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Siniestro: envenenan con agua radioactiva a un sindicalista de Atucha

Pusieron agua pesada en su botella de agua. Alguien quiso matarlo.
Siniestro: envenenan con agua radioactiva a un sindicalista de Atucha

Siniestro: envenenan con agua radioactiva a un sindicalista de Atucha

Parece un capítulo de una película de espionaje, pero es la vida real. Un gremialista del Sindicato de Luz y Fuerza de Zárate que trabaja en las centrales nucleares Atucha fue envenenado con material radioactivo colocado en la botellita de agua que usa a diario.


Alguien intentó matar a Damián Straschenco con agua pesada: no hay otra explicación ya que ni siquiera trabaja en las zonas expuestas. Straschenco es personal administrativo de la central. 

Damián Straschenco
Damián Straschenco fue contaminado deliberadamente por la radiación.

Lo supo de la manera más espeluznante: cuando salía de su trabajo, pasó por el detector de radioactividad como todos los días, pero esta vez el detector generó una alarma. En una carta dramática dirigida a sus compañeros, Straschenco muestra su preocupación y al mismo tiempo admite que no tiene la menor idea de quién pudo haber sido. "Cuál fue el objetivo o el interés que movilizó para realizar tal acto criminal; si fue atentar contra mi persona, perjudicar a terceros, a la empresa o a la actividad, no lo sé, de eso deberá ocuparse la Justicia", dice. 

Carta Straschenco
Carta pública de Straschenco a sus compañeros

"En lo personal duele y mucho que sucedan estos actos, más sin poder tener la certeza del por qué, y si quién o quienes lo hayan hecho creen que con esto podrán quebrantar mi voluntad de seguir defendiendo los derechos de mis compañeros como los míos, si creen que podrán debilitarnos infundiendo el miedo, les digo que se equivocan y mucho", asegura el trabajador, secretario adjunto del Sindicato de Luz y Fuerza de Zárate.

Captura 2
El final de la carta. 

Según confirmaron los primeros estudios, la radiación hallada en el cuerpo de Straschenco "oscila entre 130 y 180 milisieverts, cuando la medida máxima tolerada para un trabajador expuesto a la actividad del reactor nuclear es de 20 milisieverts por año". En otras palabras, el gremialista absorbió diez veces el máximo anual permitido. Cómo reaccionará su cuerpo ante semejante agresión es completamente imprevisible. Sin embargo, por el momento hay que descartar que su vida corra peligro. 

En diálogo con BigBang, Néstor Iparraguirre, secretario general del Sindicato de Luz y Fuerza de Zárate, admite que la situación los ha desbordado. "Un intento de asesinato excede en mucho lo que tenemos previsto. Nosotros hemos tenido conflictos gremiales, como cualquier sindicato, pero nunca la situación se ha puesto tan pesada como para decir que lo ocurrido tiene que ver con su actividad gremial".

Ahora Straschenco está haciendo un riguroso tratamiento médico, para que su organismo decante cuanto antes el veneno ingerido. Deberá someterse a controles diarios. Y debe cuidarse mucho, porque alguien, entre sus compañeros de trabajo, tiene la intención de asesinarlo.

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