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Un cuidacoches complicó a la chica acusada de haber atropellado a su novio en forma intencional

El juicio contra Julieta Silva por la muerte del rugbier Genaro Fortunato comenzó esta semana y ya tuvo varias declaraciones trascendentales. Luego de que la propia acusada se defendiera al decir que creyó que piso un pozo con el auto al atropellar a su novio, ahora el cuidadoches que los vio salir a ambos del boliche la contradijo y hasta aseguro que la joven quería escaparse del lugar, por lo que él le quitó las llaves del auto.


Además, frente a los jueces que llevan adelante el proceso, el "trapito" reveló que Silva discutió con su novio en el estacionamiento del lugar, y que después de eso dobló en U y pasó por encima al deportista. "Nunca frenó", aseguró.

Julieta Silva atropelló a Genaro Fortunato el pasado 9 de septiembre.
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En la segunda jornada que se llevó a cabo este miércoles, Ariel Aksenen se presentó a declarar como el único testigo que vio los momentos previos a la muerte de Fortunato.

Sentado en el banquillo, frente a los abogados y los jueces, el cuidacoches dio su versión de lo sucedido y contradijo en varias oportunidades a la acusada.

Ariel Aksenen declaró como único testigo que vio la muerte de Fortunato.

"Yo lo vi todo", esa fue la primera frase que dijo Aksenen para dar a entender que sabía de lo que hablaba. En su relato, aseguró que vio salir a la pareja del bar Mona ese sábado 9 de septiembre de 2017 casi a las 5 de la mañana.

A diferencia de lo que dijo Silva en su declaración, quien argumentó que no discutió con su novio afuera del boliche, lo que dijo el "trapito" es que apenas se asomaron a la puerta él pudo oír como los dos peleaban por temas de "celos".

 

"Los vi caminando por calle El Chañaral, le pregunté a ella si se iban para cobrarle pero no me respondió, entonces le dije a él (Fortunato) y me dijo que lo acompañara hasta el auto así les cobraba", aseguró, al mismo tiempo que explicó que el rugbier nunca se subió al auto, cosa que en realidad la acusada había confirmado.

Según Aksenen, una vez que la joven se subió al auto, bajó la ventanilla porque Genaro Fortunato le pedía, agarrado de la ventanilla, entrar al auto, pero ella en lugar de acceder dio marcha atrás y aceleró a toda velocidad "mientras él continuaba agarrado del espacio entre la ventanilla y la puerta".

Silva negó haber visto a su novio en el piso.

"Corrió al lado del auto hasta que no dio más y cayó debajo de la luminaria. Vi el auto que giró en U y aceleró rápido con dirección a donde estaba tirado el chico. Nunca frenó, lo atropelló, lo pasó por encima", dijo sin dudar.

Después de eso, sostuvo que vio como el auto se elevó en sus dos ejes derechos al atropellar al joven, y que ahí él salió disparado a frenar a Silva, porque sino, "nunca hubiera frenado".

Silva se presentó a las tres primeras audiencias.

"Le dije: '¿Qué hiciste, atropellaste al pibe?' y ella me respondió: 'Yo no he sido, no he hecho nada'", sumó, y enseguida agregó que después de eso él le sacó la llave del auto, y la acusada esperó arriba del auto que la policía llegara al lugar.

"La escuché hablar por teléfono, no sé con quién pero le decía 'me mandé un pedo, me mandé un pedo´", contó, antes de cerrar: "No entiendo cómo me vio a mí y no a él. Pensé que había girado en U porque se dio cuenta de que el chico estaba tirado en el piso".

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