Secciones
Actualidad

"Nos enteramos por un llamado": el chico de 14 años que apareció con un tiro en la cabeza

Continúa la investigación para saber qué fue lo que pasó. Descartan un posible secuestro. 

Desaparición, muerte y mucho misterio. El pasado viernes una familia denunció la ausencia de su hijo de 14 años con quien perdieron el rastro desde esa mañana que lo llevaron al colegio.

Todo comenzó a tornarse raro en el transcurso de ese mismo día, ya que desde el Lengüitas, institución educativa a la que el menor concurre, informaron que nunca lo habían visto entrar ni salir del lugar durante su horario habitual. 

A raíz de esto, en las redes sociales se inició una acción solidaria con el objetivo de difundir las imágenes de la víctima para que más gente identifique su rostro y con la esperanza de que alguien pueda aportar más datos a la búsqueda. Una de las primeras situaciones que alarmó tanto a la familia como a las autoridades, fue un mensaje que le enviaron a la familia.

¿Cuánto vale la verdad?
Tu apoyo es fundamental

 

El mismo afirmaba que tenían secuestrado al menor, y pedían 80 mil dólares por la liberación con vida del chico. Sin embargo, otro episodio extraño con respecto al hecho fue un llamado que le hizo el joven a su padre luego de creer que lo tenían captado, en donde le cuenta que está en un "lugar lleno de piedras".

Gracias a esa comunicación, El Departamento Antisecuestros Sur de la Policía Federal, que depende de la Superintendencia de Investigaciones Federales, bajo órdenes de la Fiscalía N°15 y la UFESE, la unidad antisecuestros de la Procuración, con el fiscal Santiago Marquevich, rastreó la señal de su teléfono celular, y pudo determinar la ubicación.

Luego de 24 horas y durante el rastrillaje, encontraron el cuerpo del menor cerca de la estación Saldías en los Bosques de Palermo, con una herida de bala en la cabeza, el arma tirada a un lado y lo escucharon decir frases como "22,23,24,25 tengo yo". Esto hizo que la policía descarte en un principio la idea del secuestro, y agregue la de un posible suicidio.

“Quiero saber cómo llegó mi hijo a ese lugar”, lanzó Laurentino en la puerta del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, ubicado en el barrio porteño de Palermo, donde su hijo permanece internado en terapia intensiva. Además, agregó que se entero de lo que había pasado por un llamado telefónico, pero que no tiene más información y que "no saben nada".

Si bien la familia esta centrada en la recuperación de su hijo, quien todavía continúa en terapia intensiva, hay dos cabos sueltos en la investigación. Por un lado, se constató que la comunicación que recibió la familia fue mediante un teléfono que está declarado en diversos momentos por varios presos que indican que les pertenece.

Y por otro lado falta entender y corroborar de donde salió el arma. Si alguien lo plantó, o en el caso de ser del joven, saber como la consiguió. La pistola es un viejo Pasper calibre 22 con la numeración intacta, pero que no figura con un titular en el registro en el ANMAC. Además, los policías que encontraron el cuerpo, declararon que la situación era rara ya que casi no había sangre en el piso donde estaba tirado el joven, y la poca que había estaba seca. 

 

Temas

NEWSLETTER

Las mejores historias, todos los días

Recibilas en tu mail todas las mañanas

Suscripción exitosa! Recibiras en tu mail todas las mañanas.
Suscripción Fallida!