Secciones
caballito

En un ataque de ira, un hombre destrozó dos autos en una conocida concesionaria

El agresor quería que le devolvieran el dinero de un plan de pago.

Harto de las idas y las vueltas, Jorge Gómez, un ex remisero de la localidad bonaerense de Glew, atacó una concesionaria del barrio porteño de Caballito y destruyó dos autos 0km. Su reacción fue desatada luego de que se considerara estafado por un plan de ahorro para adquirir un vehículo.

El hecho ocurrió esta semana en el local de la empresa Taraborelli, ubicado en la avenida Rivadavia al 6150 y fue registrado en video por varios testigos.

Durante la agresión, el cliente destrozó dos vehículos con una silla de un escritorio y pateó la puerta izquierda de otro, al cual luego le arrojó un cartel con pie de acero contra el parabrisas.

¿Cuánto vale la verdad?
Tu apoyo es fundamental

Después del hecho, Gómez permaneció detenido durante dos días y quedó libre el jueves a la mañana. Según relató en La Red y América TV, el conflicto con la concesionaria comenzó hace cinco años,. 

"En 2016 estuve con uno de los agentes en ese momento, que me dijeron que si pagaba las cuatro cuotas del valor del vehículo, unos 70.000 de entonces -el auto valía 200 mil pesos-, me entregaban de manera inmediata el auto. Fui a la concesionaria e hice eso", explicó.

"Cuando llevé el dinero y pregunté cuando me entregarían el auto, me dijeron que tenían que hacer el pedido, lo que podía demorar dos o tres meses más. Además, tenía que pagar 20 mil pesos más por los trámites, el acarreo y otras cosas", explicó el hombre. Fue entonces cuando decidió desistir de la propuesta y pidió la devolución de su dinero pero desde la concesionaria le señalaron que eso no podía hacerse hasta que se cumpla todo el plan.

El asunto quedó congelado durante años, hasta que la concesionaria volvió a convocar a Gómez porque ya se había cumplido el cronograma del plan de facilidades.

"Me dijeron que se había cumplido el tiempo del plan y que podía retirar la plata. Les pregunté cuánto era y me contestaron que era 8.500 pesos", relató, asegurando que se conformaba con esa cifra aunque estuviera desfasada por la inflación y representara un valor menor al pago original. 

Sin embargo, cuando fue a cobrar su dinero le ofrecieron otro plan, al cual se negó insistiendo en la devolución. "Ellos me decían 'no se puede', y que en todo caso tenía que 'esperar un año más'"; expresó. Eso fue lo que terminó desatando su ira. "Fue un impulso, sé que no es lo correcto. Perdí el control y rompí todo. Estoy arrepentido". 

Temas

NEWSLETTER

Las mejores historias, todos los días

Recibilas en tu mail todas las mañanas

Suscripción exitosa! Recibiras en tu mail todas las mañanas.
Suscripción Fallida!