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Efecto Prosegur: Argentina refuerza fronteras y hay alarma en la región

El millonario golpe comando en Ciudad del Este no sólo conmocionó a propios y extraños, sino que también encendió las alarmas en toda la región, empezando por la Argentina.


Si bien la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, descartó que aquí opere alguna “ramificación” del PCC, el grupo que perpetró el asalto, las fuerzas federales reforzaron la seguridad en rutas y pasos fronterizos del extremo norte de Misiones, donde se forma la Triple Frontera, ante la posibilidad de que algunos de los autores del robo a Prosegur pudieran huir hacia territorio argentino.

La ministra de Seguridad descartó la existencia de alguna "ramificación" del PCC en nuestro país. 
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“Nosotros trabajamos en la triple frontera, nos pusimos a disposición de las autoridades paraguayas y, por supuesto, protegimos nuestra frontera con las fuerzas federales de manera inmediata”, afirmó Bullrich.

“Estamos trabajando junto con la AFI y no hemos detectado en la Argentina ningún tipo de ramificación. Estamos haciendo todo lo posible, y lo imposible, para que eso no pase. No queremos cárteles, no queremos ese nivel de violencia en nuestro país”, agregó.

Ciudad del Este se vio convulsionada por el asalto a la empresa Prosegur. 

Vale recordar que Ciudad del Este, escenario del golpe comando, conforma, junto con Puerto Iguazú, en la Argentina, y Foz do Iguazú, en Brasil, la llamada “Triple Frontera”; un lugar “caliente” en materia de seguridad.

Apenas horas después del asalto, ya se podía percibir una mayor presencia de efectivos de Gendarmería en la cabecera argentina del puente internacional “Tancredo Neves”, en el límite con Brasil, como así también de prefectos en la zona portuaria de Puerto Iguazú.

Apenas horas después del asalto, se vieron más gendarmes en el puente Tancredo Neves. 

Si bien no hubo información oficial acerca de la cantidad de efectivos desplegados en la zona, se supo también que aumentaron los patrullajes en la región costera del río Paraná, con embarcaciones rápidas controles a lo largo de la ruta nacional 12, en Misiones.

En la misma zona, el puente internacional De la Amistad —que une Ciudad del Este con la localidad brasileña de Foz de Iguazú— fue cerrado, razón por la que se sospecha que los delincuentes, probablemente en su mayoría brasileños, intentarían retornar a su país.

Bolivia, Brasil y Paraguay

La repercusión obviamente alcanzó a los países limítrofes. En tal sentido, trascendió que Bolivia solicitará un encuentro de “alto nivel” con Brasil y Paraguay, para evaluar asaltos a gran escala que han involucrado a los tres países, aparentemente perpetrados por una misma organización criminal.

El temor en el país del altiplano es comprensible, habida cuenta que guarda similitud con el asalto a un vehículo blindado registrado a fines de marzo pasado.

“Nosotros estamos pidiendo una reunión de alto nivel con las autoridades de Brasil, y vamos a consultar también si es necesario con Paraguay”, afirmó el ministro de Gobierno boliviano, Carlos Romero.

“Además de las acciones policiales de cruce de información, en el nivel político también necesitamos tomar decisiones”, agregó el funcionario.

Vale recordar que a principios de mes las autoridades bolivianas desbarataron un grupo delictivo vinculado al PCC que a fines de marzo atacó un vehículo blindado llevándose un botín de US$ 1,3 millones.

El PCC tiene una importante presencia en las cárceles brasileñas. 

Romero se mostró preocupado por el episodio de Paraguay, que se produjo en las primeras horas de este lunes en la empresa de caudales Prosegur. Según el funcionario existe la presunción de que “por lo menos alguna de las personas que había servido de enlace en el caso de la operación de atraco de Brinks (en Bolivia), podría haber tenido también participación en robos en estos otros países”. “El 'modus operandi' es evidentemente el mismo, que se ha aplicado de manera recurrente en Brasil”, expresó.

Tras la captura de cinco delincuentes, entre ellos dos brasileños, el pasado 8 de abril, Romero declaró que “son personas buscadas por la justicia brasileña, que se enfrentaron a la policía y que han mandado sus emisarios para perpetrar delitos en Bolivia”.

"Robertinho", uno de los detenidos por el violento golpe comando. 

La policía boliviana aún busca al menos a tres miembros de la organización delincuencial, que contaba en Bolivia con un campo de entrenamiento de tiro y áreas para la preparación física.

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