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Falta de deseo, chip sexual y la búsqueda de placer: mitos y verdades de la sexualidad en pandemia

BigBang habló con Flor Salort, reconocida médica ginecóloga y sexóloga, sobre las consecuencias de la prolongada pandemia en la vida sexual de las parejas. 

Si de sexo hablamos, Flor Salort es sin duda una de las fuentes más consultadas en el país. La médica ginecóloga y sexóloga (MN 100659), conocida por sus posteos en Instagram como @flordegineco, dialogó con BigBang sobre los mitos sexuales en torno a la pareja, resaltó que hay que abordar la sexualidad sin tabúes ni prejuicios para lograr conectar con el goce y el disfrute genuino, y remarcó que la pandemia provocó un desgaste en el deseo de la pareja.

La profesional, con diploma de honor de la Universidad de Buenos Aires y especialista en Tocoginecología, dará un show vía streaming los días  8, 9, 10 y 11 de julio bajo el nombre “Sexo sentido. Mitos sexuales: los tuyos, los míos y los otros”, en donde -aclaró- abordará aquellos mitos que no hacen más que "alejarnos" del placer. "Seguimos creyendo que la sexualidad tiene manuales y que si no es como ´nos dijeron que tenía que ser´, entonces ´no es normal´", señaló.

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Salort es médica, ginecóloga, sexóloga y una gran comunicadora en las redes sociales. “Ser sexóloga es acompañar la vida, porque la sexualidad nos atraviesa desde que nacemos hasta que morimos, es fundamental e irrenunciable. El streaming es un poco para empezar a hablar de lo que realmente se dice y nos aparta del placer. Está lleno de estereotipos, normas y recetas que no tienen nada que ver con el sexo", resaltó.

Existen frases que afirman, por ejemplo, que la vida sexual de la mujer termina con la menopausia o que el deseo disminuye después de los 40 años. ¿Esto es así?

- No, para nada. La sexualidad no tiene vencimiento y el disfrute tampoco hasta el día que nos muramos. Es una barbaridad que algunos firmen que la menopausia pueda llegar a marcar la sexualidad, cuando nada tiene que ver con el goce profundo de todo el cuerpo. En el cerebro es donde se reúne el goce y el cuerpo es un sinfín de caminos eróticos para darnos placer.

Durante menopausia se puede disfrutar perfectamente del sexo y llegar al orgasmo satisfactoriamente. Se puede tener una sexualidad plena, abundante, erótica, amorosa y súper placentera durante toda la vida. También es mentira que a partir de los 40 comienza a decaer el deseo. Podemos sentir deseo hasta el día de nuestra muerte, sin importar cuántos años tengamos. La edad no es un factor que de por sí condicione la posibilidad de tener orgasmos.

A las parejas les cuesta mucho expresarse lo que les gusta. A muchas personas todavía les da pudor decir lo que les gusta y lo que no. Les da miedo, se cohíben al tener que hablar sobre goce y la masturbación, y la realidad es que el placer femenino todavía cuesta mucho. Con respecto a los hombres, a estos los cohíbe hablar de otras zonas de placer que no tengan que ver con su genitalidad.

En ese aspecto, sienten mucha vergüenza que les gusten cosas que salen de la “norma” o de la “regla” de ser “los machos alfa” en la relación. Cada persona es un mundo, tiene sus gustos y disgustos, por eso es clave la libertad de elegir y de las formas que existen de amar, lejos de toda norma que puedan llegar a ver en las típicas película pornográfica hegemónicas. Cada persona goza a su manera, fuera o dentro de la cama.

Llevamos más de un año de pandemia. ¿Es normal que se desgaste el deseo con la pareja ante la constante convivencia?

- Es normal porque a muchos les pasa. El deseo bajó muchísimo en esta pandemia. Muchos nos sentimos en jaque con respecto a nuestra vida y afectos. El deseo sexual ha bajado no solamente dentro de casa, sino que dentro de todos los procesos que se vinieron abajo: desde citas románticas hasta salidas casuales. El hecho de no tener nuestra estabilidad afuera o momentos con amigos y la familia, provoca el estrés que, a su vez, perjudica el deseo.

Como consejo, puedo decir que es momento para replantearse donde uno está parado: en dónde estoy, con quién estoy y qué es lo que me gusta. Es un momento que tiene que ver con la desnudez de los vínculos. Hay elecciones de momentos donde no hay que perder, porque la pandemia te empuja a esto. Hay que replantearse si el vínculo con el otro vale la pena o si el tiempo es valioso para permanecer. Hay que profundizar en el vínculo conectarnos y fortalecerlo 

La pareja tiene que buscar sus momentos de intimidad. Buscar al otro, mirarse a la cara y realmente decirse qué les gusta y qué no. Nadie está obligado a hacer nada que no quiera. Somos seres individuales,  muchas parejas no se conocen, no saben los gustos de cada uno y no tienen idea qué es lo que disfrutan y no. Sobre todo, somos ajenos a los gustos profundos del otro.

Hay una revalorización de los vínculos que queremos tener, y en la pareja pasa lo mismo. Antes las parejas se veían bastante poco, o los fines de semana y ahora sucede esto del hastío, de querer revolucionar tu carrera, cambiar lo que estabas haciendo. Preguntarle al otro cómo está, pero también preguntarte a vos mismo si te da emoción ver a esa persona tan seguido, tantas horas.

 ¿El estrés la ansiedad y la preocupación constante en la que vive el argentino promedio puede afectar o producir la falta de libido?

- Completamente. El estrés produce aumento de adrenalina, que las arterias colapsen y que llegue menos sangre a todos lados. Eso provoca menos posibilidad de relajo y orgasmos. Si uno está con el factor alerta constante, se va encontrar con lo que es la baja del placer.

En el Hospital Italiano hicimos un gran estudio de comportamiento sexual en pandemia que determinó que el deseo sexual disminuyó más en la gente que estaba en pareja, conviviente de larga data y con hijos; y que aumentó entre parejas no convivientes y personas que vivían solas. Fue pasando el tiempo y entre los convivientes se acrecentó, y las parejas no convivientes se empezaron a ver y los solteros empezaron a tener más parejas sexuales.

Hay que tener en cuenta que la sexualidad plena depende de la coherencia que hay entre lo que yo quiero para mi sexualidad y la realidad sexual que tengo, siempre con respeto hacia mí y hacia el/la otro/a o los demás que participen. No hay una frecuencia exacta para vivir una sexualidad plena ni una forma de ejercerla.

¿La disfunción sexual masculina es algo frecuente?

- Generalmente arriba de 59 años van a tener un problema de disfunción. Menos de 50 años, se trataría de algo emocional. Pero esto generalmente está pasando en cada vez más jóvenes que "padecen" el "problema" del tamaño del pene. Esto hace que los hombres crean que el tamaño nunca es suficiente o no es lo que tienen que ser. A raíz de esto, muchos tienen una difusión que le genera cierta ansiedad de rendimiento.

 

El "no me va a rendir" o "no voy a ser bueno" genera que sea cada vez más frecuenta la disfunción sexual masculina en chicos. La disfunción sexual masculina es cada vez más frecuente. El hombre, sobre todo los más chicos, no controlan la energía,  creen que siempre tienen que rendir y, si alguna vez les pasa que el pene no se pone erecto, esto genera un círculo vicioso que perdura en el tiempo.

¿Cuáles son las consultas más comunes que solés recibir?

- La falta del deseo sexual o lubricación, el tema de que por ahí no tienen orgasmos. Uno de los grandes motivos de no tener ganas es porque la pareja no está conectada. La rutina de no animarse a decir lo que a cada uno les gusta. Por ejemplo, el 30% de las mujeres nunca se masturbó y el 26% nunca tuvo un orgasmo.

Muchísima gente no necesita relaciones o deseos sexuales para vivir. Puede llegar el punto en que una pareja se acostumbra y deja de necesitarlo. Deja de importarle y no tiene ganas de mantener relaciones.

¿Existe cierta preocupación en el plano ginecológico con respecto a las vacunas?

- Muchísima preocupación porque realmente hay mitos que andan dando vueltas y hay que desterrarlos. Los pacientes que se tienen vacunar son ¡todos!. Las pacientes que están tomando pastillas anticonceptivas deberían vacunarse tranquilamente con cualquier vacuna. Existen pacientes que han dejado los anticonceptivos hormonales para vacunarse, por miedo a una trombosis supuesta. Y esto no debería ser así.

La (vacuna de) AstraZeneca que mostró que tuvo cinco trombosis en un millón de personas. Tuvo un mecanismo trombótico en personas que no tenían nada que ver con que tomaran anticonceptivos o no, y que no tiene nada que ver con el mecanismo trombótico supuesto de un anticonceptivo con estrógenos. El síndrome de la trombocitosis por bajas plaquetas es un anticuerpo cruzado por un factor plaquetario, lo que se da en 5 personas en un millón.

Es mucho más frecuente la trombosis por contagiarse coronavirus, por subir a un avión, por quedarte embarazada o tener un puerperio, que por la toma de anticonceptivos, a que te vacunes. Pido que nadie se deje de vacunar porque toma anticonceptivos. Aquellas mujeres, sobre todo embarazadas, que están preocupadas por la vacuna, que hablen con su médico.

¿Funciona el famoso chip sexual o es otro de los tantos mitos hay?

- El chip sexual no es un mito, pero no está aprobado por el ANMAT para su uso en relación al aumento de deseo sexual en las mujeres. Es una hormona que no podemos medir cuánto influye en cada persona, es una hormona que no se puede sacar y puede tener efectos adversos. Pero, o aclaro ahora, no da deseo sexual.

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