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En una semana viajaron 2 millones de personas menos, pero hubo caos en Once y Constitución

El uso del transporte público en la ciudad y el conurbano se redujo un 51 por ciento.

Luego de los anuncios del presidente Alberto Fernández el último domingo, con los cuales buscaba desalentar la circulación de pasajeros, en el día de ayer se llegó al tercer día consecutivo en baja del uso del sistema de transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde se concentra más del 70% de los casos de contagios de Coronavirus.

De acuerdo al sistema de análisis de SUBE, el miércoles 18 viajaron 2.032.928 personas en trenes, colectivos y subtes en el AMBA, es decir 197.498 personas menos que el día anterior, representando una baja del 8.9% en tan sólo un día. Asimismo, en comparación con el martes 10, dicha cifra se redujo en un 51,7%, día en el que se trasladaron más de 4 millones de pasajeros. 

Esta reducción significativa en la cantidad de usuarios de trenes, colectivos y subtes confirma que tanto empresas como personas están acatando las indicaciones del Gobierno nacional de reducir al mínimo indispensable los traslados en la vía pública.

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Desde el Ministerio de Transporte de la Nación, encabezado por Mario Meoni, se asegura la prestación de los servicios para permitir el traslado al personal esencial, como son los sistemas de sanidad, servicio, seguridad y todas aquellas operaciones esenciales.

Como fecha de referencia, el martes 10 de marzo se registraron 4.205.201 usuarios del transporte público, entre tren, colectivo y subte en el Área Metropolitana de Buenos Aires, mientras que el miércoles 18, la cifra se redujo a 2.032.928, un 51.7% menos en una semana. 

La semana pasada, el Ministerio de Transporte de la Nación creó el Comité de Crisis y Prevención del Covid-19 en la que intervienen representantes del Ministerio de Salud, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y la Provincia de Buenos Aires.

El Comité incluye una comisión para transporte ferroviario, otra para automotor (ambas dependientes de CNRT) y una tercera para transporte fluvial, marítimo y lacustre (dependientes de la Subsecretaría de Puertos Vías Navegables y Marino Mercante).

Los tres comités tienen a su cargo la coordinación de acciones directas para evitar la propagación del Covid-19 de acuerdo a los lineamientos que brinda el Ministerio de Salud de la Nación. Además, se encargan de la difusión masiva de información con el objeto de incentivar la consulta temprana cuando los ciudadanos presenten síntomas; brindar conocimiento sobre las principales medidas de prevención; y capacitar a los trabajadores que puedan tener relación con un caso positivo.

Cabe recordar que a partir de este jueves, todas las líneas de trenes del área metropolitana funcionan con un esquema especial, con paradas sólo en las cabeceras y algunas estaciones, al igual que la red de subtes de la ciudad de Buenos Aires, en tanto en el área metropolitana fue reforzada la circulación de colectivos, donde rige la obligación de sólo llevar pasajeros sentados.

Largas filas sin distancia y pasajeros parados en los transportes

Bajo este panorama, se registraron largas filas de personas sin la distancia prudencial en boleterías, estaciones y dársenas de colectivos, unidades con pasajeros parados y usuarios que se agolpan para salir por el mismo molinete tras descender de las formaciones ferroviarias o de subte.

Estas fueron algunas de las postales del primer día de funcionamiento del nuevo esquema de transporte público dispuesto por las carteras de transporte de Nación y porteña.

Esta mañana en la denominada "hora pico" los usuarios, sea por costumbre o porque minimizan los riesgos de contagio, en general desestimaron las principales recomendaciones de las autoridades sanitarias entre las cuales se aconsejó mantener distancia con otras personas.

En una recorrida realizada por las dársenas donde paran decenas de líneas de colectivo en la estación Constitución y Once, se observaron largas filas de pasajeros sin distancia prudencial entre ellos; y lo mismo ocurrió en las colas que se formaban en las boleterías de la estación.

Cerca del mediodía, ya con menos circulación de gente, cuando llegó una de las formaciones del ramal Ezeiza, los pasajeros descendieron y se agolparon para salir por los molinetes más próximos al andén de llegada, en vez de caminar un par de metros y salir por otros más vacíos.

Un quiosquero aseguró que a esta mañana "los trenes venían llenos, con gente parada como si nada". En el andén del ramal que parte hacia Bosques, vía Temperley, una pasajera identificada como Lucía subió a pesar de no haber asientos disponibles y, ya desde la formación que empezaba a arrancar aseguró: "tengo que viajar igual porque no llego más".

En la estación Chacarita, de la línea B de subterráneos, pasadas las 9 se podía observar una hilera de pasajeros de más de 150 metros que esperaba para tomar el subte en dirección al centro porteño, pero las personas que hacían la fila no guardaban distancia entre sí.

Lejos de un nodo de conexión de transportes como Constitución, los colectivos urbanos circulaban con pocos pasajeros, por ejemplo, en las avenidas Federico Lacroze y Triunvirato podían observarse unidades con cinco o seis personas a bordo. Una escena similar se observaba en las localidades bonaerenses de Ramos Mejía o Avellaneda, donde también se notó un incremento en la cantidad de autos particulares.

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