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Vivir anticoagulado: las trombosis y los nuevos medicamentos más efectivos
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Vivir anticoagulado: las trombosis y los nuevos medicamentos más efectivos

Se trata de una enfermedad cuyos síntomas pasan desapercibido y no es tratada hasta tener un cuadro agudo. Como consecuencias podría generar un ACV o una embolia pulmonar.

Por Lorena Guarino

La internación de Joaquín Sabina a causa de una trombosis venosa pone el foco una vez más en esta enfermedad silenciosa, que según la Organización Mundial de la Salud padecen unos 60.000 argentinos al año.


La trombosis es la aparición de un coágulo sanguíneo que se forma en las arterias o en las venas, y causa los tres principales problemas cardiovasculares a nivel mundial: ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y tromboembolismo venoso (TEV), que es un coágulo de sangre que se encuentra principalmente en las piernas y los pulmones.

Los riesgos de una trombosis.

En el tromboembolismo venoso, el coágulo se forma en una vena siendo las piernas el lugar más común donde se genera. Pero en otros casos puede formarse en un vaso sanguíneo. A esto se lo conoce comúnmente como "trombo", el cual puede desprenderse y desplazarse hasta los pulmones, provocando una embolia pulmonar.

La aparición de un coagulo puede darse en cualquier persona y a cualquier edad sin siquiera producir síntomas en muchos casos

Entre esos casos unos 48.000 de ellos aparecen como Trombosis Venosa Profunda (TVP) y aproximadamente 15.000 como un Tromboembolismo Pulmonar (TEP o Embolia Pulmonar).

Causas de las trombosis:

  • Cirugías, incluidas las de cadera, rodilla y las realizadas a causa de algún tipo de cáncer.
  • Más de 2/3 de los coágulos de sangre que se forman en las piernas son consecuencia de las internaciones hospitalarias, siendo una de las causa de muerte que podrían evitarse en los hospitales.
  • Sedentarismo. No moverse durante largos períodos de tiempo, como por ejemplo el reposo en cama o viajes prolongados aumentan el riesgo.
  • Historia familiar de coágulos de sangre.

  • El uso de medicamentos a base de estrógenos, como los anticonceptivos orales y la terapia de reemplazo hormonal.
  • Mujeres embarazadas o que dieron a luz recientemente.
  • Fibrilación auricular.

Cuando el trombo llega al cerebro

De todas los riesgos de trombosis existe uno cuya incidencia preocupa y es una de las causas más frecuente de Accidentes Cerebro Vasculares (ACV). Se trata de la Fibrilación Auricular.

Esta dolencia es la arritmia cardíaca más común y se produce cuando ante un ritmo irregular las aurículas del corazón no bombean toda la sangre dentro de los ventrículos causando su acumulación. Esto puede generar coágulos de sangre que si se desprenden pueden llegar hasta el cerebro causando un ACV.

Incidencia de ACV.

La incidencia de este tipo de enfermedad es alta y se estima que el 25% de las personas de más de 40 años padecerán Fibrilación Auricular". Hoy un 1% de la población mundial son víctimas de esta enfermedad, que aumenta hasta cinco veces la posibilidad de tener un ACV.

Son el aumento de la edad, las afecciones cardíacas, la hipertensión, la diabetes, las enfermedades tiroideas y la ingesta de alcohol elevada los factores de riesgo que conllevan la aparición de Fibrilación Auricular.

A pesar de que esta enfermedad genera síntomas claros, muchos pacientes no les prestan atención y llegan a su diagnóstico cuando ya tienen un ACV.

Federico Bottaro, médico especialista en Medicina Interna explicó en conferencia de prensa que entre los síntomas de Fibrilación Auricular se encuentran: palpitaciones, fatiga, debilidad, mareo, desmayo, dificultad para respirar y dolor en el pecho.

Si bien no todos los ACVs son iguales, en el 92% de los casos se trata de ACVs isquémicos producidos por el taponamiento de una arteria cerebral,  según información difundida por Boehringer Ingelheim.

Vivir anticoagulado

"Este tipo de accidentes cerebro vasculares se pueden prevenir con un correcto tratamiento anticoagulante el cual puede reducir por arriba del 70% los riesgos de un ACV comparado con una persona que no está coagulada", dice Bottaro.

El tratamiento antagonista oral más común y cuyo uso data de hace 50 años, es la Warfarina. Sin embargo, este medicamento requiere un estricto control de los pacientes que lo deben tomar cada 12 horas y deben mantenerse dentro de un margen terapéutico para que estos sean efectivos.

A partir de 2009 se conoció una nueva gama de anticoagulantes orales directos (NOAC) cuya administración y resultados otorgan mayor seguridad a los pacientes que deben ser anticoagulados.

Claves del tratamiento.

Se trata del Dabigatrán Etexilato, un inhibidor que bloquea la enzima principal encargada de la formación de coágulos. A diferencia de las terapias tradicionales este medicamento provoca que a las dos o tres horas de la primera toma el paciente ya se encuentre anticoagulado.

Este medicamento produce una anticoagulación uniforme sin necesidad de controlar sistemáticamente la coagulación, como si ocurría con la droga más tradicional. A eso se suma que disminuye el riesgo de sangrado y tiene bajas interacciones con otros medicamentos.

Además una de las principales virtudes de esta droga es que posee un efecto reversor llamado Idarucizumab que produce que a los pocos minutos de su toma el paciente este apto para una operación o procedimiento si es que lo necesita o tiene algún accidente o golpe.

De esta manera, se reduce en un 90% las chances de tener un ACV contra un 60% de probabilidad que generaba la Warfarina.

Pese a este avance en el tratamiento anticoagulatorio, la mayoría de las prepagas no otorgan este tratamiento que tiene un costo de $ 2000 mensuales contra los $ 150 de la tradicional Warfarina. 

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