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Tenía varias causas

"Me dejó inconsciente en el piso y abusó de mi sobrina": el calvario de una ex pareja del femicida de Úrsula

Matías Ezequiel Martínez había sido denunciado en la Justicia varias veces. Aún así seguía libre.

La violencia que Matías Ezequiel Martínez ejercía en los distintos ámbitos de su vida era pública y conocida por todos los vecinos de la localidad de Rojas. Incluso, en la Justicia habían quedado asentadas varias denuncias contra el joven de 25 años, y aún a pesar de eso, este lunes el ex policía no tenía ninguna medida restrictiva de su libertad y mató a puñaladas a su ex novia Úrsula Bahillo.

En medio de tanto dolor e indignación, empezaron a aparecer muchos testimonios de jóvenes que también fueron víctimas del acusado, y uno de esos casos es el de Florencia Veloz, una mujer policía que está con licencia psiquiátrica desde mediados del año pasado, luego de sufrir violencia por parte de Martínez y de enterarse que su sobrina había sido abusada por él.

Varias ex parejas del agresor aseguraron que sufrían de violencia.

Según contó la mujer de 32 años, a pesar de que en una ocasión fue a denunciar al agresor, ese día la atendió un tío de Martínez, quien obviamente desestimó las acusaciones.

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Florencia y Matías salieron por más de 1 año y medio, y a pesar de que al principio la relación era normal, luego se volvió violenta. A él lo conoció cuando la trasladaron en 2019 a la comisaría de Rojas, y aunque había escuchado que tenía una denuncia previa realizada por una ex pareja, pensó que podía cambiarlo.

"Como yo vivía en 9 de Julio, sólo tenía comentarios de lo que había pasado en Rojas, pero sabía de su personalidad, porque mis compañeros, cuando se enteraron de mi relación, me dijeron ‘cómo te vas a meter con él'. Mi error fue apostar a que podía cambiarlo, lo aposté en mi cabeza, y al principio fue una relación normal", dijo en diálogo con el diario Hoy Rojas.

El femicida de Úrsula había sido denunciado por abuso sexual.

Más allá de que al principio ella pudo poner límites en la relación, luego Martínez empezó a perseguirla, a querer saber dónde estaba cuando se iba de su casa, y por eso, ella comenzó a cambiar su comportamiento.

"Primero fueron golpes de puño, una vez me pegó tres trompadas en la cabeza y me dejó inconsciente en el piso de mi casa”, explicó y agregó que cuando recobró el conocimiento, estaba sentada en una silla “y él estaba al lado mío, pidiéndome perdón”.

Martínez le revisaba el teléfono y le borraba contactos, y hasta en una oportunidad la agredió mientras manejaba un móvil policial, ya que discutieron porque no la dejaba entrar al grupo de Whatsapp familiar.

El mecanismo que usaba el agresor era siempre el mismo: cuando ella quería terminar la relación, Martínez le decía que se iba a suicidar y hacía el simulacro con su arma reglamentaria.

Matías Martínez se encuentra detenido.

Sin embargo, el límite fue cuando se enteró que el ex policía había abusado de su sobrina en abril de 2020, algo que la menor pudo dar a conocer algunos meses después. "Él la había amenazado diciéndole que si hablaba me iba a matar a mí y a mi hija”, contó.

En diciembre del año pasado, la víctima brindó su testimonio en Cámara Gesell y el fiscal Sebastián Villalba, de 9 de Julio, pidió la detención de Martínez por el abuso “pero el juzgado dijo que había que esperar” y siguió en libertad, lo que lo llevó a seguir amenazando a Úrsula.

Lo cierto es que hasta el mes de septiembre de 2020, el femicida Martínez estuvo en funciones, portando su arma reglamentaria, hasta que entró en licencia por “carpeta psiquiátrica”. Sus víctima en cambio vivían un horror y a nadie le importaba.

Úrsula fue asesinada de varias puñaladas.

De hecho, Florencia está con “carpeta psiquiátrica” desde marzo del año pasado, como consecuencia de la tortuosa relación que tuvo con el violento. “Tuve que pedir carpeta psiquiátrica porque ya no daba más", indicó.

En medio de tanto sufrimiento, la mujer se comunicó con Úrsula, quien le aseguró pocas horas antes de ser asesinada, que tenía muchas pruebas en contra del policía por el abuso de su sobrina. Iba a ir a denunciarlo nuevamente, pero no llegó a hacerlo porque la atacó a puñaladas y dejó su cuerpo tirado en un descampado.

Antes, Martínez le había dicho a su tío que se había mandado una cagada, y así fue como se le dio alerta a los oficiales de la policía, quienes lo encontraron herido tras haber intentado quitarse la vida.

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