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Pierri en BigBang, sus casos y el presente: "Sé de derecho y soy abogado"

El reconocido abogado abordó todos los temas de actualidad judicial y repasó su extensa carrera y trayectoria. 

Con más de 42 años y medio de profesión en el mismo estudio jurídico del Centro Porteño, el abogado penalista -oirundo de su querido barrio de Villa Urquiza-  tiene mucho para decir. Frente a las cámaras de BigBang se comporta con la misma fluidez que en los Tribunales. Por su estudio pasaron personalidades de todos los ámbitos: ex presidentes, deportistas y algunos de los imputados en las causas más polémicas de la historia del derecho en el país.

Pero no todo es trabajo en la vida de Pierri. Su otra pasión, Vanina, su mujer; viene de estrenar un nuevo videoclip, "La Leona", y para el abogado, es lo más trascendental en los últimos días. "Lo expectante es la actividad de Vanina, que realmente nos tiene a todos encolumnados detrás de ella y su actividad artística", asegura. "Es una canción motivadora que para ella es su tema central, así que estamos expectantes sobre la repercusión", agrega. 

Para ella no tiene más que elogios: "Pocas veces en mi vida conocí a un ser humano con un instinto tan claro de autosuperación, de ser responsable, de ser profesional". Al mismo tiempo, observa con orgullo los elogios que hacen sobre su desempeño artístico "su coach Romina Pugliese o maestros de la música como Hugo Araujo".

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"En algunas presentaciones que ha hecho ella para tomar contacto con el público, tiene un manejo escénico que es propio y que realmente me ha deslumbrado. Yo no tengo ninguna duda que ella va a triunfar en los términos que se propone. Es una mujer que se va a entregar con todo a esto, como se entregó a sus hijos, a su pareja. Bah, Vanina ya triunfó, es buen ser humano, es una persona espectacular, es un sol", define el letrado.

Es un hecho que Pierri puede hablar todo el día sobre ella y su familia, algo que cuando sucede le genera un brillo particular en sus ojos, ese que sólo puede lograr el amor. Pero a BigBang vino a tocar su trayectoria profesional, y no va a esquivar ningún tema por polémico que sea.

¿Le pesa el mote de abogado mediático?

- No. O sea, las que están en los medios son mis causas. Yo pisé un estudio de televisión en 1988. En aquellos días era un joven abogado del barrio de Villa Urquiza que pisaba un estudio de televisión. Para mí era todo un desafío, nunca había estado, y era una causa del fútbol, con un profesional que después fue mi amigo: Juan Antonio Carrizo, gran maestro. A veces se nos quiere bajar el precio de esa manera, pero bueno, yo tengo 42 años y seis meses de historia de abogado y ocupe los cargos que quise ocupar, presido una fundación muy importante, fui docente universitario por concurso. Nadie me regaló nada, yo no tengo ni papá ni tío abogado. Mi carrera me la hice yo solo trabajando todos los días bien, pero bien desde abajo. Como decía yo, de lunes a lunes de 10 a 20, viajando por 50 pesos a La Plata. En los medios conocí grandes personas y me hice grandes amigos, y ninguna de mis historias de los medios me cambió mi forma de ser. Yo nunca me agrandé de nada, ni me la creo nada, todos los días la lucho.

Además por lo que se ve de los trabajos que toma, no tiene miedo de meterse en el barro, en una época donde hay abogados que dice "este caso no me conviene", pero a usted se lo ve comprometido con el hecho de ejercer la defensa.

- A mí lo más grande que me pudo pasar en la vida en materia de realización fue ser abogado. Yo siento hoy la misma pasión y atracción que el primer día que llegué a un tribunal. Minutos antes de estar aquí estaba compartiendo con un fiscal una audiencia indagatoria, y tenemos la misma edad, pasamos por las mismas cosas, y me decía "¿Vamos a seguir discutiendo?". Y sí, yo no le pongo pasión, le pongo convicción. Yo sé de derecho y eso me da una gran tranquilidad. Anoche le decía a un colega tuyo que en los lugares de baja densidad judicial, lo más peligroso es ser inocente. Cuando los jueces son frágiles, los medios definen. Ustedes cumplen un rol muy importante, pero hoy la información alcanza su expresión más trascendente. Primero porque la ciudadanía, los medios, y todos les enseñamos el derecho a estar informado. Entonces hoy ya nadie se bancaría que tapen a nadie. 

 

Yo me acuerdo en la década del 90' cuando transitamos aquellos juicios de la violencia en el fútbol, la causa de José Barrita, Rafael Di Zeo y demás, yo hablaba de los tres niveles de defensa: en los estados judiciales ,la defensa técnica y la defensa de la opinión pública. Hay que diferenciar entre opinión pública y opinión publicada, o sea, cuando se maneja la opinión, y hoy que me digas que soy un abogado mediático, sí, yo estoy en los medios, formo parte de eso.

Así también se ganó su lugar y su prestigio. Muchas veces hay casos en el que lo convocan por su mediatización.

- Lo mío son todas finales, y siempre siento la misma adrenalina. Me acuerdo que un día venía con mi hijo mayor en el auto, minutos antes de que se resolvíera la libertad de Silvio Soldán. Y Gastón, que es abogado, economista y director de uno de estos bancos internacionales que nos tienen agarrados del cuello a nosotros, y me dice: "¿Qué sentís ahora cuando lo liberen?", y no estaba seguro de que lo liberaran en ese momento. Entonces yo le dije algo que después lo hice propio: "O paso a ser un genio, o paso a ser el mayor de los boludos". Y es la suerte nuestra. Por eso el penalista cuando el cliente está resuelto favorablemente te dice que no hizo nada y que tenía razón y  cuando queda preso es porque el abogado es un boludo. Es una moneda muy dura la nuestra.

Muchas veces son juzgados por ejercer una defensa. En el caso de Ángeles Rawson defendió al portero, y fue uno de los siete que lo hizo, ni siquiera fue el único.

- Yo fui uno de los siete que defendió al Señor Mangeri. Este señor llegó a juicio, fue juzgado, se le encontraron pruebas suficientes y fue condenado. Además, me encanta que podamos tener este encuentro, si alguien se piensa que yo voy a defender a este señor porque estoy de acuerdo con lo que hizo... yo abomino lo que hizo. Hace pocos días yo estaba en Chaco por el caso de Cecilia Strzyzowski. Entonces un colega de ustedes me decía "¿cómo usted va a ser querellante si lo defendió a Mangeri?". ¿Qué tiene que ver? Cuando en este país, el Estado Nacional y el gobierno democrático se quedaron con los depósitos de la gente, el abogado que más defendió gente por sus depósitos fui yo. Y ahí me enfrenté al Estado, y era mucho más duro. Y defendí los depósitos de algo así como 700 u 800 ahorristas en el momento. Yo ejerzo una labor técnica, pero sí, no se nos perdona.

el penalista cuando el cliente está resuelto favorablemente te dice que no hizo nada y que tenía razón y  cuando queda preso es porque el abogado es un boludo. Es una moneda muy dura la nuestra"

Claro, porque en ese caso no es que dijeron "acá el doctor Pierri", sino que se acuerdan de las malas.

- Ahí me vinieron a buscar, ahí era bueno. "Vamos a buscar a Pierri que tiene valor y se va a enfrentar", por eso, como dice algún amigo periodista, cuando alguien tiene un problema en serio, me viene a buscar a mí.

¿Cuánto pesan los códigos? Usted mencionaba que hace 42 años y medio que está en el mismo estudio. Eso habla de una identidad.

- Mi empleado más nuevo tiene nueve años conmigo, el más antiguo tiene 27. La rotación en el estudio casi no se da. Los que no están hoy es porque se independizaron, que es lógico. También sufrimos la pérdida de un gran amigo nuestro que falleció. Yo siempre digo: no uso custodia, no uso armas. Camino siempre por la misma cuadra, me bajo en Lavalle y Esmeralda y camino hasta el auto una cuadra y media. Si me quieres encontrar o decir algo me lo podés decir. Son formas de hacer. Yo tengo muy presente lo que fue la formación en mi casa. Mi viejo fue un gran empresario, un tipo muy sencillo y muy frontal que se las bancó todas. Y yo aprendí eso: a dar la cara. Me equivoco, me he equivocado un montón de veces, pero también sé pedir disculpas.

También ha llegado a sufrir muchas presiones, atentados.

- Sí, nos pasó de todo. En el triple crimen de General Rodríguez, con quien fue el fiscal de la causa pasamos momentos difíciles judicialmente, y de terror personalmente. Más de una vez nos invitaron, de buenas y de malas maneras, en alguna esquina en alguna madrugada con algún auto cruzado, a que dejáramos la causa. Y la llevamos hasta último momento. A veces hoy, bueno, uno tiene familia, hijos y piensan en los demás, en no embarcar a los demás en esta historia. Pero el día que yo crea que no sea posible que yo pueda llevar la abogacía así, la dejo.

tenemos personas que infligen la ley, llamado delincuentes, y tenemos policías no honorables, jueces no probos, fiscales no honestos. A veces el sistema encubre delincuentes mucho más pesados que los que andan con antifaz y pistola por la calle"

Justo el triple crímen de General Rodríguez fue como un antesala de lo que se está viviendo hoy. No sólo en Argentina, en Rosario por ejemplo, o en Ecuador que es muy evidente con candidatos a presidente asesinados, el poder que tomó el narcotráfico en los últimos 15 o 20 años. Un poder paralelo a los estados, muy determinante. Usted se enfrentó, en ese momento, a ese poder.

- Y además, no solamente a aquellos que están signados como ser los jefes de las bandas, si no los intereses que están detrás de ellos. A veces tenemos personas que infligen la ley, llamado delincuentes, y tenemos policías no honorables, jueces no probos, fiscales no honestos. A veces el sistema encubre delincuentes mucho más pesados que los que andan con antifaz y pistola por la calle. 

Argentina particularmente, no Buenos Aires, se ha transformado en una sociedad difícil. En el 2008 yo escribí un libro que se llamaba "Cuando todo es violencia". Entonces, en aquel momento me decían, "¿pero vos estás diciendo que acá va a haber una espiral de violencia, que la gente...?". Y no me equivoqué, se cumplió todo lo que dije. A la violencia física la antecede la violencia de la palabra. Si nosotros, de alguna manera, no logramos cambiar esta sociedad y cambiamos la violencia en la palabra, vamos a pasar malos momentos.

¿Usted se refiere a violencia política, enfrentamientos armados?

- Yo espero que nunca más pasemos por la violencia estatal, por el terrorismo de estad, que fue una de las páginas más negras de nuestro país. Yo tengo un primo desaparecido, Gabriel Marcelo Rubio. Yo milité políticamente y en algún momento me la vi bastante mal también. Pero bueno, espero que no lo repitamos. Creo que como sociedad  no sabemos discutir, no sabemos diferenciar. Todos los días hago un culto en mi casa, con mi gente, con mi equipo, con mis amigos, de poder tratar de no estar de acuerdo, civilizadamente. No puede ser que no podamos confrontar. Y yo veo ese peligro, que hemos pasado de ser adversarios a enemigos. En mi casa se podía discutir, había peronistas y radicales, hubo discusiones terminales, pero nunca llegaron a este tipo de enfrentamiento. Hoy yo veo que hemos perdido la batalla cultural.

Ahí sí me obligás a hablar de política, que no quería, pero, ahí sí tenemos una derecha que es intransigente y que va con todo. Yo no soy militante del Partido Comunista ni pertenezco al frente Farabundo Martí. Pero siempre tuve una posición conciliadora, siempre acepté al otro en tanto y en cuanto el otro acepte mi posición y podamos discutir. Y yo veo que está en peligro, eso hoy acá. Más allá de que los políticos se tiran carpetazos y se ensucian y todas las cosas que vemos todos los días, nos estamos embarcando nosotros.

A ver, en Alemania, por el solo hecho de mencionar a Adolf Hitler o el nazismo, una persona es condenada a un mínimo de cinco años... conozco el código penal alemán, conozco el delito cuál es nuestra y no es excarcelable. Hay sectores de la sociedad, que más allá del espacio político que representen, intentan reivindicar a la dictadura militar. Eso es imposible, es retornar unos 40 años en el tiempo, es desconocer lo que nos pasó. Yo creo que hubo víctimas de cierto tipo de terrorismo, no tengo ninguna duda, pero discutamoslo de otra manera: yo no estoy dispuesto a reivindicarlo a (Jorge Rafael) Videla, no estoy dispuesto y no tengo nada que reivindicar.

No equiparar esos crímenes con el terrorismo de Estado, con ese crimen de lesa humanidad.

- Es absolutamente inaceptable. Acá existió un estado terrorista. A ver, yo vengo desde mi militancia política, y en su momento levanté la bandera del alfonsinismo. Yo no estaba de acuerdo, con lo que significa para mí Raúl Alfonsín, con la teoría de los dos demonios. Acá hubo un estado que fue terrorista, y eso no se puede concebir bajo ningún punto de vista. Más allá de que cualquier persona tiene derecho a manifestarse, a mí me parece de cualquier acto reivindicatorio del terrorismo de Estado, no debe ser aceptado.

Acá hubo un estado que fue terrorista, y eso no se puede concebir bajo ningún punto de vista. Más allá de que cualquier persona tiene derecho a manifestarse, a mí me parece de cualquier acto reivindicatorio del terrorismo de Estado, no debe ser aceptado"

¿Usted estaría a favor de directamente censurarlo? Porque el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, adelantaba que en el Senado están trabajando una ley anti negacionismo, en una coyuntura difícil políticamente.

- Tarde, muchachos. Ir a salvar a los de la orquesta del Titanic, cuando el barco se está hundiendo... nos está yendo así porque a muchas cosas llegamos tarde. Lo que yo no estoy dispuesto a aceptar que se produzcan estas cosas. Y voy a a seguir militando, desde mi condición de ciudadano, para que esto no suceda. Me parece muy bien que envíen un proyecto, ojalá  que funcione. Y si no, tenemos que trabajar todos los años para que en este país hay una legislación anti negacionista. No podemos aceptar que acá alguien reivindique al terrorismo de Estado.

Para contextualizar, se refiere a la charla que encabezó la candidata a vicepresidenta de La Libertad Avanza (LLA), Victoria Villarruel, que tiene vínculos con gente del genocidio...

- Yo puedo aceptar que la señora... por ahí llega a ser nuestra vicepresidenta, yo no la voy a votar, que ella lo sepa, pero no importa. Por ahí legítimamente la van a votar y va a ser elegida vicepresidenta con el voto con el voto popular de un sector. A mí cuesta creer que un representante de la democracia, de tal alta investidura, y quien va a presidir el Senado de la Nación, va a representar los intereses de las provincias, levante las banderas de lo que fue el terrorismo de Estado.

Ningún argentino en su estado de pureza y de razonamiento lógico, tiene nada que agradecerle ni a Videla, ni a Massera, ni Agosti, ni a Galtieri, nada. Insisto, no es nada más que una postura de hacer un acto. Ella decía que era una posibilidad de que aquellos que no fueron escuchados, que fueron víctimas del terrorismo, sean escuchado. Yo creo que es algo más que eso, creo que es reivindicar el golpe genocida del 76'. Golpe que se hizo de la mano de civiles también, No creamos que los militares se alzaron solos.

Creo que en nuestra sociedad estos sectores estuvieron siempre. Lo que pasa es que ahora, frente un avance político demostrable, se manifiestan. Estos estuvieron siempre. Yo le decía a Mauro Viale que en Argentina hay bolsones nazis. "No, no hay", me decía. No exageramos, acá hay personas que evidentemente levantan esas banderas, y hay personas que creen e insisten... es más, en algunos lugares escuchás que la gente confunde el orden de los militares y la inseguridad. Y es un análisis mucho más complejo. La inseguirdad no se baja ni bajando la imputabilidad de los menores, ni comprando más patrulleros, ni comprando más armamentos, o pidiéndole el documento a la gente en la calle. No, es un complejo de medidas que vos tenés que tener, para que en largo plazo, puedas lograr un estado más seguro. Pero no tengas ninguna duda, vas a tener que trabajar mucho en la educación de la gente. Acá estamos en un punto límite en eso.

Acá hay sectores que reivindican... y no es nada más que esta señora, ella es la manifestación de un montón de personas, como tampoco es (Javier) Milei. Yo pienso que Milei representa una serie de sectores, a pesar de que todos los días va cambiando un poco su postura: íbamos a dolarizar, ahora parece que no, el plan era a tres años, ahora son 35. Me parece que empezamos a acomodarnos el saco a una realidad. Bienvenido sea. Pero nosotros como sociedad estábamos muy bien y desmejoramos mucho. Tenemos mucho para mejorar ahora, muchísimo.

Justo mencionó la inseguridad, que es uno de los ejes más importantes para el votante, y que estos sectores lo saben explotar muy bien, dando soluciones mágicas, probablemente, como decir la portación de armar, que no garantiza... primero uno tiene que ser diestro, a la hora de usar armas.

- El país del mundo que tiene las máximas penas de seguridad y las mayores penas penales, que es Estados Unidos con la pena de muerte, no logra bajar sus índices en materia de homicidio y de robo. Las máximas penas no contribuyen a nada. Lo que tenemos que contribuir es a construir una sociedad más justa. Yo veo mucha exlusión, un retraso, veo mucha frustración, y por supuesto que muchas falta de contención. Cuando uno escucha a estos sectores de la derecha, te dicen que los problemas son dos: la inflación y la inseguridad. Dos cosas que a todos nos tocan todos los días, todos estamos como agitados de no poder comprar o pagar, y de que nos puede matar acá en la esquina. Bueno, esas dos banderas , si vos las ponés todos los días y las amplificás, creás un estado de crisis y de persecución terrible.

El país del mundo que tiene las máximas penas de seguridad y las mayores penas penales, que es Estados Unidos con la pena de muerte, no logra bajar sus índices en materia de homicidio y de robo"

El tema es el cómo. Yo quiero que (Sergio) Massa, Patricia Bullrich, que Milei, me expliquen cómo hacemos. Yo por alguna cuestión estratégica profesional estoy muy cerca de un ministro de Seguridad. Y veo que la cuestión de la seguridad es algo muy complejo, y tiene un terreno como la provincia de Buenos Aires que es difícil. Ahora, a mayor exclusión, mayor inseguridad. No tengas ninguna duda. Yo recuerdo que, allá por el año 2001, casi historia en blanco y negro este país, y me acuerdo que en un viaje en el 2002 que he hecho por América Latina, dije: "hay demasiada exclusión como para que esto termine bien", y así fue como explotó todo.

Si acá no tomamos esto seriamente, nos puede pasar. Yo veo un escenario muy negativo, pero fundamentalmente, el tema de la inseguridad... hay una que es real y otra que es provocada, que está inflada. No hablo de "sensación térmica" como dijo algún un ministro, que es una frase poco feliz, porque la inseguridad se siente, se ve, se percibe. De hecho yo vivo en un barrio cerrado, no salgo a la calle, así que de hecho yo también pagué por el mismo brote y estoy encerrado. Insisto, para que esto cambie, la batalla cultural. Tenemos que volver a respetarnos, fundamentalmente. En mi libro yo escribía que había un corte de calles y le preguntan: "hay un piquete, ¿usted va a reprimir?" y el comisario, inteligentemente le responde, "yo no voy a reprimir, voy a restablecer el orden". Son dos cosas distintas restablecer el orden a reprimir. Bueno, nosotros le hemos perdido el respeto a la ley y se lo perdimos porque los referentes que tenemos sentados en los juzgados, no son muy representativos.

(José Alfredo) Martínez de Hoz, ministro de Economía de la dictadura, al año de brindar el informe a la Junta Militar, queriéndonos dar a conocer sus logros, dijo que el país se había encaminado en aquel momento, que solamente había ajustado dos temas que iban a llevar un par de años, que no eran tan importantes, educación y justicia.  Bueno, ahí está la llave. Lo demás, todos los males que nos pasan, es por que falla el sistema de justicia. ¿Por qué la gente recurre a los medios? Porque no confía en nosotros los abogados, porque nos creen parte de una tranza, parte de un arreglo. Entonces, la única posibilidad que tienen de que su problema sea escuchado, es que este tema se conozca le dé vergüenza al funcionario de turno, y actúe. 

todos los males que nos pasan, es por que falla el sistema de justicia. ¿Por qué la gente recurre a los medios? Porque no confía en nosotros los abogados, porque nos creen parte de una tranza, parte de un arreglo"

Metiéndonos en las causas, en las distintas causas. Está el caso del falso cirujano plástico Aníbal Lotocki. Pero al mismo tiempo surge que hay tres jueces que se negaron a atender la causa. Lo primero que dicen es que tiene contactos políticos importantes, y que por eso no quieren agarrar, pero también es un caso que se mediatizó mucho y la gente está pidiendo sangre, y hay jueces que quizás ven difícil probar toda esta cuestión y dicen: "Yo paso, porque la gente me va a pedir sangre y yo no la voy a poder conseguir".

- Cuando nadie hablaba de este médico, cuando estas personas, e inclusive Silvina Luna estaba en vida y pedía que la escucharan, yo conozco un solo periodista que se ocupó: Jorge Rial. El único objetivamente. Porque ahora todos hablan y había que hablar en aquellos días. El caso es un tema muy complejo. Yo quiero ser, primero por la muerte de Silvina que realmente nos tocó a todos, que realmente nos desarmó, nos conmovió. Uno cuando ve las imágenes televisivas, su registro, su paso, parece que estuviera viva, que estuviera ayer. Esta última internación de 79 días la vivimos casi día día, casi con imágenes directas de lo que pasaba, lo escuché a su hermano, así que la conmoción que provocó en mi la muerte de ella realmente es mayúscula.

Ahora bien, primero tenemos unos señores que están en la Sala de Casación que tienen que realizar una sentencia de condena a cuatro años, que es vergonzoso que por el clamor popular hayan decidido hacer efectiva la inhabilitación para ejercer la medicina sólo por el simple hecho de que que la persona que la estaba pidiendo estaba perdiendo su vida, porque convengamos que la inhabilitación, que aclaro que prácticamente es nula, porque tiene que ver con la condena. Entonces cómo, si vos inhabilitaste, ratificá entonces la sentencia que lo condenó a cuatro años y obrá en consecuencia. Pero definí. ¿Cómo es que una mañana definiste que a partir de hoy no puede ejercer más la medicina? ¿Por qué? Porque obró mal. Y si obró mal, ¿por qué no se convalida la sentencia? El Dr. Lotocki puede operar, porque basta con ser médico para poder operar, no hace falta una licencia especial para ser cirujano, lo que no tiene es una especialización.

A mí lo que me sacude es que vengo de una operación quirúrgica cardíaca importante, tengo un marcapasos. Mirá si el que me operaba a mí era un tipo que no era cardiólogo. Bueno, me parece que las especializaciones tienen mucho que ver. Ahora, sin querer meterme en la cuestión de fondo, vamos a tener varios problemas en esta causa por la muerte de Silvina y por estas personas víctimas. Va a haber planteo por prescripción, que es pérdida por el paso del tiempo. Segundo, cuál es lo que tienen que averiguar aquí, hay que probar el nexo causal, si realmente el deterioro físico renal que tuvo, que la tuvo internada, se vincula con la operación de hace 10 años de Lotocki. Segundo, tiene defensores que lo van a defender, y van a decir: "Pero en el tránsito desde que la operó hasta el día de su defunción, otros médicos la atendieron a Silvina". 

Y después hay dos resoluciones, que son la  8.341 y la 2.900, que son contradictorias. Una dice, la primera de 2011, en tiempos en que Lotocki operaba, que se puede utilizar esa sustancia para este tipo de operaciones, inclusive se puede aplicar, entre otras zonas, en los glúteos. Y después, sorpresivamente en el 2015, cuando todo estaba desatado en los medios, dice que se puede utilizar, pero ya no los glúteos. Los abogados van a decir eso. Ahora bien, hay quien dice que tuvo amparo político. Yo te voy a responder de otra manera: si en lugar de Lotocki hubiera sido Juan Pérez, para mí ya estaba preso.

hay quien dice que tuvo amparo político. Yo te voy a responder de otra manera: si en lugar de Lotocki hubiera sido Juan Pérez, para mí ya estaba preso"

Fíjate que esta suerte de sospecha que tiene el servicio de justicia, porque la justicia no está, es una valor, es el servicio de justicia. No puede ser que todavía esté sin resolver ese legajo que está en Casación. Está actuando un juez del Juzgado 60, el Dr. Luis Alberto Schlegel, que yo no sé hasta dónde es competente. Ayer hablaba técnicamente con un funcionario judicial y le decía: "Esta autopsia, que es tan necesaria y que están pidiendo, porque la están ordenando. Silvina murió en un establecimiento de salud, estaba con todos los controles y nadie puede sospechar del Hospital Italiano. Tuvo los mejores cuidados al mejor momento y, tanto es así, que esto viene de la desconexión que ordenó su familia porque yo no había reacción a los medicamentos y a la terapia. ¿Ustedes saben por ejemplo que el fiscal del Tribunal Oral le pedía al Tribunal de Casación que ordene la autopsia? Los jueces de  Casación no son de Instrucción. Aquí hay un desconocimiento del derecho a veces, que provocan estas cosas.

Para mí se ha cometido un error en la calificación de la conducta, hay una denuncia hecha por el abogado querellante, que habla sobre una investigación de homicidio. Cuidado, porque esa calificación puede llevar a cualquiera de los defensores al planteo que se llaman non bis in idem, o sea que nadie puede ser juzgado dos veces por la misma causa. Para mí la carátula eficiente es la de investigación de causales de muerte, y ahí probar sí o no si hay responsabilidad. Por supuesto que repudio los escraches, las marchas. Yo no estoy de acuerdo con esas acciones. Lo que sí creo que la Justicia tiene que acelerar y comprometerse de otra manera. La gente habla mal de nosotros los abogados, y tiene mucha razón para hacerlo.

Al mismo tiempo hay desconocimiento de esta de esta cuestión de que hay que probar los delitos.

-  Es un derecho de hechos, no de palabras. Yo escuchaba que Mariano Caprarola que no lo había denunciado, por lo tanto van a poder citar ese testimonio al solo efecto referencial, eso no pesa en la causa. Las cuatro personas que están en la causa de inicio ya declararon. Ayer escuchaba un colega mío que asesoraba a una damnificada, que tiene prescripta la causa, y entonces va a pedir el juicio de la verdad. Estamos mezclando todo, estamos mezclando el juicio de la verdad, por los detenidos y desaparecidos de la ciudad de La Plata, donde nos queda nada más que llevarlo a cabo porque tenemos algunas cuestiones prescritas cuando no es de lesa de humanidad. Entonces acá lo que tenemos que ser es prolijo. No todo puede ser rating, no todo puede ser mover la aguja del interés, de la opinión pública o del público.

Igual creo que la suerte de Lotocki está echada, creo que de alguna u otra manera va a recibir una respuesta judicial. Lo que yo quisiera es que fuera sólida, independiente y objetiva, para que nos sirva para que ninguno más lo intente. Sin querer entrar todavía en la discusión del modelo cultural de por qué las mujeres se someten a todo este tipo de cuestiones.

Imposible no meterse en ese evento que se hizo tan famoso, donde su hijo pequeñito de cinco años, Juani, se refirió al caso y a la persona que usted estaba defendiendo, que era el portero Mangeri, y con un conocimiento que no no provenía de escucharlo a usted la causa, sino de escuchar cosas en la televisión, comentarios de los vecinos, ¿cómo fue ese evento?

- Fue la máxima de Juani y traspasa el tiempo. "Boludo, mató a Ángeles", me dice. Estábamos en un programa de televisión que habíamos concurrido, y yo era el defensor técnico de este señor, que quiero aprovechar para aclarar: yo nunca puedo estar de acuerdo con la conducta que desempeña uno de mis clientes, yo lo que hago es defenderlo técnicamente. Afortunadamente, digo por el sistema de justicia, este señor fue juzgado, condenado, su condena ratificada, hoy está cumpliendo su condena en un penal, está monitoreado. Nadie va a reparar el dolor de los padres de Ángeles Rawson.

No voy a eludir la respuesta. Sólo por lo que le pasó a Juani, si pudiera eludir haberlo defendido a Mangeri lo hubiera eludido. Y ahora te aclaro. A mis años, si algo puedo dar fe es que con ninguna de mis parejas, ni mi esposa actual, yo jamás comentó mis casos judiciales. Y esto lo digo sin falsa humildad y sin mentir, porque evidentemente siendo penalista, no es lo más divertido lo que me toca en términos sociales. A ver, si hablamos del triple crimen de General Rodríguez, yo no tengo ganas de comentarle, al que está al lado mío, cómo terminaron su días.

De mis 22 operaciones de narcotráfico en las cuales actúe. De las 26 operaciones de narcotráfico que hubo en el país en la década del 90', yo actué en 22. No soy narcotraficante, defendí a los señores, a los malos como dicen todos. Entonces no me interesa comentar en mi casa qué pasó, si miel blanca eran 200 kilos de cocaína en tambores de miel, azúcar blanca, tiburón, ancho, anchoita, navidad, bueno, no me dan ganas de preguntar cómo eran los envases, ni contar que algunas veces estuve en Mar Azul, que era la casa de Pablo Escobar Gaviria... esto lo cuento por primera vez.

¿En qué año fue?

- Esto es importantísimo, en el 91.

O sea que estaba vivo...

- Yo viajé porque estaba defendiendo unos señores, que eran los Grajales, que eran directos de ellos... está prescripto, fui a cobrar mis honorarios. Entonces viaje a un complejo de queda en San Andrés, que se llama Mar Azul, que después fue apropiado cuando murió Escobar y que hoy es un centro turístico. Yo estuve alojado en esa casa. Lo demás no lo puedo hablar. Bueno, ¿qué te quieres decir? Yo no estoy de acuerdo con la gente que vende droga ni que trafica. Mi hijo puede ser víctima, mi madre, mi hermano, no me interesa, es mi trabajo.

¿Es una cuestión de ética profesional?

- Es mi trabajo. Yo defendí por un corto plazo a Rafael Cantero, el jefe de Los Monos. He negociado una pena y yo tuve un trato respetuoso que puede tener el abogado con su cliente, pero sabiendo quién es él y quién soy yo, listo. Yo nunca paso a la barrera de la amistad. Volvamos al señor Mangeri. Pasado el tiempo del "boludo, mató a Ángeles", o algo mucho más serio que dijo en aquel programa, que nunca le dan trascendencia, que es "Yo además sé cómo la mató". Y créanme que salimos de ese programa sin advertir lo que iba a pasar después, pero esa segunda frase de Juani me dio vuelta, y me auto cuestioné y hasta dudé de algún pasaje de alguna charla que haya pasado por mí. Pasado un tiempo le digo "¿te acordás lo que pasó en televisión que vos hablaste?", "Sí, papi", "¿Vos estás enojado con este señor?", "Sí, desde que con su causa vino a casa, nos quedamos sin fines de semana", ahí entendí la bronca. "Pero yo quiero saber algo, Juan, como vos sos tan buen abogado, ¿cómo es que vos sabés cómo terminó la vida de Ángeles?", "y sí, papi, me lo contó una compañerita del colegio". Con esto que te quiero decir, qué nivel de penetración que tenía esta causa en todos, dónde hasta los chicos hablaban de este tema el poder de la información.

A mí me cambió muchas cosas esa causa, por supuesto. A mí me demolía verlo al ingeniero Rawson. Yo tuve la oportunidad de estar en una audiencia donde nosotros defendíamos una posición, y yo le pedí disculpas públicamente por ocupar ese lugar, por supuesto que me las aceptó. Lo entiendo. Ayer detuvieron al primo de Mangeri, Cecilio Antonio Saettone, un policía que lo encubrió, un tipoal que nunca conocí y escuché alguna vez que dijo "Pierri vino a ensuciar la causa". Yo me pregunto, ¿desde qué lugar podía ensuciar la causa más problematizada? Este señor fue destruido por la Policía porque estaba rebelde en una causa, fue condenado por falso testimonio.

estaba yendo preso el expresidente Menem, y nosotros decíamos que si estaba preso él, tenía que ir un ministro de él, que era Domingo Cavallo... y sonaron los teléfonos para decirnos cosas. A ver en esas causas los teléfonos suenan, y suenan mal"

Al mismo tiempo no fue la única causa. ¿Cómo fue lo de Carlos Saúl Menem?

- Yo llegué a tener una amistad con el presidente Menem. Un personaje, ¿no? Y yo tuve el honor de que Oscar Salvi y Alejandro Novak me sumaran a trabajar en lo que fue el equipo de defensa, una causa donde aprendí mucho. Para mí Oscar Salvi es uno de los mejores abogados de nuestro medio, es un referente. Aprendí muchísimo de procedimiento, un hombre que me enseñó mucho. Y la a causa fue la de las armas, una muy complicada, con mucha connotación política, con muchos intereses políticos. Donde ahí también jugamos con muchos pesados, porque estaba yendo preso el expresidente Menem, y nosotros decíamos que si estaba preso él, tenía que ir un ministro de él, que era Domingo Cavallo... y sonaron los teléfonos para decirnos cosas. A ver en esas causas los teléfonos suenan, y suenan mal. Pero bueno, después el doctor Menem fue a domiciliaria en Torcuato, consiguió su libertad, y después pasaron 23 años y nunca se lo condenó. Ahí tenés lo que es la Justicia en este país. 

Las barras bravas, Soldán... Soldán se enseña en la Facultad porque hicimos un gran trabajo de Instrucción Penal. Yo me acuerdo cuando Silvio me vino a buscar con un fallecido amigo, Rafael León, para que lo defienda. Yo asumo un jueves, el viernes va a declarar, y a última hora lo detienen porque habían rechazado un recurso que había presentado la defensa anterior. Así que arranco con Soldán detenido. La presión que ejerció la opinión pública, los medios, algún medio muy importante me decía "Soldán tiene que estar en libertad". Todos los días me martillaba. Y lo que querían era sacarme la causa, quería que yo la perdiera. En esto también se juega nuestro prestigio, y tenemos enemigos de adentro, enemigos de afuera. Es muy difícil la nuestra. Son todas finales, todas absolutamente. Yo siempre digo cuando llego a un Tribunal, y perdónenme el vulgarismo, es "a ver en qué lo podemos cagar a Pierri". Por eso tengo un gran equipo de trabajo, un muy buen equipo que está conmigo todo el día las 24 horas.

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