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Tenía un año, ingresó con fiebre y murió a los 11 días: denuncian mala praxis en Florencio Varela

Emma, de tan solo un año, ingresó al Hospital Mi Pueblo con algunas líneas de fiebre y en tan solo once días le "destrozaron" el pulmón, según la denuncia de su mamá. 

Por Alejo Paredes

El día 28 de mayo de este año fue, sin lugar a dudas, uno de los peores días en la vida de Marysol Medina y su esposo, Cristian. Ese mismo día, ingresaron a la guardia del Hospital Mi Pueblo de Florencio Varela, alrededor de las 14, con su beba, Emma, de un año y un mes. La pequeña presentaba algunas líneas de fiebre, nada grave a simple vista. 

Según denunciaron los papás, al principio los médicos se rehusaron a internar a la menor y, después de decenas de estudios, falleció a los 11 días. “Me mostraron dos placas, una era de un día antes (07/06), en esa estaba bien y se veían los pulmones. La otra era de ese momento (08/06), día en que la entubaron, porque no había nada, no había pulmón”, relató, entre lágrimas, Marysol.

Todo comenzó aquel martes, 28 de mayo. Una vez en la guardia del nosocomio, y luego de esperar a que llegara su turno durante siete largas horas, los médicos que atendieron a su hija la mandaron a hacerle análisis de sangre y una radiografía por una supuesta infección urinaria. "Al volver, una doctora al ver las placas me quiere mandar a casa y me preguntó si tenía nebulizador", recordó.

Y siguió: "Le dije que tenía, pero que no había visto los resultados de laboratorio. Ahí mismo los ve y me dice que nos quedemos porque mi bebé tenía los glóbulos blancos muy altos (35.000) y que por eso era la fiebre. Ese día nos quedamos en la sala de observación, a Emma le ponen una vía y le hacen unos análisis de orina. Mi hija estaba bien, sólo con temperatura, y como no había cama para internación nos dejaron en sala de observación".

Al otro día -según contó- la pequeña fue trasladada a la sala de internación cuando se desocupó una de las camas. "La acosté en la cuna, ella jugaba, tomaba la mamadera y estaba bien. Después de unas horas, comenzaron a atenderla: la saturan y le toman la temperatura. Siempre saturaba bien, tengo pruebas de esos ya que saque fotos a la planillas. Sólo tenía temperatura y por eso le sacan sangre para saber de donde venia la fiebre", explicó la dolida mamá.

En este contexto, Marysol remarcó que según los profesionales que atendían a su hija, todos los estudios habían salido bien. "Sin embargo, pasaron dos días y le pusieron oxígeno a mi bebé, no porque saturaba mal, sino porque tenía la temperatura alta. La frecuencia cardíaca aumentaba por el oxígeno y ellos seguían haciendo estudios porque la fiebre no le bajaba. Seguían saliendo todo normal, según ellos", detalló.

A pesar del mensaje esperanzador de los propios médicos, Marysol comenzó a notar que algo sucedía el viernes 31 de mayo. Aquel día, le hicieron una placa a Emma que arrojó que la pequeña tenía principio de neumonía, por lo cual la mandaron a comprar medicamentos: "Se los empezaron a dar cada 12 horas, además de otros medicamentos por vía y paf cada 4 horas, y oxígeno".

"Todos los días le hacían placas y nos decían que iba mejorando. O eso es lo que decían ellos. Pasaron siete días en el hospital y mi hija no tenía más fiebre, justo ese día le habían echo un urocultivo (análisis de orina) y había salido que tenía infección urinaria. Yo contenta porque no tenía fiebre, pero angustiada porque seguía con oxígeno. Emma seguía de humor, estaba siempre sonriéndome. Comía y hasta jugaba", sumó Marysol.

Cansada de la falta de respuestas y al ver que su hija comenzó a "saturar bajo", los padres de la beba decidieron pedir el traslado de la criatura a otro hospital. "Ellos me lo negaron, ya que decían que mi hija estaba bien, que no era necesario el traslado porque estaba estable. Yo creí en ellos, se suponía que eran doctores, aunque yo a mi hija la veía agitada y eso me preocupaba", resaltó, quebrada, al recordar ese día.

El viernes 7 de junio, el estado de Emma se agravó. Marysol, junto a su marido y su mamá tenían la idea de trasladarla por su propia cuenta a otro nosocomio. "Queríamos comprar un tubo de oxígeno y llevarla a otro hospital, pero los supuestos doctores no nos dejaron. Dijeron que era una locura y seguían diciendo que la veían bien, que teníamos que esperar el efecto del medicamento", agregó.

"Al otro día (08/06) fue un infierno. Mi hija estaba más agitada, vino el doctor a decirme que le iban hacer un análisis que nunca le hicieron, siendo que ya era el día número 11 que estábamos ahí internadas. El análisis era para ver cuanto oxígeno tenía en su sangre. Pasaron dos horas, vino el doctor y me dijo que ese estudio salió mal, que no tenía mucho oxígeno en su sangre, que saturaba 90/91 y que había que entubarla", contó, con lágrimas en sus ojos. 

Y continuó: "Yo no podía creer hasta donde llegó porque la dejaron estar, porque no me hicieron caso cuando yo le decía que respiraba mal, porque no le hicieron ese análisis antes. Durante esos once días, a mi hija le hicieron ocho placas y todo salía bien. Ahí es donde le digo a una de las enfermeras que el oxígeno de esa habitación era muy bajo y me dice que estaba preparando las cosas para entubarla, que la iban a conectar a un tubo más grande".

Marysol explicó que, asustada, prendió el tubo de oxígeno y notó que "no salía" nada. "Ahí comenzaron a sedar a mi hijita. Pasaron 30 minutos y empezaron a correr muchas de las enfermeras a buscar cosas que no tenían, como sondas, jeringas, suero y mucha cosas que tenían que tener a mano y no las tuvieron. Nosotros detrás de esa puerta desesperados con miedo y a la vez bronca de que salían a buscar cosas que tenían que haber tenido preparadas", afirmó.

Luego de una hora, dos médicos los hacen pasar y le dieron la peor noticia: "Nos dijeron que mi bebé estaba grave, que le agarró un paro, que se le inflamó mucho uno de los pulmones y le tuvieron que hacer una perforación osea, una sonda que salía del pulmón y que se lo llenaron de aire. Me muestran dos placas, una del día anterior y otra actual. En la primera estaba todo normal y en la segunda ya no tenía el pulmón", resaltó.

"Ellos se lo reventaron. Salimos llorando con mi marido porque nos dijeron que iban hacer lo que podían, pero que mi hija estaba crítica", explicó. Tan solo 10 minutos después, la pequeña Emma colapsó. "Todos empezaron a correr, unas de las enfermeras dijo que había pedido un tubo de oxígeno y el que le trajeron no tenia nada tampoco ...ahí escuchamos y nos desesperamos", advirtió.

Y sentenció: "A los 2 minutos nos llaman y nos dicen que no pudieron hacer nada . Ahí corrí a ver a mi bebé, ahí estaba.... muerta ,fría , moradita, sin vida. Gritábamos, se escondieron todos. Nadie salió a darnos ninguna explicación . Mi marido pateó todo, les decía que salgan, nadie salía ahí. Estaban todos en su sala escondidos".

Según le explicó Cristian, el papá de Emma, a BigBang, los médicos que atendieron a su hija "se escondieron" en una despacho con llave y los hicieron echar por la policía. "Los directivos no saben qué pasó. Nos dijeron que nosotros hicimos mal las cosas. En media hora me la destrozaron. Queremos justicia. No queremos que quede en la nada. El de seguridad nos dije que se mueren muchos chicos ahí y que nadie hace nada", detalló.

Marysol y Cristian denunciaron por "mala praxis" al Hospital Mi Pueblo y a los doctores que atendieron a Emma: Lucas Gabriel, Leonardo Zapata, Fernanda Burau CarreñoNatalin Grassi Llofriu. Este portal intentó comunicarse con el nosocomio, pero solo dejaron al periodista en espera durante más de 20 minutos. 

"No hicieron las cosas. A mi hija la mataron, me la mataron. En un momento nadie salió a dar la cara, nadie me va a devolver a mi hija. Tuve que pasar por el peor momento de mi vida. El 10 de junio enterré a mi hija, a mi bebé, a mi gordita hermosa. Ellos me arruinaron, me mataron a mi y a toda mi familia", sentenció Marysol, entre lágrimas, y con un solo pedido: "¡Quiero justicia por mi hija!".

 

 

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Emma, de tan solo un año, ingresó al Hospital Mi Pueblo con algunas líneas de fiebre y en tan solo once días le "destrozaron" el pulmón, según la denuncia de su mamá.