la atención que no me costaba para nada hablar como varón. Ese era el momento del día en que era yo, pero en el fondo sabía que no estaba bien lo que hacía", contó, aunque aclaró que después de un distanciamiento con esa joven, finalmente ella pudo entenderlo y perdonarlo.

El joven está en pareja y se convirtió en padre.

Luego de ese amor, vino otro más fuerte, el de Natalia, su actual compañera de vida, y años después, llegó Jeremías para completar la familia. Sobre esto, Barletto aseguró que toda su vida había tenido el sueño de convertirse en padre (nunca en madre), y que luego de su transformación y gracias a un tratamiento de fertilidad, logró que esa ilusión fuera real.

Con el nacimiento de su hijo, empezó a sentir muchos miedos, y se dio cuenta que en las redes sociales no había espacios donde se abordara la paternidad y la crianza desde la mirada masculina, por lo que, lleno de inquietudes, comenzó a escribir en su cuenta de Instagram, llamada @unpapahipster.

"Siempre jugué a ser papá, Jere era un sueño imposible para mí. Desde el momento cero en que supe que estaba en la panza, sabía que quería ser un padre súper presente, y creé el Instagram porque había nacido el bebé  y no encontraba espacio para papás, y veía que había poco padre involucrado, así que empecé a contar día a día lo que iba sintiendo", explicó.

Más allá de que al principio no reveló que era un papá trans (porque quería evitar que lo siguieran por ese morbo), luego se dio cuenta que podía ser una buena oportunidad para mostrarle a otras personas transexuales que una vida así es posible.

"Una conocida me dijo que por qué no contaba todo, y yo había leído un libro llamado Yo princesa, yo nena, y dije 'qué loco como la gente necesita ejemplos vividos para lograr empatía'. Así que hice un IGTV (video de Instagram) contando que era trans, y me di cuenta que estaba bueno contar lo que nos pasa, porque hay algunos que creen que es una elección, y en realidad no, porque no es que un día me levanté y dije 'quiero ser hombre'", comentó.

Con esta reflexión, se decidió a escribir el primer capítulo de su historia, sin saber que la publicación iba a ser tan leída y comentada. De hecho, muchos de sus seguidores siguen cada uno de sus escritos, los cuales hablan sobre la manera en que su familia vivió su infancia, los recuerdos que tiene de su niñez, las nuevas experiencias en la adolescencia, su transformación, y su presente feliz.

Con su experiencia personal, Barletta decidió no solo escribir a través de las redes sociales, sino que hace un año que se sumó también a la ONG Trans Argentinxs, desde donde acompañan y asesoran las infancias y adolescencias trans y también a sus familias.

"Se acercan muchos con el miedo de haberse convertido en papás de trans y justamente trabajamos desde la ONG con la empatía de las familias. Muchos no tienen el apoyo de sus familias y los echan de las casas, por eso trabajamos para que eso no pase, porque lo peor que te pueden decir es que no te van apoyar justo cuando necesitás de ellos más que nadie", explicó.

Sobre esto, comentó que en muchos casos se suele decir que la esperanza de vida de una persona trans no supera los 35 años, y que esto tiene relación directa con el cupo laboral, ya que es alto el porcentaje de jóvenes trans que no tienen trabajo, y que si lo tienen, no cuentan con la opción de elegir poder hacer otra cosa.

"Hay mucha desinformación y la idea de la ONG un poco es dar esperanza y que las infancias vivan este proceso con felicidad, sin que les digan que lo que hacen está mal o que lo que supuestamente eligieron está mal", cerró.

Ley de Identidad de Género

Sancionada en el 2012, la ley 26.743 establece que todas las personas tienen derecho al reconocimiento de su identidad de género, al libre desarrollo de su persona conforme a su identidad de género, a ser tratada de acuerdo con su identidad de género y a ser también identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad respecto de el/los nombre/s de pila, imagen y sexo con los que allí es registrada.

Del mismo modo, aclara que todas las personas podrán solicitar la rectificación registral del sexo, y el cambio de nombre de pila e imagen, cuando no coincidan con su identidad de género autopercibida.

Ley de Identidad de Género 

Para hacer este cambio, el sujeto deberá ser mayor de 18 años, tendrá que presentar una solicitud que manifieste que se encuentra amparado por la esta ley y además indicará el nuevo nombre de pila elegido

Sobre esto, la norma específica que en ningún caso será requisito acreditar intervención quirúrgica por reasignación genital total o parcial, ni acreditar terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico.

En cuanto a los menores de edad, se establece que “la solicitud del trámite deberá ser efectuada a través de sus representantes legales y con expresa conformidad del menor, teniendo en cuenta los principios de capacidad progresiva e interés superior del niño/a de acuerdo con lo estipulado en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley 26.061 de protección integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes”.

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