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Atentado a CFK: la investigación, la hipótesis de un plan de ataque en grupo y el papel de la seguridad

Buscan determinar si Fernando Sabag Montiel actuó solo o estuvo acompañado durante el ataque.

El corazón de la democracia de Argentina estuvo a punto de ser asesinado. En la noche del jueves, un hombre de 35 años, llamado Fernando Sabag Montiel, se acercó a Cristina Fernández de Kirchner, apuntó una pistola Bersa a su cara y le gatilló dos veces. De milagro, las balas no salieron. El hecho sucedió mientras la vicepresidenta saludaba a sus militantes en la puerta de su hogar en Recoleta.

 

Aunque Cristina estaba rodeada por agentes de la Policía Federal, por oficiales de la Policía de la Ciudad y por los hombres de la seguridad de la vicepresidencia, nadie pudo evitar que un hombre casi cometa un magnicidio. De hecho, fueron los propios militantes los que detuvieron al atacante.

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La Justicia ya avanzó en varias etapas de la investigación. La causa está a cargo de la jueza federal María Eugenia Capuchetti y del fiscal Carlos Rívolo. Por ese motivo, no descartaron ninguna hipótesis. En primer lugar, no solo llevan adelante un avance sobre el rol del atacante Sabag Montiel sino sobre su grupo de allegados.

 

El objetivo es poder determinar si el hombre de 35 años y nacido en Brasil actuó en soledad o si era parte de un grupo que armó una estrategia para asesinar a la ex presidenta y actual vicepresidenta. Por el momento, solo fue detenido el autor del atentado y se realizaron allanamientos en sus domicilios, donde encontraron 100 balas de plomo, que coinciden con las que encontraron en el cargador de la pistola. El acusado tiene tres domicilios. Y centraron la investigación en una supuesta novia (que apareció con él en Crónica TV) para saber si lo acompañó durante el atentado.

 

Por otra parte, también se lleva adelante un barrido en las últimas conversaciones que mantuvo en WhatsApp con sus contactos y también en las fotos y videos de un dispositivo que encontraron en un domicilio. En cuanto al celular que llevaba encima, se determinó que fue activado el 1° de agosto, un mes antes del ataque, y que tenía ocho llamadas. Una de ellas fue un llamado entrante cinco minutos antes del atentado. Por otra parte, ya realizaron un cruce de datos sobre el imputado para saber cuáles eran sus posteos en redes sociales, qué tipo de relaciones personales y profesionales tenía, y de dónde obtenía dinero.

Además este atacante se movía con los "libertarios" que suele atacar al ministro de Economía, Sergio Massa, desde su asunción. Por eso motivo, creen que no actuó solo. De hecho, durante el ataque, una de las teorías es que tiran un ejemplar de Sinceramente para que el hombre de seguridad se distrajera y así pudo gatillarle a la vicepresidenta. Durante el ataque, Cristina se agacha para levantar ese libro que alguien lanzó. Creen que todo se trató de un plan de Sabag Montiel con otras personas para matar a Cristina. 

 

También intentan determinar cómo consiguió el arma. Además ya comprobaron que no solo realizaba posteos de odio en sus redes sociales sino también que estaban, puntualmente, dedicados a Cristina. Además, los encargados de la causa dejaron asentado en el expediente que el acusado tiene tatuados varios símbolos relacionados al nazismo. Sabag Montiel se reconocía como fanático de Javier Milei.

 

Por otra parte, intentan determinar cuál es el nexo entre el detenido y el canal de noticias Crónica TV. Es que durante los últimos meses, el hombre de 35 años estuvo en, al menos, dos móviles en vivo desde Capital Federal donde dio duras opiniones contra el Gobierno Nacional y los movimientos sociales. También defendió la postura liberal de Milei.

 

 

Mientras que un grupo de la Federal realiza un relevamiento sobre las cámara de seguridad del barrio de Recoleta donde vive la vice y así determinar qué recorrido realizó en la noche del jueves, otros funcionarios de la Justicia pusieron el foco en las labores de la custodia de la vicepresidencia, quienes no tuvieron reacción ante el ataque a punta de pistola a solo 10 centímetros del rostro de Cristina y en el que pudo gatillarle dos veces.

 

Sobre el arma, el peritaje confirmó que es apta para disparo y que fue utilizada hace poco tiempo. Además se determinó que el disparo no salió porque hubo un pequeño inconveniente con la corredera. Había cinco balas en el cargador. Todavía no confirmaron si también tenía otro en recámara.

 

 

Además tras el atentado, ninguno de los hombres de seguridad realizó acción alguna para lograr que la vicepresidenta ingrese a su hogar. De hecho, estuvo firmando libros durante seis minutos luego del ataque, cuando su vida había estado en peligro. Tras tomarle declaración a Fernández de Kirchner, también debieron declarar los hombres de la custodia. Aseguran que no se realizó un protocolo de evacuación porque el incidente duró menos de un segundo. Además la vice nunca se dio cuenta que le habían gatillado en la cabeza. 

 

 

Por estas horas, el acusado ya le fue asignado un abogado oficial, es Juan Martín Hermida, y se cree que podría ser indagado entre el día sábado y el lunes. “Antes no se le va a pedir declaración porque queremos tener todas las pruebas”, afirmó una fuente judicial a BigBang. Sabag Montiel está acusado del delito de “tentativa de homicidio agravado”.

 

Por la mañana comenzaron a declarar testigos del hecho que llegaban a los tribunales de Comodoro Py, en el barrio de Retiro. La mayoría de ellos militantes del kirchnerismo que estaban cuando Sabag Montiel atacó a Cristina Kirchner.

 

Tras el encuentro entre la jueza Capuchetti y Cristina, se le informó que tiene a su disposición la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC) de la Procuración General de la Nación. Además la vicepresidenta informó que sería ser querellante en la causa.  

 

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