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Código de "amigos", cláusula de lealtad y la letra chica que le impide salir: Messi y la odisea de los 700 millones

Cualquier club que desee contar con los servicios de La Pulga, deberá desembolsar 700 millones de euros por su cláusula, más el sueldo de más de 50 millones de euros anuales. 

El flamante técnico del Barcelona, Ronald Koeman, lo dejó muy en claro y así se lo hizo saber a los directivos del club catalán: busca iniciar un estricto proceso de reestructuración del plantel para lograr retomar el camino por el que, años atrás, el Barça supo deambular.

Su primera medida, tras la dolorosa eliminación con el Bayern Múnich fue hacerle saber a Luis Suárez que no cuenta con él para la próxima temporada.

Esta, sin embargo, fue una decisión de gran peso y que desencadenó otro dolor de cabeza para el Barcelona, ya que no solo se trata del tercer goleador de la historia del club catalán, sino que ademas es socio y amigo de Lionel Messi, quien hace unas horas le comunicó formalmente a los dirigentes su intención de rescindir su contrato y abandonar el club con el que logró cuatro Champions League entre 2006 y 2015.

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La cadena española Onda Cero aseguró que el rosarino tomó "una decisión definitiva" sobre su futuro, que estará fuera de la entidad catalana, inmersa en una severa crisis después de la eliminación en la Liga de Campeones de Europa a manos del Bayern Múnich (8-2).

Según trascendió, el máximo goleador histórico del club "blaugrana" envió un documento (burofax) a las oficinas del club para activar la cláusula de salida de su contrato.

La misma está fijada en unos 700 millones de euros: en la última renovación de 2017, el argentino exigió esa enmienda que le permitiera desvincularse del club a final de cada temporada y ahora pretende dispararla más allá del vencimiento del plazo para hacerlo.

El tiempo para su ejecución venció el 30 de mayo, fecha establecida como final de la temporada 2019-2020, pero ante la extensión por la pandemia de coronavirus, el delantero entiende que todavía puede hacerlo.

De esta manera, los servicios jurídicos del Barcelona recibieron la carta documento de Messi, quien no tiene intenciones de presentarse a las pruebas PCR del próximo lunes, paso previo al inicio de los entrenamientos.

El argentino se había reunido el pasado viernes con Koeman y le reconoció que se sentía "más fuera que dentro" de la institución. Tres días más tarde, Koeman le informó a  Luis Suárez que no lo quería en el club, lo que aumentó el malestar del astro enfrentado con la actual dirigencia.

Cabe recordar que  Koeman les había dicho a los directivos que Messi era la pieza angular del proyecto de renovación y que no estaba en venta, lo que dificulta su eventual salida en la actual coyuntura de crisis económica.

Además, la prioridad de la cúpula directiva sigue siendo lograr vender a varios jugadores para hacerse con liquidez para comprar a Lautaro Martinez, del Inter de Milán, con quien Messi podría formar una dupla explosiva para volver a ilusionar a todo el barcelonismo.

La frase "me veo más fuera que dentro del Barça", que Messi le dijo a Koeman en la reunión que mantuvieron el jueves último, confirmó el enojo y malestar del capitán y máxima estrella del conjunto culé, pero difícilmente pueda traducirse en una imagen fiel a la realidad.

Pero esto no por el deseo del propio Messi de salir cuanto antes del club y alejarse de España, sino por las complicaciones legales que la salida de La Pulga conlleva, Messi pudo haber rescindido su contrato a mitad de este año, cuando las cosas ya no iban bien para el Barcelona, quedándose con su carta de libertad para negociar con quien quisiera. Pero no lo hizo y legalmente ya no lo puede hacer.

La Pulga renovó su contrato en 2017 con la posibilidad de salir libre a fines de cada temporada. Sin embargo, la letra chica podría traicionarlo, ya que el jugador tenía que informar su decisión antes del 30 de mayo, algo que no ocurrió. En el medio, la pandemia de coronavirus y la recomendación de FIFA para que todos los clubes extiendan los vínculos con los jugadores hasta que terminen los campeonatos.

La “cláusula de lealtad” entre Messi y Barcelona no es algo nuevo en el conjunto catalán, que les había dado la misma posibilidad a otros históricos como Xavi Hernández y Carles Puyol. Era, además, una obligación para la dirigencia, que estaba condicionada a armar equipos competitivos para mantener motivado a su jugador estrella.

Pero la traumática eliminación de la fase final de la Champions League en Lisboa por 8-2 ante el Manchester City, hizo que el capitán argentino se replanteara su continuidad en el Barça, aunque él mismo es consciente de que no tiene muchas posibilidad de salir en el actual contexto.

El presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, quien perdió a Neymar, no va a dejar que la máxima figura y mito de la historia culé se marche.

Más aún sabiendo que tiene todas las de ganar: Messi tiene un contrato en vigor hasta junio de 2021. El directivo catalán sabe además que en la actual situación económica mundial por la crisis del coronavirus, con la mayoría de los grandes clubes golpeados en sus finanzas por la ausencia de ingresos por el cierre de los estadios, se hace prácticamente prohibitiva una operación para lograr que Messi abandone el club.

Cualquier club que desee contar con los servicios de La Pulga, deberá desembolsar 700 millones de euros por su cláusula, más el sueldo de más de 50 millones de euros anuales. La venta más cara de la historia del fútbol es la de Neynar por 220 millones. Pero esta cifra ocasionó que el PSG quede en el límite del fair play financiero que impone la Union of European Football Associations (UEFA).

En menos de un año, si el astro argentino sigue con la intención de irse del club catalán, entonces podrá hacerlo libremente, con lo que existen pocas chances de que ahora mismo un club se disponga a pagar su traspaso multimillonario.

Tanto Bartomeu como Koeman manifestaron sin dejar margen para la duda que Messi es "intransferible" mientras esté atado a su contrato, lo que no evita que comiencen a surgir informaciones sobre las eventuales propuestas que recibirá Messi, con el Inter de Milán en la cabeza de la lista. Los otro gigantes que estarían dispuestos a contratar a La Pulga son el Manchester City, el París Saint Germain (PSG), y la Juventus.

El Inter encabeza la lista, ya que estaría dispuesto a ofrecer una gran cantidad de dinero -busca entre empresas y patrocinadores chinos- para fichar al astro argentino aprovechando la situación convulsa que vive en el Barcelona.

En el caso del conjunto inglés, sería el reencuentro entre Messi y Guardiola (actual DT del City) , mientras en el PSG Messi compartiría otra vez la delantera con Neymar, aunque el conjunto parisino tiene sus cuentas muy vigiladas por el "fair play" financiero, tras una investigación que se cerró en 2019.

La Juve, por su parte, tendría difícil pagar los contratos de Messi y Cristiano Ronaldo (35 millones de euros) juntos. Bartomeu, sin contacto directo con Messi, dejó en manos de Koeman la relación con la máxima estrella del equipo, en busca del entendimiento entre los dos mitos del conjunto culé.

El DT neerlandés ya le transmitió a Leo los cambios que pretende llevar a cabo, entre ellos prescindir de algunas de las figuras que lo acompañaron y con los que cosechó los éxitos de los últimos años, antes de que el proyecto de agotara.

La prioridad del club sigue siendo rejuvenecer el equipo con jugadores como Lautaro Martinez, pero precisamente para ello es necesario vender jugadores, algo que será muy complejo por la coyuntura del coronavirus, con clubes sin dinero para grandes fichajes.

Bartomeu ya mencionó en una entrevista con la TV del club que los únicos intransferibles, además de Messi, son Ter Stegen, De Jong, Lenglet, Griezmann, Dembélé, Semedo. Pero los grandes amigos de Lio, como Luis Suárez, Gerard Piqué, Sergio Busquets, Jordi Alba o Ivan Rakitic, deberán buscarse club.

Piqué fue el único que se ofreció a "sacrificarse", para dar lugar a "sangre nueva", según dijo tras la derrota frente al Bayer. Sin embargo, Suárez sostuvo que estaba dispuesto a aceptar ser suplente y que quiere "seguir aportando al equipo todo lo que pueda".

Hace tiempo que el club invitó a salir a Rakitic, quien ayer celebró de forma muy especial (tirándose vestido a su piscina en vivo por TV), el título de la Liga Europa del Sevilla, equipo al que podría regresar.

Varios jugadores están recibiendo ofertas, entre ellos el chileno Arturo Vidal, que habría sido telefoneado por Andrea Pirlo, el técnico de la Juve, para convencerlo de que vuelva, según el diario La Cuarta.

En tanto, tras la llegada de Pedro y Trincao, los flamantes fichajes de Koeman, el DT del conjunto catalán parece haber puesto su ojo en Eric García, el joven central del Manchester City, por el que ofrecería 10 millones de euros, según el diario Mundo Deportivo.

En las próximas semanas habrá movimientos en el mercado, y puede que las esperanzas de Koeman para contar con Messi pasen por Lautaro, aunque Guardiola se metió también en esta puja decisiva, con el resultado aún abierto. Todo dependerá de que Messi consiga, o no, la libertad de acción. 

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